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La DGT se equivoca: el parabrisas no se rompe sólo por descongelarlo así

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14 de enero, 2021

Recientemente la DGT ha lanzado una recomendación vía Twitter alertando sobre el riesgo de romper el parabrisas por el cambio brusco de temperatura al descongelar con demasiada calefacción el parabrisas. También hay quien dice que echar agua hirviendo en un parabrisas helado lo rompe, bueno, pues este vídeo parece demostrar lo contrario.

Con la ola de frío la DGT ha lanzado varios comunicados y consejos a los conductores sobre cómo evitar los problemas típicos de esta situación climatológica. Entre ellos, uno de los que más se ha difundido es este Twitter en el que alerta de que a -5 ºC en el 70% de los casos el parabrisas se rompe por poner demasiado fuerte la calefacción. Bueno, no sabemos de dónde saca esta información pero es poco creíble un porcentaje tan alto de roturas en el parabrisas sólo por el calor de la calefacción.

Si el parabrisas está en buenas condiciones, no es probable que se rompa con la calefacción. Lo que sí es muy probable es que, si ya tiene algún defecto (un chinazo o una pequeña grieta), éste se expanda y lo que era un simple chinazo o un minúsculo pelo en el cristal acabe convirtiéndose en una raja de lado a lado.

Para empezar, es poco probable que un coche tenga la calefacción tan potente como para poder crear el golpe térmico necesario, principalmente porque el calor no lo genera de forma instantánea y tampoco sale a tanta temperatura desde las toberas superiores del salpicadero ni, mucho menos, llega a la superficie del cristal a esa misma temperatura.

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Es cierto que los cristales son frágiles y que soportan muy mal las vibraciones y torsiones porque son poco flexibles, pero los cambios bruscos de temperatura es difícil que lleguen a romperlos, sobre todo en el caso de los parabrisas, que son laminados y tienen un material plástico flexible y algo aislante entre el vidrio que está en contacto con el interior del habitáculo y el que está en el exterior.

En este sentido, la luneta trasera y las ventanillas laterales, que suelen ser de vidrio templado para que se astille en fragmentos diminutos que no provoquen cortes graves en caso de rotura, podrían ser los más frágiles, pero tampoco lo bastante como para romper por ese cambio brusco de temperatura.

El parabrisas no se rompe por descongelarlo con agua hirviendo

Seguramente que te suenen los disparatados vídeos de los rusos Garage 54 en los que someten a los coches a las salvajadas más imaginativas. Bueno, pues en uno de sus vídeos tratan precisamente uno de los mitos más extendidos sobre los parabrisas en invierno: ¿se rompe el parabrisas por echar agua hirviendo para descongelarlo?. La mayoría apostaríamos a que sí, pero ellos lo prueban y el resultado es el que ves en el vídeo.

En un coche con el parabrisas y la luna trasera completamente congelada, echan agua hirviendo en el parabrisas (que es laminado) y no se rompe. Entre las excusas que el propio protagonista da indica que puede que el agua se enfriase algo en el camino hasta el coche, pero aún así, aunque no estuviese a 100 ºC, el golpe térmico es brutal y mucho más brusco que el que puede provocar la calefacción del vehículo.

Luego repite la prueba sobre la luneta trasera, que es de vidrio templado, y el resultado es el mismo. En realidad, la probabilidad de rotura por este tipo de golpes térmicos es muy baja y en los casos en los que se llega a romper el cristal no es debido al golpe térmico en sí sino a la suma de otros factores. Normalmente sucede si el parabrisas está mal montado y ha quedado en tensión de forma que ya está al límite de rotura, de modo que cualquier tensión extra rompe ese límite. Por supuesto, si el parabrisas ya tiene alguna raja o chinazo también será el punto de partida para que la rotura se extienda.

Nuestro consejo es que no te arriesgues con un método tan agresivo, pero que no pases frío en el coche por miedo a romper el parabrisas con la calefacción, la probabilidad de romper el parabrisas con ella es muy baja.

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Comentarios

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  • Jose

    La rotura de un parabrisas a causa de un cambio de temperatura es por la dilatación del cristal, en el vídeo se ve un vehículo antiguo en el que el cristal es más grueso y el parabrisas delantero no va pegado sino encajado con una goma selladora, ese tipo de gomas aguanta mejor las vibraciones y dilataciones. Si la prueba se hiciera en un vehículo moderno en los cuales el cristal es de la mitad de grosor y van pegados al alojamiento de luna con poliuretano, posiblemente rompería, pues no tiene esa capacidad de expansión en la dilatación producida, al cambio de temperatura brusco. Por tanto me fío más de lo que dice la DGT puesto que todos los vehículos actuales o con 10-15 años de antigüedad llevan el parabrisas pegado.

    • Rubén Fidalgo

      Hola, si el cristal está bien montado el cordón de poliuretano debería ser lo bastante flexible como para permitir esa dilatación. El problema es si está mal asentado y ya está sometido a cierta tensión cuando está pegado y a esa tensión le sumamos la dilatación, por eso a veces basta con pisar un bache para que aparezca una grieta en el cristal.
      En ningún caso es recomendable echar agua hirviendo sobre un cristal helado, pero no es comparable el choque termico y la dilatacion brusca que puede provocar agua a 80° C sobre un parabrisas congelado que un chorro de aire de la calefacción del coche, que alcanza temperaturas maximas mucho mas bajas y, ademas, nunca las alcanza de golpe.

  • Duracero

    La prueba es muy visual, sobremanera porque echa una cantidad de agua importante (normalmente no tendremos una tetera a mano). Desconozco la estructura de los parabrisas, pero la DGT, también las leyes de la física (termodinámica) y me explico. Supongamos que las masas de hielo formado y agua usada a 100 grados, son similares. El hielo es buen aislante térmico, por lo que deberá disolverse para transmitir el calor al parabrisas. Pongamos en la calle, puesto que se forma hielo, una temperatura de -10 ºC, que será también la del hielo. Para llegar a la temperatura de transición, adsorberá aprox, 10 calorías/gr y para pasar a liquido, 80 más de calor latente de fusión, quedaría la mezcla en 10 ºC (100-10-80; masas iguales y se desprecia la transmisión por conducción del aire circundante, que restaría uno o dos grados más). Conclusión, si no añadimos más agua obsesivamente después de descongelar, el parabrisas se entera poco o nada. Con aire, las masas si son determinantes, por la enorme diferencia en densidad y deberemos usar casi mil veces más de volumen (1,25 contra 997 g/dm3) para equilibrar y subir el rango de temperatura, resultando imposible un gradiente brusco en el tiempo, pues necesitará casi 20 minutos, con las prestaciones del ventilador de un automóvil (300 m3/h y 1Kw) Es por ésto que no resultan muy eficaces en estos cometidos.

    • Rubén Fidalgo

      Gracias por tomarte la molestia en demostrarlo desde el punto de vista científico. UN saludo.

      • Duracero

        Nada, ha sido un placer pacticar de nuevo. Tan sólo he intentado que resultase lo más sencillo, sin perder rigor. Un saludo

  • Txuchin

    Bueno, yo, de toa la vida de Dios he descongelado el parabrisas con agua «tibia» (agua caliente en una botella de agua de plástico) con la única precaución de que no echar el agua directamente en el cristal si no en el borde de chapa del techo.
    Claro que tampoco estaba a -5 grados sino a 2 ó 3 en el amanecer.
    Lo de reventar el parabrisas con la calefacción es una de esas deducciones a las que la DGT tan acostumbrados nos tiene, tanto que a veces da la sensación de que una parte del personal dedicado a esto de la comunicación solo han conducido en simuladores.
    En fin.

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