Ganvam, en contra de la subida de impuestos al diésel

Ganvam, en contra de la subida de impuestos al diésel

13 marzo, 2018

Ante las informaciones de la subida de impuestos a los vehículos diésel, Ganvam sale al paso. Para la asociación, esta medida sólo fomentará el aumento de la antigüedad del parque móvil.

Las medidas para luchar contra el cambio climático están creando muchos quebraderos de cabeza a los fabricantes de automóviles. Por un lado, están las plataformas que defienden la aprobación de restricciones en forma de impuestos a los coches diésel. Por otro, las que aseguran que se está cometiendo un error y que con estas medidas a lo único que se contribuye es a bloquear la renovación del parque móvil.

Menos presión fiscal y más incentivos para la renovación del parque móvil

En este último caso, se encuentra  la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) que considera  que reducir la contaminación y proteger el medio ambiente pasa, principalmente, por atajar la antigüedad del parque, que se mueve en los 12 años de media, y no por añadir más presión fiscal al automóvil que ya contribuye a las arcas públicas con más de 26.000 millones de euros anuales.

Este argumento viene reforzado por la confusión y desinformación que existe sobre los diésel. Una confusión que viene motivada por la constante demonización de este tipo de combustible. Como ya comentábamos en algún artículo, los nuevos motores diésel Euro 6 cumplen con los objetivos medioambientales y, desde Ganvam advierten que “ir en contra del diésel está lanzando un mensaje equivocado al ciudadano”.

Ganvam, en contra de la subida de impuestos al diésel

Estas declaraciones de la patronal vienen por las informaciones que apuntan a una posible subida de impuestos al diésel. Esta subida se enmarca en la reforma de los tributos medioambientales dentro de la negociación de la financiación autonómica con las comunidades. Algo que la asociación considera un error ya que apunta que son los vehículos más antiguos los que más perjudican el medio ambiente. “Con medidas de este tipo, se condiciona la demanda -que a cierre de 2017 se distribuía en un 48% de matriculaciones diesel y un 46% gasolina- y se tira por tierra todo el esfuerzo en tecnología realizado por el sector para poder reducir al mínimo el potencial contaminante de esta motorización”.

Por lo tanto, Ganvam propone que en lugar de ser hostil con la renovación del parque, el Gobierno debería aprobar una reforma fiscal que fuera encaminada a desincentivar a los vehículos más antiguos. “Lo deseable sería traspasar la presión fiscal de la compra al uso, eliminando, por un lado, el Impuesto de Matriculación y, por otro, reorientando el Impuesto de Circulación para que se base en la emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia”.

Además, la asociación apostó por incentivar el achatarramiento de los coches más antiguos, a través de programas de estímulo que favorezcan el cambio hacia vehículos más modernos y eficientes, pero siendo tecnológicamente neutros para no crear un efecto psicológico negativo en el comprador.

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