Aprobada la compra de Opel por PSA

Aprobada la compra de Opel por PSA

El Grupo PSA confirma la compra de Opel a General Motors para mejorar su rentabilidad y operatividad. El lunes se harán públicas las condiciones de la compra y el plan de negocio a futuro, pero ya la operación ya es en firme y Opel pasará a ser una de las marcas bajo el paraguas de PSA.

Apenas una semana después de hacerse pública la intención de compra de Opel por parte de PSA, el viernes se confirmó que el acuerdo para que GM pudiera vender a PSA ya es en firme y hoy se han aclarado las condiciones del acuerdo en un comunicado desde París.

Aunque el acuerdo es en firme, no se puede pretender que una operación de esta magnitud y complejidad se lleve a cabo de un día para otro, sino que será un proceso que se llevará a cabo a lo largo de 2017. En concreto, la operación tiene un valor total de 2.200 millones de euros para las actividades de automoción de Opel/Vauxhall y el 100% de las actividades europeas de GM Financial.

De esos 2.200 millones de euros, 1.300 millones son aportados por PSA y van destinados a la adquisición de Opel/Vauxhall como fabricantes de automóviles y todo lo que tiene que ver directamente con ellas (producción, distribución, venta, posventa…), mientras que los 900 millones restantes se destinan a la adquisición de GM Financial y serán aportados por el Grupo PSA y BNP Paribas.

La operación permitirá realizar importantes economías de escala y desarrollar las sinergias en compras, fabricación e I+D. Se esperan unas sinergias anuales de 1.700 millones de euros de cara a 2026, de las cuales una parte significativa está prevista para 2020, acelerando el cambio de rumbo de Opel/Vauxhall. Aprovechando la exitosa alianza con GM, PSA espera que Opel/Vauxhall logre un margen operativo corriente del 2% en 2020 y el 6% en 2026, y genere un flujo de caja operativo positivo en 2020.

PSA junto con BNP Paribas también adquirirá todas las actividades europeas de GM Financial a través de una joint venture 50%/50% de nueva creación que conservará la plataforma y los equipos europeos actuales de GM Financial. Esta joint venture estará plenamente consolidada en BNP Paribas y contabilizada según el método de participación por PSA.

La operación supone otro paso más en el trabajo que está llevando a cabo GM para transformar la empresa, que ha arrojado tres años de resultados récord y una buena perspectiva para 2017, además de un importante capital distribuido entre los accionistas.

Reforzará la actividad principal de GM, respaldará su inversión constante en recursos para las oportunidades de mayor rentabilidad, incluidas las tecnologías avanzadas que lideran el futuro, y generará un valor considerable para los accionistas.

Al mejorar inmediatamente el EBIT, los márgenes EBIT y el flujo de caja ajustados por la actividad del automóvil, y eliminar riesgos del balance general, la operación permitirá reducir las necesidades de liquidez de GM en el marco de su asignación de capital en 2.000 millones de dólares, que se utilizarán para agilizar las recompras de acciones, según las condiciones del mercado.

GM también participará en el éxito futuro de la entidad fusionada a través de la disponibilidad de bonos de suscripción de acciones de PSA. GM y PSA también esperan colaborar en el desarrollo posterior de las tecnologías de electrificación y los acuerdos de suministro existentes para Holden y algunos modelos de Buick; además, PSA podrá abastecerse a largo plazo de los sistemas de pila de combustible de la joint venture GM/Honda.

Qué dicen Mary T. Barra y Carlos Tavares

Los responsables de ambas compañías se muestran satisfechos con el acuerdo alcanzado por GM y PSA. Según las declaraciones de Mary Barra (CEO de GM):

Estamos muy satisfechos de que juntos, GM, nuestros apreciados colegas de Opel/Vauxhall y PSA hayan creado una nueva oportunidad de mejorar los resultados de nuestras respectivas empresas a largo plazo aprovechando el éxito de nuestra anterior alianza.

Para GM, esto representa un nuevo paso importante en la labor que estamos llevando a cabo para mejorar nuestros resultados e impulsar nuestra dinámica. Estamos transformando nuestra empresa y registrando de manera uniforme resultados sin precedentes para nuestros accionistas, a través de estrictos criterios de asignación de capital en favor de inversiones de mayor rentabilidad en nuestra actividad central de automoción, y en las nuevas tecnologías que nos permiten liderar el futuro de la movilidad individual.

Creemos que este nuevo capítulo sitúa a Opel y Vauxhall en una posición todavía más fuerte a largo plazo y estamos deseosos de participar en el futuro éxito y en el potencial de creación de valor de PSA a través de nuestros intereses económicos comunes y nuestra colaboración continua en los trabajos en curso y en nuevos e interesantes proyectos”.

Por su parte, Carlos Tavares (CEO del Grupo PSA) deja clara su intención de mantener la identidad de cada una de las marcas y aclara que los compromisos con los trabajadores no sufrirán cambios tras la conclusión del acuerdo:

Estamos orgullosos de unirnos a Opel/Vauxhall y profundamente comprometidos con el desarrollo continuado de esta gran empresa y la intensificación de su estrategia de cambio.

Apreciamos todo lo que han logrado los excelentes equipos de Opel/Vauxhall, y también las atractivas marcas y el importante legado de la empresa. Nuestra intención es gestionar PSA y Opel/Vauxhall aprovechando sus respectivas identidades de marca. Ya hemos trabajado juntos en la creación de productos ganadores para el mercado europeo, y por eso sabemos que Opel/Vauxhall es el socio adecuado. Lo consideramos una ampliación natural de nuestra relación y estamos deseando poder llevarla un paso más allá.

Estamos seguros de que el cambio estratégico de Opel/Vauxhall recibirá un impulso importante con nuestro apoyo, al tiempo que respetará los compromisos adquiridos por GM con los empleados de Opel/Vauxhall”.

Los antecedentes del acuerdo Opel-PSA

Para el Grupo PSA esta maniobra es interesante para mejorar su rentabilidad y la eficiencia operativa de la compañía, mientras que, para General Motors, se abre una oportunidad de oro para dejar, por fin, una marca que en las últimas décadas ha estado en la picota del gigante americano, quien ya sacó fuera de Europa Cadillac y Chevrolet en años anteriores.

Opel y PSA ya llevan tiempo colaborando para la producción conjunta de modelos SUV y comerciales ligeros.

La absorción de Opel por parte de PSA cambia por completo el escenario de la industria automotriz europea, relegando a Renault-Nissan a la tercera plaza y ocupando PSA el segundo lugar (con un 16,3 % de la cuota de mercado en Europa) tras el gigante VW (con un 24 %).

Una maniobra arriesgada

En 2014 el grupo PSA se vio obligado a pedir un rescate al gobierno francés y a su socio chino Donfeng Motor que poseen un 14% de la compañía. Desde entonces, bajo la dirección de Carlos Tavares el grupo ha vuelto a ser rentable gracias a una racionalización de su gama de modelos y una política de contención de costes exhaustiva.

Por su parte, GM ha vuelto a retrasar por enésima vez el plazo otorgado a Opel para salir de sus números rojos, que en 2016 arrojó unas pérdidas de 240 millones de euros. De todos modos, el futuro es esperanzador para la compañía alemana, pues en el ejercicio anterior el déficit era de casi 800 millones, así que la senda que sigue parece la correcta.

General Motors ya intentó la venta de Opel en 2009, casi a la vez que se deshacía de Saab, pero finalmente no llegaron a ningún acuerdo.

El interés de PSA en este acuerdo se centra en mejorar su economía de escalas, obtener acceso a la ingeniería, la tecnología de coches eléctricos de Opel y cosechar ahorros de compra conjunta , además de una mayor reducción de costes. Para GM, marcaría una salida limpia de Europa, especialmente después de la votación del Reino Unido para salir de la Unión Europea, país donde Opel tiene su división de Vauxhall.

Mary Barra llama a la calma a los empleados de Opel

La CEO de GM, Mary Barra, ha tratado de calmar los ánimos entre los empleados de Opel/Vauxhall tras el anuncio por sorpresa de la venta de ambas marcas al grupo PSA. Según Barra, la posible venta no supondría un riesgo para sus empleos y sería beneficiosa por el refuerzo competitivo que la venta supondría para ambas compañías.

Este movimiento corporativo se produce en un momento en el que el consejero delegado de Opel, Karl-Thomas Neumann, se encuentra inmerso en el desarrollo de un plan estratégico para convertir esta marca en cien por cien eléctrica en 2030.

En el comunicado remitido hace dos semanas, PSA explica que desde 2012 ha venido trabajando con General Motors en una alianza industrial que, hasta la fecha, abarca tres proyectos en Europa y genera “sustanciales sinergias” para los dos grupos.

“En este contexto, General Motors y PSA examinan regularmente posibilidades de expansión adicional y de cooperación. PSA confirma que, junto con General Motors, está explorando diversas iniciativas estratégicas con el objeto de mejorar su rentabilidad y eficiencia operativa, incluida una potencial adquisición de Opel”, señala el comunicado.

Por su parte, el CEO de PSA -Carlos Tavares- también calma los ánimos ante el revuelo creado y afirma que la intención de la compañía en el caso de cerrarse la operación es la de mantener la identidad de Opel como marca alemana dentro del grupo.

El Gobierno alemán contacta con PSA

El gobierno presidido por Angela Merkel se ha puesto en contacto con responsables de PSA, tras conocer la noticia de la posible compra de Opel por parte del grupo francés. La principal preocupación de las autoridades alemanas es saber cómo afectará la compra a los puestos de trabajo de Opel en Alemania.

En este sentido, el viceministro alemán de Economía, Matthias Machnig, ha indicado que PSA no ha ofrecido por el momento ninguna garantía acerca de la preservación del empleo en Opel. “Por ello, las especulaciones aún son prematuras”, ha afirmado en declaraciones a la cadena de televisión ARD.

Por su parte, el diario alemán ‘Bild am Sonntag’ ha señalado que PSA tiene la intención de mantener la actividad en las cuatro fábricas de Opel en Alemania una vez haya completado la adquisición de la marca.

En todo caso, el Gobierno alemán, según la prensa del país, se muestra especialmente preocupado, entre otros motivos porque aparentemente no ha sido informado previamente acerca del transcurso de las negociaciones.

Cómo afecta la compra a Vigo, Figueruelas y Villaverde

El grupo PSA posee dos centros de producción en España (Vigo y Villaverde, donde se producen el Citroën C-Elysee, el Peugeot Partner, el Citroën Berlingo, el Citroën Picaso de 5 y 7 plazas y el Citroën C4 Cactus entre otros), mientras que Opel posee la planta de Figueruelas, en Zaragoza.

La noticia de la compra de Opel por parte del Grupo PSA ha creado cierta inquietud en todas ellas sobre su futuro o las posibles repercusiones sobre la reestructuración y la “racionalización de la producción y costes” anunciadas como ventajas en la compra.

Por ahora sólo la planta de Figueruelas se ha pronunciado al respecto y tanto su dirección como los representantes de los trabajadores llaman a la calma ante la situación mientras no se conozcan más datos sobre la posible compra que, tal y como recuerdan, todavía no está cerrada.

El Ministerio de Fomento pide prudencia

Por su parte, el ministro de Fomento -Íñigo de la Serna- pide calma y prudencia mientras no se conozcan con exactitud las condiciones del acuerdo al que GM y PSA hayan podido llegar. Estas palabras siguen la línea del discurso de Luis de Guindos en el que sostenía que los trabajadores de la planta de Figueruelas pueden estar tranquilos y que sus puestos de trabajo no peligran.

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