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La Iglesia pide no insultar al volante

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02 de julio, 2014

La Iglesia ha aprovechado el inicio de las vacaciones de verano para pedir a las personas que se pongan al volante que cumplan las normas de tráfico y "no lancen improperios" a otros conductores.

Los obispos de la Comisión de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) invitan a los conductores a cumplir las normas de tráfico, a ser prudentes y a no lanzar «improperios más o menos groseros» a otros por hacer una maniobra «inexacta» pues, según recuerdan, «el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra».

«Todos podemos, en un determinado momento, cometer alguna infracción, pero eso no me tiene que autorizar a insultar al otro. ¿Cuántas veces, ante una maniobra de otro conductor, que nos ha parecido inexacta, le hemos llenado de improperios, más o menos groseros? Recordemos las palabras del Señor: El que esté libre de pecado que tire la primera piedra», señalan.

Según precisan, en la carretera, al igual que en cualquier camino, se puede pasar por momentos de desánimo, tristeza, falta de esperanza o de mal humor y a veces, con los que se cruzan en el camino se adoptan comportamientos «agresivos, competitivos». No obstante, aseguran que frente a estas actitudes se imponen «la acogida, la cordialidad, la escucha, el diálogo, la ayuda mutua».

Para los obispos, cualquier circunstancia de la vida, incluidos la carretera, el coche, el autobús e incluso un accidente sufrido o vivido como testigo son «lugares de encuentro con el Señor». Por ello, instan a los conductores a hacer el camino con Jesús para que cuando se pongan al volante, respeten a los demás y les traten como a ellos les gusta que les traten, «sin olvidar las normas de cortesía y menos la caridad con el prójimo».

Asimismo, los prelados se alegran y felicitan por «el gran descenso» de accidentes y víctimas mortales –1.128 muertos en el año 2013, el de más baja siniestralidad desde 1960, cuando se empezaron a contabilizar-. En todo caso, advierten de que una sola vida que se pierda por un accidente es siempre importante, una persona con nombre y apellidos, padres, esposos, hijos. «Seamos prudentes y responsables de nuestra vida y de la vida de los demás», subrayan.

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