Los coches de la World Solar Challenge 2017

Los coches de la World Solar Challenge 2017

13 octubre, 2017

Cada año se celebra una carrera en la que lo importante, más que la velocidad, es la eficiencia de coches movidos por el sol. No te pierdas los de este año y por qué tienen esa forma tan característica.

Como cada dos años, la World Solar Challenge reúne a varios equipos con un afán común: ganar esta carrera con un coche movido exclusivamente por energía solar, pero con una finalidad mucho más importante en su trasfondo, puesto que de lo que se trata realmente es de promocionar y fomentar el uso de esta energía.

La World Solar Challenge es una carrera de resistencia y eficiencia energética que se lleva a cabo en unas condiciones favorables desde el punto de vista de la exposición al sol, pero muy duras para los equipos, puesto que deben recorrer nada menos que 3.021 km bajo un sol de justicia en el abrasador desierto que separa las ciudades australianas de Darwin y Adelaida.

Esta competición nació en el mar cuando Hans Tholstrup dio la vuelta al continente australiano en un barco que no utilizaba motores de combustión para navegar. En 1987 se celebró la primera edición de la World Solar Challenge, que fue trienal hasta la edición de 1999. A partir de esa fecha pasó a celebrarse todos los años impares y en 2017 le toca de nuevo.

Los equipos están formados en su mayoría por estudiantes de diferentes universidades y patrocinados por empresas, tanto del sector de la tecnología y la energía, como por algunas marcas de productos químicos y automóviles.

Este año, la carrera contará con una inscripción récord con nada menos que 41 equipos clasificados para la misma, que dio comienzo el pasado 8 de octubre y finalizará el próximo 15.

Por qué tienen esa forma los coches solares

Los coches deben ser aerodinámicos y ofrecer una gran superficie expuesta al sol para sus células fotovoltaicas.
Los coches deben ser aerodinámicos y ofrecer una gran superficie expuesta al sol para sus células fotovoltaicas.
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Una de las cosas que más llama la atención de esta carrera son sus peculiares protagonistas, que no se parecen prácticamente en nada a la imagen que tenemos todos en la cabeza de cómo es un coche, algo que puedes comprobar en la galería de imágenes con algunos de los protagonistas de la edición de este año.

En competición se suele seguir a rajatabla el principio evolutivo de que la función hace la forma y en esta carrera es llevado hasta el extremo, de modo que la forma de los coches está absolutamente condicionada por dos principios fundamentales: ser lo más aerodinámicos posible y ofrecer la máxima superficie expuesta al sol. Esto hace que la elegancia o el estilo- salvo excepciones como las del modelo del equipo sueco MDH Solar que da portada a este artículo- brillen por su ausencia en la mayoría de los casos.

Para lograr una buena aerodinámica, los coches tienen en su mayoría forma de gota de agua, sus ruedas completamente carenadas y una carlinga para el piloto muy reducida. De lo que se trata es de cortar el aire con eficiencia, de modo que su superficie frontal es mínima. Además del rozamiento con el aire, también se evitan todo tipo de fricciones, de modo que sus neumáticos son muy estrechos, prácticamente como los de una bicicleta de carreras.

Con el fin de obtener una superficie expuesta al sol lo más grande posible, su silueta es muy plana y prolongada. De este modo pueden colocar el mayor número posible de células fotovoltaicas sobre la carrocería para

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