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La basura que mueve coches: una nueva forma de sostenibilidad

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10 de abril, 2019

SEAT inicia un proyecto mediante el que pretende convertir buena parte del desecho que sale de nuestros hogares en biocombustible para sus coches de gas. Te contamos cómo es el proceso...

Hasta ahora sabíamos que los coches se pueden mover con petróleo, con electricidad o con gas (GLP o GNC), pero también existe una forma de movilidad vehicular mucho menos conocida que, al igual que las otras alternativas sostenibles, está considerada medioambientalmente más limpia que las opciones tradicionales. Esta nueva fórmula es posible gracias a la basura que sale de nuestros hogares. De hecho, es esa misma basura la que puede hacer que nuestros coches se muevan.

Prueba de los nuevos SEAT Arona y León TGI de GNC

El proceso para conseguirlo es sencillo. SEAT está detrás de ello intentando desarrollarlo a gran escala por medio de un proyecto llamado Life Methamorphosis. Lo que pretenden es conseguir biometano a partir de residuos orgánicos, de modo que se pueda utilizar como combustible en coches de gas reduciendo las emisiones de CO2 hasta en un 80% y ocasionando, por tanto, menos desechos.

Cómo se convierte la basura en gas para los coches

SEAT enumera cinco simples pasos para obtener este green fuel:

  1. Reciclar: sólo en la ciudad de Barcelona se generan unos 2,5 millones de kilos de basura, de la que únicamente se recicla el 40%. Según el ingeniero responsable del proyecto Methamorphosis, Andrew Shepherd, con toda esa basura orgánica se puede producir biometano suficiente para mover 10.000 coches durante 15.000 km anuales.
  2. Tranformar: una vez seleccionados los residuos, se introducen en el Ecoparc dentro de unos digestores anaeróbicos de 26 metros de altura para transformarlo. Cada uno cuenta con una capacidad de 4.500 metros cúbicos. Tras un mes, se consigue un biogás (por medio de descomposición, ya que no hay oxígeno) con un 65% de metano. «Este biogás aún no tiene la calidad suficiente para alimentar un motor de gas, así que es necesario refinarlo», comenta Shepherd.
  3. Refinar y comprimir: el metano y el dióxido de carbono se refina para lograr la calidad óptima y se comprime para almacenar.
  4. Repostar: el biocombustible ya está listo para el uso directo en cualquier vehículo de gas. Además, el repostaje en una gasinera se lleva a cabo de una forma muy parecida a la de una gasolinera normal. El proceso no durará más de tres minutos.
  5. Rodar: a la hora de circular en coche con biometano no se encontrará ninguna diferencia a cuando lo hacemos con gasolina o gasoil. No es necesario volver a aprender a conducir para ser eficiente, como ocurre con los vehículos electrificados.

Estas son las (pocas) gasolineras de gas o gasineras que hay en España

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