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Moratoria para el WLTP: así la ven los interesados

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03 de septiembre, 2018

Finalmente, el Ministerio de Industria ha otorgado una moratoria de dos años a los fabricantes para aplicar la corrección en los precios que implica el nuevo método para el cálculo de los consumos y las emisiones con el ciclo WLTP. Esto es un balón de oxígeno para las marcas y compradores.

Las marcas y fabricantes de automóviles respiran ya algo más tranquilas tras el anuncio del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de otorgar una moratoria de más de dos años a la implantación del WLTP. Aunque los consumos y emisiones que veremos en las fichas técnicas de los coches a partir de ahora serán según este ciclo y no el NEDC, los impuestos de matriculación seguirán calculándose sobre el viejo ciclo mediante una fórmula hasta el 31 de diciembre de 2020.

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Para GANVAM, la decisión de aceptar una moratoria para la aplicación del nuevo WLTP es una muestra del respaldo del Gobierno hacia un sector estratégico como es la automoción, ya que la medida neutralizará la subida de precio de los vehículos nuevos hasta 2021, lo que permitirá mantener la competitividad y la inercia de las ventas.

Concretamente, está previsto aprobar un régimen transitorio que permitirá aplicar unos valores correlados hasta diciembre de 2020 para reducir de un 20% a un 5% de media el impacto de precio que podrían alcanzar los automóviles con el WLTP, debido al cambio de fiscalidad por tener mayores emisiones que con la homologación anterior.

Para Vidal de la Peña, el hecho de que el Gobierno se haya posicionado en la misma línea que otros países europeos que han optado por este tipo de medidas pone de manifiesto que ha escuchado al sector después de semanas de negociación y que hay voluntad política de seguir haciéndolo porque aunque “estamos ante una decisión bienvenida y valorada hay que seguir trabajando” pues lo deseable sería que en lugar de parchear las medidas de Bruselas, se pusiera en marcha una reforma fiscal que trasvase la presión impositiva de la compra al uso.

En este sentido, insiste en la necesidad de eliminar el Impuesto de Matriculación, máxime cuando de los grandes mercados europeos, España es el único con un gravamen de este tipo, lo que reduce artificialmente el tamaño de su mercado potencial.

Al eliminarlo, se ayudaría a consolidar la demanda interna a largo plazo al no penalizar la compra. Además, como actualmente sólo tres de cada diez vehículos pagan este impuesto, la merma económica para Hacienda no sólo sería reducida sino que se vería compensada por la demanda adicional generada.

Dado que la supresión del Impuesto de Matriculación no es sencilla de articular pues va contra la línea de flotación de las cuentas de las comunidades autónomas que lo tienen transferido, Ganvam propone reorientar el Impuesto Municipal de Circulación para que se base en la emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia. Al vincularlo al CO2 y a la normativa EURO se asociará a la antigüedad del coche y por tanto, se establece un sistema justo de discriminación del coche por su potencial contaminante.

ANFAC valora positivamente la moratoria del WLTP

La entrada del ciclo WLTP está suponiendo todo un problema para todas las marcas

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ANFAC se muestra optimista con este nuevo balón de oxígeno que el Ministerio de Industria ha concedido a las marcas y fabricantes, que ahora disponen de más de dos años de margen (hasta el 31 de diciembre de 2020) para adecuarse a la nueva normativa, un período de tiempo en el que también podrán mantener su presión para llevar a cabo nuevas propuestas que les beneficien.

Según Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, esta medida está en línea con el marco europeo y con las políticas de otros países del entorno. Así, los países que tienen una fiscalidad directamente ligada a las emisiones de CO2 están tomando medidas de este tipo para mitigar, en la medida de lo posible, el impacto directo del WLTP. Es el caso de Francia, Austria, República Checa, Suecia o Bélgica, que utilizarán este mecanismo de correlación durante 2019 y 2020.

ANFAC está en conversaciones con el Ministerio de Industria y el Ministerio de Transición Ecológica para un acuerdo marco estratégico para el sector que plantee el cambio hacia una nueva fiscalidad para el automóvil, que incluya criterios medioambientales y orientada a gravar el uso y no la compra; así como potenciar en el mercado y en la producción los vehículos cero y bajas emisiones y las nuevas soluciones de movilidad, a través de la creación de una Mesa de Movilidad.

Que paguen más los vehículos más viejos

Entre las medidas que esperan poder imponer durante este tiempo extra para la entrada en vigor del WLTP está el modificar la fiscalidad integrando los viejos impuestos que gravan hoy el vehículo en un único impuesto, enfocado al uso en lugar de a la compra, de diseño más moderno y que penalice las emisiones contaminantes.

Armero remarcó que no se puede perder de vista la importancia de la renovación del parque automovilístico. “Los vehículos más antiguos son los que emiten más CO2, NOx y partículas y su uso es el que tiene un verdadero impacto en el empeoramiento de la calidad del aire de los centros urbanos”, destacó. Así, un vehículo nuevo emite hasta un 84% menos de NOx, un 90% menos de partículas y un 30% menos de CO2 que otro de más de 10 años. Es por ello por lo que una nueva fiscalidad más verde discriminará a los vehículos más emisores de los menos emisores, favoreciendo la presencia de estos últimos en el parque.

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