Noticia

Italia quiere proteger a Ferrari y Lamborghini ante el fin de los motores de combustión

Ampliar

13 de septiembre, 2021

Italia quiere proteger a sus superdeportivos y a las compañías que los fabrican y evitar que las normativas de emisiones les afecten.

Con más y más marcas anunciando su paso a la electrificación y con los países europeos endureciendo sus legislaciones contra los motores de combustión, parece claro que los propulsores de gasolina y gasóleo no tienen un futuro halagüeño.

No obstante, hay un país, Italia, cuna de automovilísticas especializadas en coches deportivos de altas prestaciones como Ferrari y Lamborghini, está buscando formas de evitar las restricciones propuestas por la Unión Europea.

Sus volúmenes de ventas no son significativos

Según el ministro de Transición Ecológica italiano,  Roberto Cingolani, el gobierno que dirige Mario Draghi está negociando con la Unión Europea la posibilidad de proteger a los fabricantes de superdeportivos de la eliminación progresiva de los motores de combustión prevista para 2035.

No es que Italia esté en contra del compromiso de reducir las emisiones a nivel europeo, lo que pasa es que considera el sector de los supercoches como “un nicho” y está manteniendo conversaciones con la Comisión Europea sobre cómo se aplicarían las nuevas normas a los fabricantes de coches de gama alta, que venden muchos menos vehículos que los productores convencionales.

Cingolani, que precisamente es un antiguo director no ejecutivo de Ferrari, sostiene que el número de vehículos afectados por una exención representaría una mera fracción de un mercado que se cuenta por millones. De hecho, Ferrari vendió unos 9.100 vehículos en 2020, mientras que las ventas de Lamborghini alcanzaron las 7.400 unidades ese mismo año.

 Ferrari no tendrá coches 100% eléctricos: «en realidad, los Ferrari son buenos para el medio ambiente”

El presidente de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), Oliver Zipse, ha echado un cable a las aspiraciones italianas, dada la «situación especial» a la que se enfrentan los fabricantes de superdeportivos. «Para los fabricantes muy pequeños, que en el panorama general de las emisiones globales no juegan casi ningún papel, hay buenos argumentos para considerar estas exenciones«, ha apuntado Zipse, que es también consejero delegado de BMW.

«Estos coches necesitan una tecnología muy especial y necesitan baterías para la transición», ha añadido el ministro Cingolani. «Un paso importante es que Italia gane autonomía en la producción de baterías de alto rendimiento», ha concluido.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad.

Guarda mi nombre y correo electrónico en este navegador para la próxima vez que comente.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche