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Llamadas a revisión: ¿paga el consumidor?

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23 de mayo, 2014

Una de las personas más influyentes del mundo del automóvil, el CEO de Fiat Chrysler Sergio Marchionne, ha alertado de que serán los consumidores los que acaben pagando las numerosas llamadas a revisión de los fabricantes si éstas no se controlan.

«Los consumidores acabarán pagando los costes asociados a las llamadas a revisión si éstas no se controlan». Así de contundente se ha mostrado el máximo dirigente del grupo Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, quien ha puesto como ejemplo las numerosas retiradas de modelos efectuadas por General Motors para solucionar problemas de fabricación.

Marchionne ha recordado que este es uno de los años más caros para la industria automovilística por las constantes llamadas a revisión, especialmente en Estados Unidos. El caso de General Motors es el más llamativo, ya que en su última llamada se han visto afectados tres millones de coches tras detectar fallos de iluminación, frenos, limpiaparabrisas y dirección, apenas unas semanas después de que se avisara a otro millón y medio de conductores para que llevaran su vehículo al taller.

Las cifras reflejan el enorme impacto que ha tenido para General Motors estas llamadas a revisión, ya que el beneficio neto de la compañía se ha reducido un 89% en el primer trimestre del año. Marchionne ha señalado que si todos los fabricantes comienzan a aumentar el número de llamadas a revisión por defectos de fábrica los consumidores serán los principales perjudicados. Según el CEO de Fiat Chrysler, lo más probable es que estas pérdidas se traduzcan en un sobrecoste en el precio de los vehículos.

En este sentido cree que es responsabilidad de las marcas asegurarse de la correcta fabricación de sus modelos para evitar problemas a los propietarios después de la compra de un automóvil.

Toyota revisará 466.000 coches

Toyota ha puesto en marcha una llamada a revisión que afectará a 466.000 vehículos en todo el mundo, principalmente en Estados Unidos, por defectos en los frenos y en la fijación de la rueda de repuesto.

Esta operación afecta a 16.000 unidades del Lexus GS fabricadas entre 2012 y 2013 por un defecto en el sistema de frenado que puede provocar que éste se accione durante la conducción, lo que deceleraría de forma inesperada el coche. De este total de unidades afectadas, 10.500 unidades se comercializaron en Estados Unidos, mientras que 1.900 unidades se vendieron en Europa, 1.400 unidades, en China y las 1.400 unidades restantes, en otros mercados.

Por otro lado, Toyota revisará 450.000 unidades de su modelo monovolumen Sienna, fabricadas entre 2003 y 2012 y vendidas originalmente en estados de mucho frío de Estados Unidos en los que es habitual el uso de sal en las carreteras para derretir la nieve. La empresa indicó que algunos de esos modelos pueden experimentar, por culpa de la corrosión de la sal, una mala fijación de la rueda de repuesto situada bajo el vehículo, lo que puede ocasionar un desprendimiento de la misma.

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