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Las automatriculaciones no evitarán las multas de Europa, según Faconauto

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17 de octubre, 2019

A mediados de septiembre, la patronal de los concesionarios advirtió sobre el atraso del sector automotriz ante la nueva normativa europea de emisiones para 2020. Ahora, Faconauto teme que para evitar multas de Europa los concesionarios recurran a las automatriculaciones.

Los objetivos de emisiones de CO2, impuestos desde Bruselas, no se podrán cumplir con la situación actual del mercado, según Faconauto. La Unión Europea (UE) ha establecido que todos los vehículos matriculados en 2020 deberán emitir de media 95 gr/km de CO2.

Para conseguir estas exigencias, la patronal de concesionarios asegura que la venta de vehículos eléctricos debe triplicarse para el año que viene. Al igual, las matriculaciones de modelos diésel de última generación deberían incrementarse un 20%, para el mismo periodo.

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“La normativa de Bruselas es muy exigente. (…) Compartimos el objetivo de la UE de la llegada de una movilidad descarbonizada, pero que ha de hacerse de una forma razonable y realista. Para cumplir con el calendario impuesto, el vehículo eléctrico por sí mismo no sería la solución, ya que no está suficientemente extendido. Además, con los ataques al diésel, cuyos modelos de última generación serían los que más ayudarían a cumplir con los objetivos de emisiones, se ha producido una traslación en las ventas a los vehículos de gasolina que son los más contaminantes en cuanto a CO2”, ha declarado Gerardo Pérez, presidente de Faconauto.

Ante la inminente llegada de la nueva normativa europea, los fabricantes podrían recurrir a las automatriculaciones para evitar las multas de su incumplimiento. Respecto a esta opción, Faconauto se muestra tajante y advierte que estas matriculaciones tácticas no ayudarían en ningún caso a cumplir con las exigencias de Europa.

¿Qué son las automatriculaciones y por qué no son la solución?

Del mismo modo que pasó tras la entrada en vigor del ciclo WLTP, los fabricantes pueden decidir comprarse a sí mismos un gran número de coches ante la llegada de la nueva normativa europea. Esta medida son las automatriculaciones, que pueden realizarse con objetivos diferentes: ofrecer un coche de sustitución al cliente, disponer de vehículos con los que ofrecer pruebas o por operaciones tácticas.

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Respecto al último caso, la marca llevaría a cabo la matriculación de cierto volumen de turismos, sin que estos estén reservados por sus clientes. Con el objetivo de evitar las multas de Europa, los fabricantes podrían pensar en automatricular para dar salida a stocks de coches que con la nueva normativa no colocarían en el mercado. De esta forma, a través de las redes de concesionarios, estos vehículos que no cumplen con los objetivos medioambientales europeos serían vendidos en el mercado de km 0.

Debido a esta posibilidad, Faconauto alerta sobre el problema de sobrecargar el stock en los concesionarios por cumplir objetivos comerciales sin valorar la demanda real de cliente final. Según la patronal, las automatriculaciones podrían provocar en las redes de distribución problemas financieros para afrontar su actividad a medio plazo.

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Según Faconauto, los objetivos de Europa están lejos de la realidad actual y son muy exigentes. Respecto a las multas, se sancionará con 95€/vehículo por cada gramo de más de media que emita un fabricante. Aún así, la patronal de concesionarios insiste en que las automatriculaciones no solucionarían la falta de preparación de la tecnología y los compradores para la nueva normativa europea.

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