Los límites, a revisión

4 septiembre, 2007

Como ya publicamos, la próxima reforma del Código Penal llevará a una anterior revisión de la señalización vial para adecuar los límites de velocidad. Ahora les mostramos algunos ejemplos.

Como ya publicamos, la próxima reforma del Código Penal llevará a una anterior revisión de la señalización vial para adecuar los límites de velocidad. Ahora les mostramos algunos ejemplos.




La inminente entrada en vigor de la reforma del Código Penal, que contempla penas de cárcel por exceder la velocidad permitida, ha llevado a la Dirección General de Tráfico a solicitar la revisión de los máximos establecidos en los tramos controlados por radar. La intención es ajustar a la realidad todos los puntos con un límite inferior al genérico de la vía.


Como ya publicamos en Hoymotor, una disposición adicional en la reforma del Código Penal reclama al Gobierno impulsar «de acuerdo con las administraciones competentes, una revisión de la señalización vial para adecuar los límites de velocidad a las exigencias derivadas de una mayor seguridad vial». Por eso, los límites de velocidad van a ser revisados en aquellos tramos controlados por radar en los que la velocidad máxima está por debajo de la genérica de la vía, que son, sin duda, en los que más se «despistan» los conductores, porque muchas de esas limitaciones parecen no tener sentido.

Se comprobarán 205 puntos, de los que 127 ya cuentan con un radar, y más de la mitad (127) están en carreteras del Ministerio de Fomento. La comprobación se deberá hacer de acuerdo con los parámetros internacionales que se usan para determinar qué velocidad corresponde a cada tramo según las características concretas del trazado. Son comprobaciones que deberían ser periódicas para evitar los desfases que se producen cuando las condiciones cambian y los límites permanecen inalterables.
 
Euskadi y Cataluña tienen transferidas las competencias y en el primer caso las titulares de la vía son las diputaciones forales. Allí el proceso de revisión es permanente y la Dirección de Tráfico de esa comunidad lo tiene en cuenta al establecer la ubicación de los nuevos radares. Por su parte, el Servei Català de Trànsit prepara la lista de puntos en que pedirá que se confirme el límite de velocidad.

A la hora de aplicar la revisión recomendada, las administraciones implicadas deberían obviar que el cambio costará dinero y puede haber numerosas reclamaciones de responsabilidad patrimonial. Una fórmula para evitar los condicionantes «presupuestarios» podría ser la que se utiliza en Francia, donde las revisiones las realiza un organismo independiente, no sólo puntualmente, sino con cierta regularidad.

Conviene recordar que la nueva normativa contempla penas de cárcel de entre tres y seis meses y la privación del derecho a conducir (retirada del carné) entre uno y cuatro años para los conductores que superen la velocidad máxima establecida en más de 80 km/h en vía interurbana o 60 km/h en vía urbana. Ese endurecimiento de las sanciones conlleva actualizar la señalización para evitar castigos inmerecidos.


ALGUNOS EJEMPLOS
No hemos tenido que desplazarnos lejos de nuestra redacción para encontrar ejemplos de radares fijos instalados en tramos con una limitación de velocidad más baja que la genérica.

Es el caso del ubicado en el p.k. 15,040 de la Autovía A-2 Madrid-Zaragoza, en dirección a la capital aragonesa –antes del puente de San Fernando– e instalado en abril de 2004 en un tramo que limita la velocidad a 80 km/h, 40 por debajo de la genérica en autovías.




A poca distancia de allí, en la Autovía de Toledo A-42, un largo tramo de varios kilómetros entre Madrid y Getafe tiene una limitación permanente de 80 km/h –frente a los 120 km/h genéricos–, y allí encontramos dos radares, uno en el p.k. 13,605 sentido salida –en la imagen– y otro en el p.k. 27,367 sentido Madrid.



Sucede algo parecido en las autovías de circunvalación madrileñas M-45 y M-40, con tres carriles por sentido, anchos arcenes e iluminación, pero limitadas a 100 km/h, 20 por debajo del límite genérico.





En el caso de la M-45 son dos los radares instalados, y cuatro en el de la M-40.

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