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F1 GP de Italia: Vettel se impone y vuela hacia el título

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09 de septiembre, 2013

Sebastian Vettel (Red Bull), puso la guinda a un fin de semana sensacional al firmar su sexto triunfo del año en Monza por delante del español Fernando Alonso (Ferrari). El alemán refuerza más su liderato y asesta un duro golpe al Mundial de Fórmula 1.

Vettel, que el año pasado se convirtió, con 25 años, en el tricampeón mundial más joven de la historia, sigue apuntando a nuevos récords y hoy en Monza dejó entrever que, a falta de siete carreras, tiene a tiro su cuarta corona consecutiva. El campeón de Heppenheim dominó, a bordo del extraordinario monoplaza diseñado por el inglés Adrian Newey durante todo el fin de semana.

Alonso, en el momento de adelantar a Massa poniéndose segundo en Monza.

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Después de haber sido el más rápido el viernes y el mejor en todas las sesiones cronometradas del sábado, el «pequeño Kaiser» firmó su cuadragésima ‘pole’, la número 50 del joven equipo que desde hace tres años ejerce la tiranía absoluta en la categoría reina del automovilismo. Y el domingo le colocó la guinda al pastel al ganar, sin mayor oposición, la carrera en el templo de la velocidad.

Después de ganar en Malasia, Bahrein, Canadá, Alemania y, hace dos semanas, en Bélgica, Vettel firmó hoy su victoria 32 en F1, igualando la cuarta mejor marca de todos los tiempos, situación que comparte ahora con Alonso.

Vettel ha ganado la mitad de las carreras del año y domina con 222 puntos, 53 más que el doble campeón mundial asturiano y con 81 sobre el tercero, el inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que no pasó del noveno puesto en Monza. Las matemáticas aún no lo garantizan, pero el puñetazo psicológico está dado: sólo un desastre evitará su cuarta corona.

Vettel arrancó bien, como Massa, que se colocó segundo al rebasar al otro Red Bull de Mark Webber, que hoy se despidió de Europa con un tercer puesto en Monza. Alonso -que entró en Italia con 46 puntos de desventaja sobre el alemán- debía intentarlo cuanto antes. Y no tardó en atacar a Webber, al que el genial piloto asturiano rebasó en una espectacular y arriesgada maniobra en la segunda ‘chicane’ de la tercera vuelta.

Sin embargo, y a pesar de afirmar tras la carrera que temía problemas tanto en la caja de cambios como en la degradación del neumático delantero derecho, Vettel, de nuevo mucho más rápido en el tercer sector -el de la parabólica de entrada en meta-, abría hueco. Y, superados esos hipotéticos sustos, ganó casi sin despeinarse.

Alonso superaba a Massa en el octavo de los 53 giros que se dieron a la pista lombarda -de 5.793 metros-, para completar un recorrido de 306,7 kilómetros. Y en la duodécima vuelta, el alemán ya casi le llevaba seis segundos de ventaja al capitán de Ferrari, que acortó algo las diferencias entre el decimonoveno y el vigésimo tercer giro.

Vettel paró en la 23 para poner duros, al igual que su colega australiano. Momento en el que Alonso pensó en intentar exprimir lo máximo posible, con pista libre, su liderato provisional. Pero al darse cuenta de que el alemán volvía a ser casi un segundo más rápido, entró en la 27 para efectuar idéntico cambio de gomas.

Una más adelante, sobrepasado el ecuador de la carrera, y reordenados los monoplazas después del primer ‘pit stop’, Vettel volvía a comandar, con diez segundos sobre Alonso y 11,5 Webber, que recuperó una posición al rebasar a Massa en la entrada a garaje.

Red Bull iba más deprisa y, tras completarse 40 giros, el triunfo de Vettel se presumía inevitable. Alonso defendió su segundo puesto frente a Webber y, al menos, pudo festejar el Día de Asturias aclamado por la afición italiana y con su podio número 93 en F1.

Detrás, destacó al final la batalla entre dos campeones mundiales, Raikkonen (en 2007) y Hamilton (un año después) -que salieron juntos desde la sexta fila tras tirar prácticamente por la borda todas sus opciones en la calificación del sábado-, resuelta en la 49 a favor de Lewis.

Al final, Massa entró cuarto, por delante Hülkenberg y, a pesar de ser abucheado por la fanática afición local -que reconoció el indiscutible liderato de Alonso en Ferrari- Vettel festejó en el podio de Monza una victoria con olor a un nuevo título.

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