Crisis matrimoniales en Holanda

Bajo el encabezamiento de "Hola cariño" y firmada como "con amor, M", llegaba una carta a 30.000 holandesas, muchas de ellas casadas. Renault había elegido una curiosa manera de promocionar al más pequeño de la casa.

Bajo el encabezamiento de “Hola cariño” y firmada como “con amor, M”, llegaba una carta a 30.000 holandesas, muchas de ellas casadas. Renault había elegido una curiosa manera de promocionar al más pequeño de la casa.

Bajo el encabezamiento de “Hola cariño” y firmada como “con amor, M”, llegaba una carta a 30.000 holandesas, muchas de ellas casadas. Que si hace tiempo que no nos vemos, que si a ver si tomamos algo… Hasta ahí, podría tratarse incluso de un error, pero entonces un pequeño dato confirmaba que no lo era:  “…he estado en París y vi un Twingo por la calle, ¿tú tenías un Twingo, no?. Me muero por saber cómo estás ahora…”. Al llegar a este punto, la inquietud saltaba de los ojos paralizados de ellas -que buscaban recordar algo que no habían vivido-, a los ojos abiertos y agudos de él, que exigían una explicación…


La explicación llegaba semanas después, cuando los periódicos nacionales De Telegraaf y Algemeen Dagblad publicaban que Renault había elegido una curiosa manera de promocionar al más pequeño de la casa: el nuevo modelo Twingo. Durante semanas, el fabricante francés envió 30.000 misivas dirigidas únicamente a mujeres que en el pasado habían tenido uno de estos coches. Y llegaron las quejas: cientos de estas esposas, tras descubrir la identidad del remitente anónimo de la carta, tuvieron “unas palabritas” con el personal de la sede central. Una cincuentena, además, ya ha depositado una queja formal ante la comisión que controla la publicidad en Holanda.


Incluso los foros de Internet reflejaban la angustia que han pasado algunas de estas holandesas: “He tenido que mover cielo y tierra para convencer a mi marido de que no tengo un amante. Me alegro de que haya salido en los periódicos para que él pueda estar seguro ahora”, explicaba una de ellas. Los responsables de Renault se han visto obligados a presentar sus excusas por esta desafortunada campaña, que parece haber causado tantas crisis matrimoniales, y vuelta a enviar otras 30.000 cartas a las mismas destinatarias, esta vez con sus disculpas. ¿Lamentan realemente el “error” o les ha salido redonda la campaña publicitaria?.

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