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El parte amistoso en siniestros de vehículos cumple 25 años

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17 de octubre, 2013

Ya hace un cuarto de siglo que se ha extendido el uso del parte amistoso de accidentes para aquellos siniestros en los que no hay heridos graves, un procedimiento que agiliza los trámites para poder recibir las indemnizaciones correspondientes en un plazo razonable. Te damos 10 claves para cubrirlo correctamente.

El parte amistoso en siniestros de vehículos, modo de gestionar los accidentes con daños materiales liberando a los conductores de tener que esperar a la tramitación de los mismos para comenzar a reparar sus automóviles, cumple 25 años, según ha informado la patronal del seguro Unespa.

Desde 1988, el sector asegurador español zanja este tipo de conflictos a través del Convenio de Indemnización Directa (CIDE), que introdujo la reclamación amistosa de accidente y que permite acelerar la liquidación y el pago a sus respectivos asegurados de los daños materiales causados en aquellos siniestros en los que se produzca una colisión directa entre dos vehículos.

Los conductores, si lo desean, cumplimentan y firman la declaración amistosa de accidente, y esto permite después determinar la responsabilidad del mismo y la aseguradora que debe afrontarlo. Pero el vehículo comienza su proceso de peritación y reparación por parte de la compañía aseguradora habitual, siendo después las entidades las que determinen (mediante la aplicación de los convenios) a quién corresponde asumir esos daños.

Si tienes tiempo, dedica un rato a familiarizarte con los datos que piden en el parte. Lo agradecerás cuando lo necesites.

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Unespa ha recordado que, en el momento de su creación, el CIDE supuso un cambio muy notable en la gestión de los siniestros, al establecer que cada asegurado tuviera contacto solo con su propia entidad aseguradora y que la indemnización la realizara también su propia aseguradora. Esto mejora los plazos de indemnización y la satisfacción de los clientes.

Antes de la creación de estos convenios, el conductor debía comunicar a su compañía el parte de siniestro. Hasta que esta información no llegaba a las dos aseguradoras, no podía empezar la tramitación del mismo. Después, y antes de reparar el vehículo, había que determinar qué conductor tenía la culpa, con el fin de que su compañía peritase los daños y autorizase la reparación del (o los) vehículos. Esto podía demorar la reparación entre dos y tres meses desde el accidente leve.

10 reglas para cubrir el parte amistoso de accidentes

El momento de un siniestro es una situación muy tensa en la que se nos pueden pasar por alto mil detalles, equivocarnos o ser víctimas de la mala fe del otro implicado. Para evitar en lo posible que esto suceda, te damos una serie de recomendaciones:

  1. Echa un vistazo al parte amistoso un día que tengas tiempo y no esperes a verte obligado a cubrirlo para leerlo. De este modo estarás más familiarizado con los datos que pide y reducirás la posibilidad de equivocarte en una situación de estrés como es un accidente.
  2. Hoy en día, casi todos llevamos una cámara de fotos encima o en nuestro teléfono móvil. Toma imágenes del siniestro, de ambos vehículos, de la posición en la que están, la calle, etc. Ten cuidado con el resto del tráfico al hacerlas: a veces, los nervios nos ciegan y no somos conscientes de que estamos en medio de un carril de una autopista.
  3. Asegúrate de que el otro vehículo tiene el seguro en vigor y el conductor, su permiso de conducir. Muestra tus datos y pide al otro implicado los suyos. Si su póliza de seguro está caducada, lo mejor será que solicites la presencia de un agente de atestados para evitar problemas.
  4. Comprueba que los datos que escriba en el parte sean reales, especialmente la matrícula del vehículo, nombre y DNI del implicado.
  5. En el croquis, céntrate en la posición de los vehículos, la zona de impacto en cada uno de ellos y la ubicación (calle, carretera, kilómetro, sentido, etc…). El espacio para el dibujo es muy reducido y es mejor ser claros y concisos que perdernos en detalles superfluos que nos dejarán sin hueco para dibujar el croquis.
  6. Si hay testigos, pide sus datos: nombre, DNI y teléfono de contacto son suficientes. Tal vez necesites su testimonio más adelante.
  7. Asegúrate de que ambos firmáis el documento y la fecha del mismo.
  8. Es importante aclarar si el coche circulaba por la derecha, si iba marcha atrás, si salía de un estacionamiento, etc… Este tipo de datos establecen prioridades de circulación y son decisivos para las compañías de seguros.
  9. No es momento de reproches: el accidente ya ha ocurrido y no hay nada que hacer. Gritarnos, insultarnos o echar la culpa al otro sólo pueden empeorar las cosas. Mantén la calma (aunque es difícil) y trata de cubrir los datos con la cabeza lo más fría posible.
  10. Al terminar, comprueba que el parte de accidente se ha cubierto por completo y que también es legible en la hoja autocopiativa. Quédate con una de las copias y la otra, para el otro implicado. Entrega tu copia lo antes posible en tu compañía de seguros.

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