Noticia

Multas que te pueden caer en verano (y que no te imaginas)

2 fotos

Ampliar

26 de junio, 2020

Hay determinadas conductas al volante que pueden acabar en multa este verano. Te revelamos las más habituales para que no te la juegues ante la DGT.

En estos últimos tiempos la mascarilla (y la multa por no llevarla puesta mientras conducimos) ha sido una de las principales preocupaciones de los conductores a la hora de ponerse al volante. No obstante, no está de más recordar algunas prácticas que, aunque en principios son legales, pueden acarrearnos alguna sanción si la autoridad competente considera que ponen en riesgo la actividad de conducir.

Puedes «pagar» el exceso de calor

Nos referimos a determinadas acciones que  “serán constitutivas de infracción cuando impidan la libertad de movimientos del conductor, el control del vehículo o generen peligro para el conductor o para el resto de usuarios de la vía”, según señala la propia Dirección General de Tráfico (DGT). La multa de las actividades que te detallamos puede variar entre los 80 y los 200 euros en función si el agente considera que nos ha llevado a conducir de forma negligente.

Conducir a pecho descubierto: Conducir sin camiseta no implica ningún riesgo para la seguridad vial (en principio, aunque sí puede provocar el despiste de otros conductores), aunque en caso de colisión, si salta el airbag, recibiremos la explosión del mismo en nuestro cuerpo desnudo, lo que puede ocasionarnos alguna que otra herida indeseada. En este sentido, puede caernos alguna sanción si el agente considera argumentado el riesgo. Incluso, podríamos ser sancionados si el agente considera que incomoda la conducción por el contacto con el asiento (se supone que caliente) al mermar nuestra capacidad de movimientos.

Puede que te interese: ¿Te pueden multar por pegar el navegador en el parabrisas?

Conducir descalzos o en chanclas: Aunque no estén tipificadas como tal en el Código de Circulación, la Dirección General de Tráfico considera puede ser sancionable en cuanto a que afecte de alguna forma a la seguridad en la conducción, porque no nos permita controlar bien los pedales, por ejemplo.

Sacar el brazo por la ventanilla: Sacar cualquier parte del cuerpo por la ventanilla disminuye el control del vehículo y representa un peligro tanto para el conductor como para el resto de usuarios de la carretera. Si un agente lo considera de esa manera, podrá sancionarte.

Comer, beber o fumar al volante: Todas estas prácticas más o menos habituales pueden hacer que te multen. El agente puede interpretar que afectan a nuestra libertad de movimientos, al control del vehículo y que reducen nuestro campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción. Resultado: sanción.

¿Te pueden multar si usas el móvil en un semáforo?

Llevar la matrícula sucia: También puede ser motivo de sanción. Si nos ve un agente de la Guardia Civil o la autoridad competente de tráfico que corresponda, hay posibilidades de ser multado con una sanción de 200 euros. La matrícula es un elemento obligatorio del coche que tiene que ser legible y es el propio conductor es el que tiene que verificar que las placas de la matrícula no estén borrosas o deterioradas.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

  • RAFAEL RODRIGUEZ

    Que hijos de puta y no lo digo por la GUARDIA CIVIL si no por los goviernos y el director de la misma nadie hace nada donde estan las asociaciones y el RACE etc siempre multar multar tendriamos que quemar todos los radares para empezar

    • Nordes

      A individuos que piensan como usted hay que retirarles el permiso de conducir, el límite de velocidad es necesario para reducir la siniestralidad, lo que deberían eliminar es el aviso previo de la situación del radar y todos los vericuetos usados para no pagar la sanción. Los costes de vigilancia de las normas y los incrementos en las pólizas deberían ser pagados por los infractores.

      • Carlos Alonso Romera

        Alemania es el país con menos siniestralidad de la Unión Europea y es donde en la mayor parte de las autopistas, los únicos límites de velocidad son, precisamente, «por debajo» (por ejemplo, circular por el carril izquierdo a menos de noventa kilómetros por hora)
        Es una simpleza mayúscula, fruto del intenso y reiterado trabajo de una mayúscula maquinaría propagandística, creer que el exceso de velocidad es, por sí solo, la causa de una mayor siniestralidad ya que es sabido que influyen otros factores como la disciplina de los conductores (esos que adelantan «de golpe», sin avisar, sin mirar y cuando tu vas por la izquierda adelantando casi a su nivel) y, por supuesto, el estado de las carreteras ( es un hecho que la mayor siniestralidad por exceso de velocidad se produce en carreteras convencionales y no en las autopistas y autovías…
        Y mucho ojo con las «cifras oficiales» porque la «espectacular» disminución de la siniestralidad por velocidad se debe, en parte, a la forma de computar los fallecidos ya que antes el período de tiempo que podía transcurrir entre el accidente y la muerte para considerar víctima de velocidad era muy superior (varios días) al que se toma en cuenta ahora (creo que son 48 horas).

      • Felix

        Para evitar eso podríamos circular por todas las autopistas a 30 km/h y en las carreteras nacionales a 20 km/h y en ciudad a 10 km/h. La siniestralidad puede que aumentase por suicidios pero no por accidentes. ¿ Cómo pueden multarte, por ejemplo, en una recta de Castilla de más de dos km por circular a las 3 de la mañana de un martes a 150 km/h, obviamente por que está prohibido, pero si eso no es solo por recaudar……

  • Carlos Alonso

    Todo nuestro ordenamiento jurídico se fundamenta en un principio: el de seguridad jurídica que, básicamente, se puede traducir en «saber a qué atenernos»
    El uso de conceptos jurídicos indeterminados que permitan y dejen al criterio subjetivo del agente de turno establecer cuando estamos «poniendo en riesgo a los demás o a uno mismo», sobre todo en circunstancias tales como conducir con el torso desnudo o llevar el codo fuera de la ventanilla es, a juicio de los que nos dedicamos a esto, bastante más que incompatible con esa seguridad jurídica propia de nuestro ordenamiento jurídico.
    Mucho se ha venido hablando, se habla y se hablará de la finalidad pura y meramente recaudatoria de la DGT y su sistema de multas (a mi, en plena fase 1, en un viaje más que justificado realizado a las cinco de la tarde y sin absolutamente nada de tráfico, un radar oculto de la Guardia Civil me «cazó» a 131 km/hora en un tramo de 120 en la A6) así como de los cupos de multas de los agentes de tráfico.
    Por ello, no parece casualidad, sino deliberación, el uso de conceptos jurídicos indeterminados en las leyes y reglamentos para seguir haciendo caja a costa del conductor
    En los sistemas legislativos solo cambia, a veces, la forma de elaborar las leyes, pero no su finalidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche