Los superhombres de Ford en Almussafes ven lo que nadie puede ver

Los superhombres de Ford en Almussafes ven lo que nadie puede ver

20 febrero, 2017

Los ingenieros de la planta de Ford en Valencia han desarrollado unas tecnologías pioneras de control de calidad que permiten ver y escuchar más allá de la capacidad humana.

Mediante el uso de ultrasonidos y sistemas fotográficos de alta precisión, los superhombres de Ford en la factoría de Almussafes, Valencia, garantizan el correcto ensamblaje de los motores en la planta. La tecnología audiovisual de última generación, unida al big data, permite que al equipo de ingenieros de Ford no se le escape nada en los distintos controles de calidad que se realizan en el proceso de fabricación de un coche.

Aproximadamente, 400.000 vehículos y 330.000 motores salen de las líneas de montaje de Ford en Almussafes cada año. Pues bien, el pionero sistema de visión fotográfica de la marca permite comprobar y localizar cada una de las piezas que componen esos vehículos y motores.

“Empezamos con 12 cámaras y en la actualidad contamos con más de 300, y la cifra sigue en aumento”, cuenta Xabier Garciandía, ingeniero de visión en el departamento de nuevas tecnologías de la planta de Valencia, que añade: “todos los días generamos más de 2.050.000 imágenes, lo que significa que cada 40 milisegundos estamos capturando imágenes, guardándolas y procesándolas”.

Este proceso fotográfico, que capta 1.000 imágenes por segundo, permite a los superhombres de Ford trazar defectos de fundición o mecanizado de unas pocas micras y, de esta manera, asegurar una altísima efectividad en los controles de calidad.

La planta de Ford en Valencia, que produce, entre otros, el Ford Mondeo, fabrica más modelos de la marca que cualquier otra en Europa. El enorme volumen de producción, cada 40 segundos sale un vehículo de las líneas de montaje, hace que la cantidad de información recogida por el sistema de visión fotográfica de Ford sea enorme. De hecho, captura más de mil millones de fotos cada catorce días, el equivalente, según la marca, al número de fotos publicadas en Instagram en Europa en un periodo similar. Esto también ayuda a generar una imagen compuesta formada por 3.150 fotografías, un completo book de cada motor que se archiva y puede permitir localizar con total precisión posibles defectos en una partida de motores sin necesidad de desembalarlos.

La funcionalidad y fiabilidad del sistema es tan elevada que Ford se plantea su implantación en todas las factorías de las que dispone.

Otro de los innovadores controles de calidad de Ford en Almussafes es el click hunter, un sistema que, mediante la combinación de cobots o robots colaborativos y micrófonos de alta precisión, permite lograr una efectividad de prácticamente el 100% en uno de los procesos más delicados del ensamblaje de un motor.

“Trabajando en la banda de frecuencias del ultrasonido y aplicando redes neuronales podemos determinar si un conector eléctrico está o no está bien montado”, explica Eduardo Guillamón, gerente de ingeniería de la planta de motores de Ford en Almussafes. Un software específico procesa el sonido captado y comprueba su validez. “Grabamos los sonidos que generan los conectores y el sistema es capaz de diferenciar entre los clicks correctos y los clicks incorrectos”, añade Paula Carsí, ingeniera de procesos del departamento de nuevas tecnologías de la planta Ford de Valencia.

Vídeo: los superhombres de Ford en Valencia nos muestran su tecnología

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