Las marcas apuestan por recuperar la credibilidad del diésel

Las marcas apuestan por recuperar la credibilidad del diésel

El escándalo de las emisiones de los motores de VW ha salpicado a toda la industria que trata de defender su honor y anuncia medidas de transparencia en los datos sobre consumos y emisiones homologados. Todos afirman que sus motores Euro 6, en los que han invertido millones de euros, son los más limpios y eficientes.

Los fabricantes de automóviles– especialmente los europeos, que son los que más han apostado por este tipo de mecánicas- buscan de manera casi desesperada la manera de limpiar la reputación de sus motores diésel tras el escándalo del fraude de las emisiones de los motores de gasóleo del grupo VAG.

En los últimos años las normas antipolución se han ido volviendo cada vez más estrictas y han obligado a los fabricantes a destinar millones de euros en el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia y reducir las emisiones de CO2. Según ellos, los modernos motores diésel Euro 6 son los más limpios hasta la fecha y son cruciales para lograr el objetivo de dejar las emisiones medias de dióxido de carbono por debajo de los 119 g/km, una cifra que debería reducirse a los 68 g/km en 2025.

El escándalo de VW ha destapado un fraude contra la salud pública y del planeta, pero también una ineficacia en los sistemas de medida que los gobiernos emplean para homologar los vehículos y certificar que realmente cumplan con la ley impuesta.

Las cifras son escandalosas. La Agencia Europea de Medio Ambiente afirma que las emisiones NOx generadas por los automóviles y vehículos de transporte son responsables directas de al menos 72.000 muertes al año en Europa por enfermedades en el sistema respiratorio.

Más alarmante todavía es la afirmación hecha pública en Autonews según la cual, el Consejo Internacional del Transporte Limpio afirma que un automóvil actual emite más NOx que un camión bajo las mismas condiciones de tráfico y achaca a la laxitud de las autoridades este problema. En la actualidad, los fabricantes no están obligados a pasar en un país determinado sus controles de emisiones y ponen como ejemplo Skoda, que en lugar de homologar sus consumos y emisiones en la República Checa o en Alemania (que son los países donde se fabrican sus modelos), lo hacen en el Reino Unido.

Ante un escándalo semejante, la reacción de las autoridades europeas ha dejado bastante que desear, defendiendo los intereses de la industria en lugar de los de los ciudadanos. En vez de obligar a los fabricantes a cumplir con las normas y someterse a ensayos más exhaustivos en los que no haya lugar a la picaresca, en Europa se han ampliado los márgenes de emisiones y los plazos para que los fabricantes cumplan con las normas.

En medio de este panorama, las marcas se empeñan en lavar su imagen. Tanto los responsables de la alianza Nissan-Renault (Carlos Ghosn) como de Fiat (Marchione) aseguran que se han llevado a cabo enormes esfuerzos y auditorías internas para que sus productos cumplan con la legislación.

PSA (grupo Peugeot, Citroën y DS) se ha apresurado a publicar los datos de consumo y emisiones en ciclos reales en lugar del empleado hasta ahora para las homologaciones, que ha quedado completamente en entredicho tras destaparse el escándalo.

Hasta ahora, el único fabricante que parece estar fuera de sospecha por sus niveles de emisiones NOx es Mazda con su tecnología Skyactiv D, un camino opuesto al de sus rivales en el desarrollo de sus nuevos motores. La mayoría de fabricantes han apostado por una reducción en la cilindrada de los motores para reducir los consumos. Para mantener unas prestaciones aceptables con mecánicas más pequeñas, es necesario aumentar las presiones de trabajo dentro de los cilindros y de la inyección, lo que genera una mayor cantidad de NOx. Para reducir estas emisiones incluyen un sistema de tratamiento de gases. Por el contrario, la tecnología Skyactiv D se basa en mecánicas con una cilindrada algo superior a la de sus rivales (por poner un ejemplo, mientras la competencia obtiene potencias en el entorno de los 150 CV con motores de 1,6 litros de cilindrada, Mazda emplea motores de 2,2 litros de cubicaje) y una menor presión de trabajo en los cilindros. Es decir, mientras que la mayoría ha optado por un sistema que saben que genera más NOx y han confiado a un sistema de tratamiento de gases la depuración de los mismos, Mazda ha preferido diseñar motores que directamente generen menos NOx, lo cual le está otorgando cierta ventaja en medio de este temporal.

Pese a que los datos son demoledores (72.000 muertes al año), los europeos seguimos comprando más coches diésel (un 55% de cuota de mercado en Europa, y más todavía en España que ronda el 60%) que en el resto de mercados. Puede que todavía sea pronto para que la sociedad asuma la magnitud del problema, de hecho se estima que las ventas de motores diésel caerán en los próximos años, pero no muy por debajo del 50% hasta el 2021.

Mientras tanto, los fabricantes empiezan a mostrar sus futuros modelos eléctricos como alternativa real a los motores de combustión, pero por ahora son sólo prototipos de salón (y los que son reales por ahora son prohibitivos por su elevado precio y limitaciones de uso para el ciudadano medio) que no se convertirán en una realidad palpable hasta dentro de casi una década.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Te puede interesar...

Comenta este artículo

Jose 2 junio, 2016

Muy buen artículo Ruben. Tienes toda la razón. Quizás en Europa se han empeñado tanto en hacernos ver las virtudes de los motores diésel que es difícil cambiar de mentalidad ahora

Rubén Fidalgo 2 junio, 2016

Hola Jose, muchas gracias por tu comentario, me alegro de que te haya gustado el artículo. Además de que es difícil hacer cambiar a la gente de mentalidad, también hay inercia en conseguir reducir un enorme parque de coches diésel como el que hay en la actualidad. La gente ha invertido mucho dinero en su coche como para cambiarlo ahora. Un saludo y gracias por leernos.

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba