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Experiencia 4Matic

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22 de enero, 2009

Mercedes-Benz aprovecha los meses invernales para demostrar la eficacia de sus modelos de tracción total -51 variantes-. Su experiencia en esta materia acumula 105 años de historia.

Mercedes-Benz aprovecha los meses invernales para demostrar la eficacia de sus modelos de tracción total -51 variantes-. Su experiencia en esta materia acumula 105 años de historia.

En plena temporada de esquí, los conductores de modelos Mercedes con tracción permanente a las cuatro ruedas 4MATIC pueden circular tranquilos cuando se dirijan a sus estaciones favoritas. Mercedes-Benz muestra la elevada reserva de motricidad asociada a la excelente estabilidad y seguridad del nuevo GLK en los cursillos para clientes denominados Experiencia 4MATIC, junto con otros vehículos de la gama Mercedes provista de esta transmisión integral.

En condiciones extremadamente invernales, a una altitud de 2.500 metros, en Pas de la Casa (Andorra), este compacto todocamino demuestra que su dinamismo de conducción está a la altura de su categoría.

La transmisión 4MATIC, con un reparto de par del 45/55% entre los trenes delantero y trasero, provista de un diferencial central con embrague multidisco que permite transferencia de par de hasta 50 Nm entre ambos ejes, se muestra como la solución idónea. Esta configuración proporciona una elevada motricidad, desde el momento en el que el mayor empuje se dirige al eje trasero cuando el coche está acelerando. Por su parte, el diferencial central con embrague multidisco puede modificar el par de un 30/70 o un 70/30 entre los ejes delantero y trasero cuando las condiciones de la calzada así lo requieran. De esta forma, los sistemas de control electrónicos ESP4ETS o ARS intervienen lo menos posible y el grueso del par de empuje se convierte en tracción sobre firmes deslizantes.


Todas las intervenciones y actuaciones de los controles y del sistema 4MATIC pasan desapercibidas para el conductor, pero éste está informado en todo momento si se encuentra conduciendo en situación límite de adherencia. En tal caso, un indicador luminoso parpadea en el cuadro de instrumentos para advertir del riesgo y ajustar la conducción a las condiciones de la ruta.


Las ventajas de un sistema de tracción total permanente sobre aquéllos que necesitan requieren detectar falta de tracción para activar la transmisión a las cuatro ruedas es crucial. El 4MATIC del GLK utiliza ese valioso tiempo que transcurre entre la percepción y la actuación para transmitir el par necesario a las ruedas  y sujetar el vehículo de la mejor forma posible.


Para moverse en condiciones invernales, los ingenieros han utilizado algoritmos de todoterreno en el GLK 4MATIC, de modo que apliquer una tracción óptima. Así, ciertos estados de la calzada son detectados automáticamente por el sistema y las intervenciones del control de tracción electrónico 4ETS se producen de tal manera que se logra la mayor aceleración posible con un deslizamiento mínimo, procurando al mismo tiempo una estabilidad direccional óptima.

El 4ETS también permite al vehículo moverse en condiciones adversas. Por ejemplo, cuando las ruedas de un lado pisan una pendiente helada o todas han de girar sobre calzada con agarre muy escaso.


En carreteras con curvas cubiertas con nieve y hielo, la estabilidad se controla regulando el par motor a través del control de tracción ASR, que impide que patine al acelerar. A partir de las aceleraciones longitudinales y transversales del vehículo, determinadas por los sensores del ESP, el umbral de actuación del ASR se ajusta conforme a la situación dinámica. En carreteras con virajes la fuerza longitudinal debe ser regulada por la magnitud de par motor, de forma que siempre  hay disponible suficiente fuerza lateral.

Para cumplir con esta ley física, cuando se conduce por carreteras con curvas muy cerradas, hay que reducir considerablemente el par motor que llega a las ruedas del exterior del viraje de modo que no superen el bajo coeficiente de fricción y los neumáticos puedan aprovechar la fuerza lateral.


La historia de los Mercedes con transmisión a las cuatro ruedas se remonta a 1903, cuando Paul Daimler, hijo del fundador de la compañía, estableció los fundamentos para el diseño de vehículos con transmisión a las cuatro ruedas. Desde entonces se ha acuñado la máxima de que la transmisión a las cuatro ruedas constituye la forma mejor y más segura para circular por carreteras en mal estado.

Con el paso del tiempo, esta tecnología se ha ido introduciendo en una amplia gama de vehículos Mercedes-Benz, tanto turismos como industriales. Algunos, como la Clase G y el Unimog, suponen toda una leyenda. Ls coches con todas las ruedas motrices tienen otras ventajas en conducción diaria sobre carreteras asfaltadas, como demuestran las berlinas y todocamino de Mercedes-Benz.

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