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Conducir en verano: cómo evitar las averías más frecuentes

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24 de julio, 2019

Los extremos no son buenos: si en invierno es más probable tener problemas de arranque por fallos en las baterías y calentadores de los motores diésel, el verano tiene también sus peligros. Te mostramos los fallos más típicos en los coches asociados a los calores veraniegos

Así como en invierno la mayoría de los problemas que nos podemos encontrar se centran en el sistema de arranque de nuestro coche, en verano surge otra serie de inconvenientes que te destacamos por orden de frecuencia. ¿Cómo evitar averías en verano?

Aire acondicionado: cómo no estropearlo en verano

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Hoy en día, pocos son los automóviles que carecen de aire acondicionado. Aunque se debe poner en marcha con frecuencia (incluso en invierno) para que no se resequen las juntas de estanqueidad, muchas veces pasa inactivo hasta seis meses hasta la llegada del verano.

Este sistema somete a un mayor esfuerzo al motor. Conservarlo en perfecto estado es vital para evitar problemas mecánicos y poder viajar confortablemente a una temperatura correcta.

Lo primero que debemos mantener es la correa de auxiliares. Al conectar el aire acondicionado, tiene que arrastrar el compresor. Si no está en buen estado, puede patinar (lo cual produce un chirrido lastimoso al acelerar) o incluso partirse. Revisa su estado y tensión.

La correa de los auxiliares (alternador, aire acondicionado, dirección asistida, bomba de agua…) debe de estar tensada y sin grietas.

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El siguiente punto que hay que revisar es el filtro de habitáculo. Lo más probable es que esté casi obstruido por el polvo y polen de la primavera y la humedad del invierno. Si eso ocurre, no pasará bien el aire a través de él y necesitaremos forzar más la entrada de aire del exterior, más velocidad en el ventilador y más consumo para refrigerar el habitáculo.

Para terminar, en la parte frontal de tu coche elimina cualquier elemento que pueda reducir la entrada de aire a través de la rejilla delantera(hojas de árboles, papeles, bolsas de plástico que hayamos “atropellado”…). Mantén lo más limpia posible la entrada de aire de la zona baja del parabrisas.

El cuarto fallo de este elemento es la pérdida de fluido refrigénico. Precisamente por no usar con frecuencia el aire acondicionado, se estropea su hermeticidad.  Si hemos perdido parte de ese gas, el sistema baja su rendimiento y somete a un esfuerzo innecesario al compresor. Lo mejor es que nos revisen las presiones de alta y baja del aire acondicionado en un centro especializado.

Ojo con los «calentones» estivales al coche

El siguiente problema más frecuente en el verano es el de la temperatura del motor. Lo más importante es revisar el nivel de refrigerante y el de aceite antes de empezar el viaje y, al igual que con el aire acondicionado, mantener lo más despejada posible la entrada de aire delantera.

En marcha, es importante revisar de vez en cuando la temperatura del motor. En las zonas de subida, evita  circular en marchas largas. Ya sé que el manual de conductor económico dice que se debe ir en la relación más larga posible, pero, en las cuestas, esa conducción sube mucho la temperatura del motor. En cuanto notes que debes hundir el pedal más de la mitad del recorrido del acelerador para mantener la velocidad en esa rampa, baja una marcha. Al revolucionarse el motor, la bomba de agua mueve más caudal y refrigera mejor; además, los pistones provocan menos campaneo en el cilindro, se reduce el fenómeno de picado de biela y se previene una subida de temperatura. Es mucho mejor evitar que suba la temperatura, que intentar bajarla una vez empieza a elevarse.

Lleva siempre un par de litros de refrigerante de reserva por lo que pueda pasar.

Revisa el estado de los manguitos de goma: si están hinchados o resecos, cámbialos.

Si en marcha ves que el coche empieza a calentarse, lo primero que debes hacer es conectar la calefacción al máximo. Esto hace que el agua del motor pase por el radiador de la calefacción y baje algo la temperatura. Si aún así siguen subiendo los grados, para antes de que se pueda estropear la culata del motor.

Neumáticos: reventones en vacaciones

En verano son mucho más frecuentes los reventones de los neumáticos al estar sometidos a más temperatura. Revisa las presiones antes del viaje. En contra de lo que puedas pensar, cuanto más baja sea la presión, más fácil es sufrir un reventón, ya que la deformación del flanco de la cubierta genera mucha fricción y calor. Además, aumenta  el consumo de combustible.

Los frenos del coche y el calor

En vacaciones, solemos sobrecargar nuestro coche con equipaje. Ese aumento de peso y las mayores temperaturas externas hacen que los frenos que calienten demasiado. Evita lavar el coche nada más terminar el viaje. Si mojamos los discos cuando están calientes, se pueden doblar; después notaremos vibraciones en el pedal al frenar, lo que se conoce como “alabeo de frenos”.

El líquido de frenos no sólo tiene que estar a nivel, además debe tener un correcto punto de ebullición. Lo normal es cambiarlo cada 2 años.

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El líquido de frenos está compuesto por un alcohol que absorbe mucha agua. Con el tiempo, la proporción de agua es muy elevada y baja el rendimiento. Si el líquido de frenos tiene más de dos años, para evitar que hierva y quedarnos sin frenos, cámbialo.

Usa el freno motor en las bajadas prolongadas para no sobrecargar los de las ruedas.

El turbo sufre en verano

Esta maravilla mecánica sufre más que cualquier otro componente con los calores veraniegos. Mucha gente cree que cuando llega a casa tiene que dejar el motor encendido un minuto para refrigerarlo. Eso está bien, pero, cuando llegamos al destino, normalmente llevamos un rato circulando por ciudad a poca velocidad y el turbo no está demasiado caliente. Lo más peligroso es apagarlo de golpe al llegar a una gasolinera o  un peaje. Venimos a buen ritmo y el turbo está al rojo vivo. Si en ese momento paramos de golpe, el aceite que refrigera y lubrica el dispositivo se convierte en carbón (se coquiza) y destroza el eje de la turbina. Siempre que pares en medio de la autovía para repostar, pagar un peaje o porque te pare la Guardia Civil… deja el coche encendido un par de minutos para enfriar el turbo.

Conductor, el cansancio es tu avería

No sólo el coche sufre en verano;el conductor y los pasajeros acusan mucho más estrés con el calor. Para evitar la fatiga, viste ropa de color claro y de algodón que facilite la transpiración y no absorba mucha radiación.

El conductor es un punto clave para realizar bien el viaje. Debe estar descansado y mantenerse hidratado.

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Lleva bebida fresca e hidrátate con frecuencia; la deshidratación provoca mucha pérdida de reflejos.

Evita aparcar al sol y, si no queda más remedio, apantalla los cristales y el volante para que no te abrases al volver a entrar en el coche. De este modo, tampoco haremos trabajar en exceso al aire acondicionado.

¡No te pierdas el especial Cómo Viajar en Verano!

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Comentarios

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  • Ricardo Lazaro Canos

    He cumplido 77,hace 52 años que conduzco mucho,estos consejos para el Verano son muy buenos,aunque yo los practico por inercia por mi experiencia,a la mayoria de conductores/as de hoy les vendria muy bien aprenderselos de memoria porque no tienen ni idea,valoro con un 10.

  • Rubén Fidalgo

    Hola Ricardo, muchas gracias por tu comentario. Me alegro de que hayan sido de tu agrado y los consideres útiles. Seguro que con tu experiencia sabes algún truco más, si es así te animo a que lo comentes. Muchas gracias
    Un saludo

  • Mizuho

    . «I have been smiling non-stop since we hit the wiinnng runs. «To be 2-0 up after this game was something we only dreamt of.»South Africa won the first Test in Perth from an unlikely position, chasing 414 for victory for the loss of only four wickets.

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