Hirvonen y Sastre

16 noviembre, 2009

En el madrileño circuito del Jarama, la firma del óvalo unió motor y ciclismo.

¿Qué tienen en común un piloto del mundial de rallyes y un ciclista profesional de élite? Sin duda alguna su pasión por ganar y el esfuerzo continuo por ser los números uno en sus respectivas especialidades, pero también por tener que aplicar un constante esfuerzo en cuanto a dosificación, atención a la trazada y aprovechamiento de sus puntos fuertes según sea el tipo de terreno.


Mikko Hirvonen, el piloto finlandés subcampeón del Mundo de rallyes y ganador de 11 pruebas del mundial, puede como deportista compararse perfectamente con el ciclista Carlos Sastre, todo un ganador del Tour de Francia y propietario de otros 5 podios en las tres grandes pruebas por etapas del mundo, uno de los pocos que lo ha conseguido.


Y el propio Sastre con toda seguridad no tiene nada que envidiarle como estratega a Hirvonen, en cuanto a la velocidad y el sentido del ataque que debe adoptar en
determinadas circunstancias, algo tan importante en uno como en otro deportista. La unión de Ford y el deporte es uno de los elementos que integran la estrategia de la
marca a nivel global. Es lógica la histórica vinculación del óvalo al automovilismo deportivo, pero la compañía también se ha involucrado en otras disciplinas de gran interés para el público como es el ciclismo, donde es Coche Oficial de la Selección Española y también de competiciones como la Vuelta Ciclista a España.


Ford España y la Real Federación Española de Ciclismo han organizado en el circuito del Jarama una mañana sencillamente distinta entre ambos ases de la rueda, un encuentro que ha combinado ambas especialidades y en la que se han vivido multitud de anécdotas. La jornada arrancó con Sastre haciendo de copiloto de Hirvonen durante
3 vueltas al Jarama en el asiento de la derecha de un Focus RS y, a continuación, el finlandés se ha sentado junto al español en idéntica acción. Mikko Hirvonen explicó en todo momento los entresijos de la conducción de un coche de elevadas prestaciones al ciclista, que quedó impresionado con la conducción del piloto, al tiempo que en su
turno pudo comprobar qué se siente haciendo de copiloto y, sobre todo, cual es la técnica a emplear para superar el desafío que supone seguir a un ciclista de auténtica élite.


Nada más terminar la tanda con el Focus RS, ambos deportistas se enfundaron maillot y coulotte para dar un giro completo a la pista madrileña con sendas bicicletas, en lo
que fue un compendio comprimido de las dificultades que ambos se encuentran cuando compiten en la carretera. En este punto, Sastre ayudó continuamente al finlandés a
entender cómo aprovechar al máximo las fuerzas utilizando adecuadamente el cambio de platos y piñones.


Así, el número dos mundial comprobó en directo la importancia de trazar bien y de aprovechar la velocidad que exigen los virajes de final de recta hasta las curvas de Le
Mans, qué hacer cuando llega el momento de dar el máximo de uno mismo para afrontar el puerto de montaña que en cierta forma representa la rampa Pegaso, la importancia
de la aerodinámica en la bajada rápida entre las eses de Portago y Bugatti, cómo pasar la montaña media que se debe superar hasta la curva de Monza y la velocidad
máxima
que hay que buscar al entrar en la curva del túnel para enfocar posteriormente a fondo la recta principal del circuito.


Mikko Hirvonen: “He disfrutado mucho con Carlos montando en su bicicleta. Admiro profundamente el deporte del ciclismo, por lo disciplinados que son los que lo practican.
En una de las cuestas del circuito he sudado muchísimo pero ha sido estupendo. Hemos dado 2 vueltas juntos a la pista. De cara a 2009, nuestra meta en los rallyes es lograr el Campeonato del Mundo y somos conscientes de que, para concretarlo, hay que seguir mejorando en asfalto. Estamos haciendo muchos test y trabajando fuerte en esta superficie para mejorar nuestro rendimiento”.


Carlos Sastre: “Ha sido un verdadero placer ser, por un día, copiloto de Mikko Hirvonen; él me ha dado todas las indicaciones para conducir bien ese fantástico Focus. Pero lo que ya ha sido estupendo ha sido pilotar el coche. Yo soy un gran amante del mundo del automóvil y además tener en el asiento de la derecha a todo un subcampeón del
mundo de rallyes ha sido un momento inolvidable que me encantaría repetir”.

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