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La iluminación: un componente vital en la seguridad vial

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19 de abril, 2006

El buen estado del sistema de iluminación del coche es fundamental para circular con las máximas garantías de seguridad.

El 42% de las muertes en accidente en España se producen en condiciones de baja visibilidad. Por ello, el RACE aconseja instalar luces de Xenon o lámparas Night Guide, una buena alternativa del mercado de posventa para vehículos con proyectores halógenos.

Durante la noche y el crepúsculo se producen el 42% de las víctimas mortales, aún cuando la intensidad de tráfico es mucho más reducida que durante el día. Además, en comparación con el día, por la noche se producen más accidentes mortales contra objetos en la calzada, atropello a peatones, atropellos a animales, y salidas de la calzada, accidentes muy relacionados con la falta de visibilidad. En un coche, los faros son a la oscuridad lo que las ruedas al asfalto.

LO MEJOR, EL XENON

Unos faros y luces eficaces en las partes delantera y trasera del vehículo son la base para satisfacer debidamente la función de «ver y ser vistos». La calidad de la iluminación depende especialmente de la calidad de la fuente luminosa. En caso de vehículos nuevos, el RACE aconseja instalar luces de descarga de gas o xenon, ya que emiten un haz de luz mucho más parecido a la luz natural y una mejor iluminación de los flancos, reduciendo la fatiga visual en la conducción nocturna, y además su duración es entre cinco y ocho veces superior. En la carretera, esto implica que aumenta el tiempo del que dispone el conductor para reaccionar ante un imprevisto, teniendo más posibilidades de anticipar nuestra respuesta. En España sólo un 7% de los vehículos están equipados con luces de Xenon, y únicamente un 14% lo ofrece como opción en la compra del vehículo.

En Europa, el ratio de vehículos equipados de serie con luces de xenon asciende al 10%, y el 18% lo ofrece como opción. En el resto de vehiculos, el RACE recomienda instalar bombillas de calidad como NightGuide, un nuevo tipo de bombilla que ha sido analizado por RACE y puede ser la solución óptima para vehículos que no disponen de faros con tecnología de Xenon. En concreto, lo que hace es dividir el haz de luz en tres zonas diferenciadas, sobre las que proyecta distintas tonalidades de luz según el tipo de información que necesita el conductor:

– En la zona frontal proyecta un 50% más de luz respecto a las lámparas convencionales, consiguiendo un haz de luz de unos 10 ó 20 metros más de longitud.

– En la zona derecha proyecta un tipo de luz azulada que favorece el reflejo, para así reconocer con mayor facilidad y anticipación a peatones, señales y otros elementos.

– En la zona izquierda proyecta un tipo de luz suave que reduce la distracción del conductor y el deslumbramiento.

A mayor edad, más importante resulta una buena iluminación Respecto al ojo humano, cada 13 años de envejecimiento de un individuo es necesario el doble de iluminancia para provocar la misma sensación luminosa. Las estadísticas de los oftalmólogos demuestran que la capacidad visual se reduce como media un 30% entre los 30 y los 65 años. Además, diversos estudios demuestran que uno de cada tres conductores tiene un defecto de visión y lo desconoce. De estos datos, cabe destacar la conclusión de que a mayor edad, es más importante aún disponer de un buen sistema de alumbrado en el vehículo.

IMPORTANCIA DEL MANTENIMIENTO

La regulación de las luces es fundamental para evitar pérdidas de visibilidad o deslumbrar a los conductores de los vehículos que circulan en sentido contrario. Uno de cada tres proyectores se encuentra desreglado o con un deterioro tal que es necesaria su sustitución, lo que pone en evidencia la importancia que tiene realizar un mantenimiento periódico del sistema de iluminación. Por lo tanto, es necesario:

– Realizar un mantenimiento a fondo al menos una vez al año.

– Asegurarse siempre de limpiar el faro de posible barro o suciedad.

– Antes de salir de viaje, verificar siempre el estado de las luces y las lámparas de repuesto.

– Las lámparas se deben cambiar de dos en dos, debido a que su uso es simétrico en la mayoría de los casos, es decir, se encienden por igual dos luces de cruce, de posición, de frenado.

– Debemos tener en cuenta que la lámpara de filamento va reduciendo su flujo a medida que se enciende, por lo que aunque funcione, llega un momento que debe cambiarse igualmente.

– El proceso de desgaste es mayor en una lámpara de baja calidad que en una de calidad de origen.

– Si se cambia sólo una de las lámparas halógenas, al haber perdido parte del flujo luminoso, hace que la vista se fije más en las luces que en la carretera.

Una lámpara de calidad garantiza una excelente geometría del filamento, lo que posibilita que la luz vaya sobre el lado de la carretera que queremos y, por ejemplo, no ilumine el cielo o el lado opuesto de la carretera.

– Las luces de freno son tan importantes como las del faro.

– Una batería que carga por encima de lo establecido por el fabricante actúa de forma negativa en la vida de las lámparas, especialmente si se encienden antes de arrancar el motor y usar el alternador.

– Es tan importante ver como ser visto.

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