El primer coche eléctrico de venta en España

REVA llega desde India para convertirse en el primer coche eléctrico que se venda en España. Está equipado con ocho baterías que no emiten gases tóxicos ni emisiones acústicas, alcanza 70 km/h y tiene autonomía para 80 kilómetros.

REVA llega desde India para convertirse en el primer coche eléctrico que se venda en España. Está equipado con ocho baterías que no emiten gases tóxicos ni emisiones acústicas, alcanza 70 km/h y tiene autonomía para 80 kilómetros.

REVA llega desde India para convertirse en el primer coche eléctrico que se venda en España. Está equipado con ocho baterías que no emiten gases tóxicos ni emisiones acústicas, alcanza 70 km/h y tiene autonomía para 80 kilómetros.


Aparentemente, el REVA es casi idéntico a un microcoche. Aparentemente. Sus dimensiones –algo más de 2,5 metros de largo y 1,3 de ancho– no distan mucho de las de los denominados «coches sin carné», al igual que su uso, eminentemente urbano. Pero insistimos, esto es sólo apariencia. El REVA no tiene tubo de escape –no lo necesita–, y en lugar de depósito de gasolina, está equipado con baterías que se cargan simplemente conectando el enchufe a la red eléctrica. Es, por tanto, el primer coche eléctrico que se vende en España.

Su nombre es, en realidad, un acrónimo de «Revolutionary Electric Vehicle Alternative», en nuestro idioma: «Vehículo eléctrico, alternativo y revolucionario». Y su gran baza es que al utilizar la electricidad como única fuente de alimentación, no genera emisiones tóxicas, ni acústicas. Fabricado en India, donde lleva comercializándose con éxito desde 2001, ha sido ideado para un uso eminentemente urbano. Alcanza una velocidad máxima de 70 km/h –podría circular por autovías y autopistas pero esta limitación lo hace del todo desaconsejable– y tiene un autonomía de hasta 80 kilómetros.

Eso sí, para evitar sustos cuenta con una serie de avisos acústicos y visuales que informan al conductor del estado de la batería en tiempo real. El sistema está formado por un total de ocho baterías de 6 voltios de plomo ácido que, unidas en serie, ofrecen una tensión de 48 voltios. Este equipo eléctrico se «esconde» bajo los asientos del vehículo –homologado para tres pasajeros, aunque el que ocupe la parte trasera lo pasará bastante mal–, lo que permite rebajar el centro de gravedad y, con ello, aumentar el nivel de seguridad. Para cargar las pilas, basta con conectar el enchufe a la red eléctrica. El REVA tan sólo necesita dos horas y media de «repostaje» para recuperar el 80 por ciento de su autonomía, mientras que para llenar las baterías a tope debe permanecer casi ocho horas enchufado.
 
Todo, por un coste que sus responsables han calculado en tan sólo un euro. Además, incorpora un innovador sistema bautizado como «regenerative braking» que convierte el motor en generador de corriente eléctrica durante la frenada o desaceleración. Ideal para los momentos de atasco, en los que la mecánica no sólo deja de consumir, sino que recarga de forma automática el sistema de baterías. El coche ecoeléctrico REVA llegará al mercado español en julio de la mano del Grupo Marfina. Su precio de partida será de 10.900 euros.

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