El Tribunal Constitucional ampara la legislación de la DGT y las drogas

El Tribunal Constitucional ampara la legislación de la DGT y las drogas

El Alto Tribunal rechaza la admisión a trámite de un recurso de inconstitucionalidad sobre la Ley de Tráfico referente a la presencia de drogas en el organismo de los conductores que planteó un juzgado vasco.

El Alto Tribunal ha dado la razón a la Dirección General de Tráfico avalando la constitucionalidad de los artículos de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial referentes a la infracción y sanción por conducir con presencia de drogas.

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De esta forma el TC, mediante el Auto 174/2017 del 19 de diciembre y publicado en el BOE el pasado 17 de enero, rechaza la admisión a trámite de la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Juzgado de lo Contencionso-Administrativo nº1 de Vitoria-Gasteiz en relación a varios artículos de la Ley de Tráfico sobre conducción con presencia de drogas en el organismo. Concretamente, este juzgado vasco planteó como inconstitucionales los artículos 12, 65.5 c, 67.2 a y los puntos 2 y 3 del anexo II del texto articulado de la citada legislación.

Así, el Tribunal Constitucional sostiene que (1) la prohibición de conducir con presencia de drogas en el organismo que establece la DGT no implica una prohibición del consumo con carácter general y apartado de la conducción; que (2) cuando hay prescripción médica es el médico quien indica al paciente si la dosis de droga recetada puede afectar o no a la capacidad de conducción; que (3) el concepto de drogas no solo debe relacionarse con algunas determinadas, dada la proliferación de las llamadas drogas de diseño; y que (4) no es relevante si estas drogas consumidas influyen o no en la capacidad de conducción a efectos sancionadores.

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Lo cierto es que algunos estudios que la DGT nombra ponen de manifiesto que, en 2015, 12 de cada 100 conductores circulaban tras haber ingerido alcohol u otras drogas, con el alto grado de peligro para la seguridad vial que ello conlleva. Además, un año después cerca de 100.000 conductores dieron positivo en los controles de drogas o alcohol.

Según indican las administraciones, estas sustancias no solo están relacionadas con una mayor accidentalidad, sino también con una mayor mortalidad y con lesiones más severas. En lo que a la sanción se refiere, esta infracción está catalogada como muy grave y está castigada con una multa económica de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carné. Además, el Código Penal establece penas de prisión de tres a seis meses y retirada del carné de uno a cuatro años.

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