El autogás es el mejor combustible alternativo en la actualidad

El autogás es el mejor combustible alternativo en la actualidad

Es un convencido de las bondades del GLP en todas sus variantes y, con más apoyo de la Administración, cree que España estaría a la altura de otros países europeos en el uso de combustibles alternativos. Desde su puesto en Cepsa, Marco Pallás, impulsa la red de suministro y trata de incentivar su consumo.

El área de negocio del Gas Licuado del Petróleo (GLP) del que el autogás forma parte es una de las áreas de crecimiento dentro de Cepsa. Con la regulación actual del mercado y el estado de la demanda, quedan muchas posibilidades de desarrollo, tanto a nivel comercial, como de negociaciones con la Administración. Nuestro entrevistado, Marco Pallás,  es un especialista de Cepsa tanto en combustibles alternativos, mucho mejores en términos medioambientales,  como en el uso y  situación del mercado energético español.

-Autocasion.com: ¿De dónde viene el GLP?

-Marco Pallás: El GLP procede de dos fuentes principales. Por un lado, de los pozos de gas natural (como un 60% de la producción internacional), de los que se extrae GLP o autogás o metano o propano; por otro lado, de los procesos de refino del petróleo, uno de cuyos subproductos es el gas licuado (un 40%).

-A.com: ¿Cuál es el presente y sobre todo el futuro de este combustible alternativo?

-M. Pallás: En cuanto al presente, en este momento el autogás es el combustible alternativo más utilizado en el mundo: hay 23 millones de vehículos que lo utilizan, de los que en Europa tenemos más de 13 millones. Su implantación es bastante alta a nivel mundial, porque el desarrollo tecnológico permite que se utilice sobre motores de combustión de ciclo Otto, que son los clásicos motores de gasolina que conocemos desde hace más de 100 años. Sobre ella funciona perfectamente el GLP. Por eso el autogás es, de todos los combustibles alternativos, de los que más van a crecer en los próximos años. A corto y medio plazo convivirá con otras alternativas energéticas y cada uno de esos combustibles satisfará unas necesidades determinadas, de manera que finalmente será el consumidor final el que se decida por una alternativa u otra

A.com: ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes del autogás?

-M. Pallás: Pues, frente a los coches eléctricos, por ejemplo, que tienen unas ventajas medioambientales mayores, los coches con autogás no tienen ningún problema de autonomía. El autogás se puede hoy instalar en cualquier vehículo que circule con gasolina que cumpla EURO 3, porque, con una pequeña transformación, puede funcionar perfectamente como vehículo con dos depósitos, uno para autogás  y otro para gasolina. Normalmente funcionará siempre a GLP, salvo cuando éste se acabe  y también a la hora de arrancar, porque los coches transformados necesitan la gasolina los primeros 30 segundos de funcionamiento, para arrancar. Al final, un coche eléctrico se lo compra alguien que tiene posibilidades de hacer recarga en casa, que vive en una vivienda unifamiliar en el extrarradio de las ciudades y que para ir y volver al trabajo, por ejemplo, no tiene que hacer más de 80 o 90 kilómetros diarios. Las ventajas del autogás  van enfocadas a un cliente que no tiene por qué tener dos coches, uno para ciudad y otro para desplazamientos familiares. Y los inconvenientes… Hoy día el único inconveniente es que la red de suministro no está tan desarrollada como la de combustibles convencionales

-A.com: ¿El autogás siempre tiene que estar combinado con gasolina o ya hay vehículos sólo de autogás?

-M. Pallés: En los coches transformados, sí. Es cierto que en la fabricación en serie ya hay algunos modelos con autogás, y también se combinan con la gasolina. Eso es porque en estos casos de funcionamiento bifuel se utiliza la inyección indirecta, pero también hay ya motores de gasolina con inyección directa que están apostando, sobre todo por las emisiones, por el GLP y en ese caso sí se podría hacer todo el proceso, desde el principio, con GLP, sin necesidad de usar gasolina para el arranque. Ya hay prototipos que podrían circular solo con autogás, eso sí, modificando los inyectores y el mapa motor específico para poder funcionar exclusivamente con autogás cumpliendo con los criterios de emisiones actuales.

-A.com: ¿España tiene suficiente red de suministro de autogás?

-M. Pallás: Ahora hay 400 puntos de suministro en toda España, en lugares donde se ha desarrollado más la demanda, pero es que en España hay aún poca, estamos muy a la cola de países de nuestro entorno como Alemania, Italia o Francia, incluso Polonia… donde el parque de vehículos es mucho mayor. Nosotros estimamos que en España habrá un parque de vehículos de unos 35.000, mientras que en Italia están por encima de los 2 millones y se matriculan todos los años entre 150.000 y 200.000 vehícuos nuevos de GLP. En Alemania en los últimos 5 años han sido capaces de generar un mercado de medio millón de vehículos a autogás. Nosotros tenemos ahora ya una infraestructura para abastecer a unos 200.000 coches y tenemos sólo 35.000, así que no podemos tener más red de suministro en tanto en cuanto no se desarrolle más la demanda. Se puede decir que tenemos 400 estaciones de gas sin demanda, y ahora lo que toca es desarrollar e incentivar la demanda, desde la Administración, los fabricantes de vehículos… Ya hay muchos tipos de vehículos con combustibles alternativos y por lo tanto tenemos buenas perspectivas para el desarrollo de la demanda en España.

-A.com: ¿El autogás conlleva problemas de seguridad o  merma de prestaciones o de durabilidad de la mecánica?

– M. Pallás: Todos esos presuntos inconvenientes, más que problemas reales, son percepciones del consumidor. El tema de la seguridad es algo consustancial al mundo gas, es algo con lo que convivimos. Lo que sí es cierto es que un coche de autogás debe cumplir con los mismos requisitos que se le exigen a un coche de combustible convencional, tienen que cumplir con la misma normativa y por lo tanto no son más peligrosos que un coche normal. En cuanto a las prestaciones, las del vehíuclo de autogás no varían, o la variación es tan pequeña en términos de potencia (un 1 o 2%) que es inapreciable para un conductor. De hecho, si conduces un coche con autogás y haces un cambio manual de combustible durante la conducción, no notas nada. O sea, en cuanto a rendimiento del motor no percibes ninguna variación. En cuanto a consumo, se incrementa un 10 por ciento, si la transformación se hace bien, pero, como el litro de GLP cuesta mucho menos que el de gasolina, sí que hay unos ahorros importantes para el consumidor final. Y estamos hablando de sistemas de inyección indirecta. Si nos vamos a los desarrollos de inyección directa que citábamos antes, ahí los consumos se equiparan y los ahorros por tanto son mucho mayores.

-A.com: ¿El autogás está más indicado para conductores particulares o para profesionales??

-M. Pallás: Yo creo que es para todos. Al final el uso de estos vehículos produce una serie de ventajas: medioambientales, que es algo que debe importarnos a todos, pero también algunas administraciones los incentivan en los planes de calidad del aire (pagan menos impuestos, no pagan por aparcar, etc), una serie de ventajas que son válidas tanto para el profesional como para el particular. Ahora bien, tiene otra ventaja que es el ahorro económico y, cuantos más kilómetros hagamos, más ahorraremos, y ahí los profesionale pueden salir más beneficiados, claro, pero sencillamente porque hacen más kilómetros al año.

-A.com: ¿Por qué estamos tan por detrás de otros países europeos?

-M. Pallás: Al final, es una combinación de cosas: apuesta de los fabricantes,  apuesta de la red de suministro, que es algo que nosotros hemos hecho y, luego, una apuesta de las Administraciones

-A.com: ¿Se refiere a subvenciones?

 

 

 

 

-M. Pallás: Para empezar, subvenciones a la adquisición de estos vehículos. Ahora mismo el PIMA Aire es la primera vez que se hace en España  y planes así son más habituales en países de nuestro entorno. Se trata de imbuir al consumidor final de esa cultura de consumo de combustibles alternativos y eso se hace incentivando la adquisición. La otra forma que tiene la Administración es con las regulaciones que existen para las grandes ciudades, los planes de calidad del aire. Hasta ahora el único tipo de vehículo que tenía ese tipo de reducciones de impuestos, en los costes que tiene para un coche circular por una ciudad, era el eléctrico. Eso al final deriva la compra hacia un vehículo que, desde el punto de vista de autonomía, no está maduro y le queda un recorrido, y también desde el punto de vista del coste, porque es un coche más caro. En el Plan PIVE, por ejemplo, no hay nada, se inlcuyen los vehículos a gas, pero no están premiados, tienen la misma regulación que un vehículo de gasolina, esa es también una reivindicación que tenemos, porque los vehículos con combustibles alternativos (gas, GLP, eléctricos) deberían estar más premiados que los vehículos con combustibles tradicionales.

-A.com: ¿Qué aporta CEPSA en este campo del autogás y cómo es vuestra red de suministro?

-M. Pallás: Somos una petrolera y tenemos refinerías en España que están produciendo autogás con nuestro know how, con todas las garantías de fabricación que se le pueden pedir a una empresa como Cepsa, es decir, aportamos calidad de producto. Tenemos una red de suministro importante de combustibles convencionales y ahora estamos empezando a incluir en ella el autogás. De momento tenemos 20 puntos, pero tenemos planes para que, de una manera rápida, podamos crecer hasta los 100 puntos de suministro a finales de 2015. Tenemos un problema con las licencias administrativas para poder poner en marcha este servicio, porque nos dan plazos de 3 a 18 meses para poder poner en marcha una estación de servicio. Estamos trabajando con el ministerio para que haya una coordinación entre la administración central, autonómica y local para que las autorizaciones sean más ágiles. Nuestra idea es integrar los puntos de suministro en las estaciones que ya tenemos, porque es lo más cómodo para el usuario, que así no tiene que cambiar de hábitos. Aunque también se pueden poner puntos independientes en talleres o en polígonos industriales, pensamos que el punto natural es dentro de la estación de servicio, donde además podemos entroncarlo con nuestros programas de fidelización, con descuentos asociados a ellos, y con otros beneficios que Cepsa puede dar como compañía a los usuarios de esos combustibles alternativos.

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Pedro 22 febrero, 2015

Me ha parecido muy interesante y el entrevistado parece que conoce bien el tema. Enhorabuena por la entrevista

Rubén Fidalgo 22 febrero, 2015

Falta la pregunta del millón… ¿qué pasará cuando el gobierno iguale los impuestos en el autogás y el resto de combustibles fósiles?… personalmente creo que en cuanto la red se expanda y los conductores lo utilicemos de forma masiva, igual que ha pasado con el gasóleo, los precios se igualarán.

relly 25 febrero, 2015

Cuán político en campaña electoral este señor solo cuenta, medias verdades, las q le interesan. La autonomía de un coche con autogas es de apenas 400 km, si solo usamos autogas, porquée en el caso de q haya q usar gasolina, a la mierda la rentabilidad. Esta pensado para profesionales: a un particular no le sale a cuenta. Seguridad: la transformación la hace “un mecánico”, q no sabe de gas. Se pierde casi por completo el maletero. Se pierde potencia y se aumenta el consumo. Precio de transformación: 1500-2000 €. Solo aplicable a coches gasolina. Precio regulado hasta dentro de 3 años.
Para terminar una pregunta: ¿q coche conduce este defensor de autogas? A ver si adivino: todo camino diesel

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