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General Motors utilizará magnesio en los vehículos para reducir el peso

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23 de octubre, 2012

El magnesio es uno de los metales más ligeros que existen y además es muy resistente a la corrosión. Por ello GM está investigando cómo poder emplearlo en zonas propensas a la oxidación. Un reto muy dífícil como podrás ver en este artículo.

La seguridad ha provocado un incremento en el peso de los vehículos muy considerable. Para hacernos una idea, en la comparativa del Suzuki Swift Sport frente a su antepasado, el modelo de 1995 pesaba 815 kg frente a los casi 1.300 kg del modelo actual. Además de un mayor equipamiento y ruedas de mayor tamaño, la mayor parte de ese peso se debe a la utilización de aceros de alta y ultra alta resistencia, con una mayor densidad molecular y mayores grosores.

Para mantener el peso a raya, mientras seguimos empleando materiales ultra resistentes en la jaula de supervivencia del habitáculo de un automóvil, los fabricantes investigan como ahorrarse kilos en otras partes empleando materiales ultra ligeros.

Uno de los metales de menor densidad que existe es el magnesio. Es mucho más ligero que el aluminio y se lleva empleando desde hace muchos años en elementos como los volantes, llantas de modelos muy prestacionales, carcasas de cajas de cambios, etc.

Además de su ligereza, el magnesio destaca por su elevada resistencia a la corrosión. ¿Cómo es posible que no se use el magnesio para hacer todo el coche si es más ligero y no se oxida?, pues porque tiene algunas contrapartidas. Para empezar, es un metal blando. Necesita mezclarse (en metalúrgica cuando se mezclan dos elementos se conoce como aleación) con otros metales para proporcionarle unas propiedades mecánicas (dureza, elasticidad…) adecuadas. Otro problema es que es un metal caro y, además, en estado puro reacciona con el agua y arde.

Para conseguir que sea un metal estable y estructuralmente útil en el automóvil, es necesario- además de alearlo con otro material- inventar una serie de procesos metalúrgicos bastante complicados.

Esto es lo que está llevando a cabo General Motors, que pretende emplear magnesio para los suelos de sus vehículos, aligerando así el peso total de la carrocería, o permitiendo emplear más acero de alta resistencia en puntos estratégicos sin romper la báscula.

GM está realizando pruebas sobre un nuevo proceso de conformado térmico de planchas de magnesio para hacer realidad esta idea.

La compañía con sede en Detroit, en el Estado de Michigan, señaló que este nuevo proceso permitirá aumentar la utilización de alternativas de alta resistencia a otros materiales como el acero o el aluminio.

General Motors tiene intención de expandir la utilización de estas láminas de magnesio en las partes inferiores de los automóviles en todo el mundo. La corporación afirmó que el objetivo es que los proveedores sean capaces de utilizar el proceso para suministrar estas planchas que ayudan a rebajar el peso de los vehículos.

La firma automovilística indicó que el magnesio tiene un peso un 33% menor que el aluminio, un 60% menor que el titanio y un 75% más bajo que el acero y afirmó que este metal ayudará a los clientes a ahorrar dinero, gracias a unos menores consumos de combustible.

La multinacional estadounidense subrayó que, hasta el momento, los fabricantes de automóviles han tenido dificultades para obtener paneles de magnesio de gran resistencia y que evitan la corrosión y resaltó que este nuevo proceso permite todas estas ventajas.

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Comentarios

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  • Rubén Fidalgo

    Lo que no me parece muy buena idea es emplear metales ligeros en la zona baja del coche y mantener los pesados en el techo y montantes… eso eleva el centro de gravedad considerablemente.

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