Cómo evitar multas con el TT

7 agosto, 2007 por

Disfrutar de un todoterreno por vías pecuarias y caminos no es tarea fácil, porque la Ley de Montes, de ámbito nacional, prohíbe la circulación de vehículos fuera de la red viaria.

Disfrutar de un todoterreno por vías pecuarias y caminos no es tarea fácil, porque la Ley de Montes, de ámbito nacional, prohíbe la circulación de vehículos fuera de la red viaria.

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Disfrutar de un todoterreno por vías pecuarias y caminos no es tarea fácil, porque la Ley de Montes, de ámbito nacional, prohíbe la circulación de vehículos fuera de la red viaria. Además, las autonomías cuentan con legislación específica más o menos restrictiva. Para no perderse en los impedimentos legales hay que conocer algunas claves.


Conducir y disfrutar de un todoterreno no es sólo cuestión de pericia al volante para sortear los caminos más intrincados o vadear los ríos más caudalosos sin riesgo de quedarse atrapado. También se requiere mucho sentido común, para conciliar el placer de adentrarse en plena naturaleza con el respeto al medio ambiente, y un conocimiento cabal de la legislación española, porque el número de leyes y decretos –de ámbito estatal o autonómico–, que regulan la práctica de esta actividad, es muy extenso y habría que ser un experto para conocerlos todos.

Los usuarios del TT deben tener presentes las observaciones de las comunidades autónomas, para que la excursión por el campo no termine en un disgusto para el bolsillo y en una catástrofe para los bosques, precisamente ahora que los termómetros vuelven a marcar valores muy elevados y el riesgo de incendios empieza a ser importante. Éste es quizá el punto de partida para todo aficionado a los todocamino: en los meses estivales se prohíben las barbacoas y se dictan decretos de prevención y control del fuego, que pueden afectar a los 4×4. Por eso, si este verano se quiere salir al monte con el coche, lo primero es consultar los planes de prevención de la comunidad, o comunidades, correspondiente, para comprobar que la circulación no está limitada.

A continuación, hay que conocer cuáles son las particularidades de cada región. Para ello nada mejor que dirigirse a la Consejería de Medio Ambiente, lo que significa tanto como planificar la ruta. Cabe decir que, a nivel general, la Ley de Montes es el primer impedimento con que se encuentran los aficionados al cross motorizado, pero la disparidad de criterios es muy grande entre unas regiones y otras, acaso porque no hay ningún principio legal que defina exactamente qué son los caminos rurales, las carreteras, las pistas de enlace o forestales o los caminos de servicio. Como ejemplo del «caos» puede servir el caso de Pedro M., un aficionado a los itinerarios agrestes, al que un guarda forestal castellanoleonés le impuso una fuerte sanción porque circulaba por un trazado que no figuraba en ningún mapa como red viaria, a pesar de que él insistió en una acalorada discusión que se trataba de un camino.

El agente se basó en la Ley de Montes de 2005 para subrayar que los caminos son las «pistas forestales situadas fuera de la red de carreteras ». Dicho de otro modo, con la aplicación estricta de la mencionada ley, especialmente del artículo 54, se puede prohibir la circulación por todas las vías que no sean carreteras, puesto que los vehículos de motor quedan limitados «a las servidumbres de paso que hubiera lugar, la gestión agroforestal y las labores de vigilancia y extinción de las administraciones públicas competentes ». La prohibición, con ser muy tajante y no del agrado de las asociaciones de usuarios del TT, deja a las autonomías la potestad y las competencias para definir cuál es el grado de restricción que imponen.

Por eso, la confusión es asombrosa y se dan casos como el de Pedro M., que pueden replicar que el decreto del año 1995 de Castilla y León permite la circulación en vías pecuarias, aunque luego la Ley de Montes, de rango inferior, lo impida. Por tanto, ¿quién lleva razón: el guardia que observa fielmente la letra de una normativa estatal o el automovilista que se basa en un decreto en vigor? Tendrá que ser el Tribunal Constitucional quien diga la última palabra, puesto que La Rioja y Castilla y León han interpuesto sendos recursos contra la ley nacional. Como apunta Fernando Alfageme, presidente de la Asociación de Usuarios de Todoterreno (AUTT), lo que hace falta es una legislación que regule y no prohíba. El planteamiento coincide con el de los aficionados a la moto verde, el otro grupo de damnificados por una normativa demasiado ambigua a la vez que rigurosa.

Si de verdad se quiere regular el acceso al campo se pueden adoptar algunas medidas sencillas como, por ejemplo, otorgar una licencia a cada conductor y definir previamente qué caminos son adecuados para ciertos vehículos y en qué momento del año. Algo similar a lo que ocurre con la caza, puesto que hay licencias reguladas por las federaciones para los cazadores, y una legislación fija los periodos de veda, así como el número máximo de piezas que se pueden matar. Para Alfageme, que valora el esfuerzo de algunas comunidades más flexibles que otras en la aplicación de la Ley de Montes y demuestran que no se puede poner puertas al uso y disfrute del campo, «es urgente elaborar un mapa donde se indique cuáles son los caminos transitables y dónde están».


 DECÁLOGO DEL CONDUCTOR DE TT

Conducir a velocidad adecuada y cambiar las rodadas. Si se evitan giros violentos y se mantiene un ritmo regular, se evitan las polvaredas y las marcas que pueden dañar el pavimento. Además, se debe alternar el paso de las ruedas por las diferentes zonas de rodadura, con el fin de evitar los relejes y las roderas que luego se convierten en balsas de agua cuando llueve.
Respetar los carriles marcados y evitar los deterioros. Las calles están indicadas y no se deben agrandar con vías paralelas o desdoblamientos que invaden las zonas de vegetación. En este sentido, un usuario habitual de los caminos debe contribuir al arreglo de los caminos, especialmente en el tapado de hoyos y baches que suelen producirse con el tránsito continuo de vehículos.
No arrojar objetos por la ventanilla. Es una norma de sentido común que a estas alturas no haría falta recordar, pero todavía quedan algunos conductores que tiran colillas de cigarrillos o latas de refrescos.
La limpieza y el mantenimiento, en otra parte. Cualquier detergente o jabón biodegradable puede contaminar miles de litros de agua fluvial, por lo que el coche no debe lavarse nunca en una fuente o río. Por descontado, el campo no es el lugar más indicado para llevar a cabo las reparaciones o arreglos precisos para el mantenimiento del vehículo, como el cambio del aceite o la sustitución de piezas estropeadas.
Los animales tienen prioridad. No es precisa una señalización para comprender que toda la fauna está en su hábitat natural y, por tanto, hay que permitirles el paso, incluso a los más pequeños, como los insectos. Del mismo modo, no se debe tocar el claxon o encender las luces largas para deslumbrarlos.
Alumbrado nocturno apropiado. Durante la noche son muchas las especies que pueden cruzarse por un camino y la simple combinación de luces cortas y largas puede resultarles mortal. Hay que evitar el atropello a toda costa con un alumbrado que no aturda e inmovilice a conejos, jabalíes o lechuzas.
Todos contra el fuego. En este año con lluvias muy notables en la primavera, la floración ha sido intensa y en estos meses que se avecinan, donde el calor será fuerte, habrá un gran riesgo de incendio. De ahí que haya que vigilar muy atentamente los carriles cubiertos de maleza o los pasos entre rastrojos y pastizales marchitos.
Las vallas y alambradas están para algo. Es habitual que una finca esté separada de otras colindantes por una puerta de madera con alambres que cumple una función muy estricta: impedir que el ganado se escape. Por ello, siempre que pueda abrirse para que el coche pase, habrá que cerrarla después. Asimismo, se han de observar todas las indicaciones relativas a los animales y la vegetación.
No arrancar ramas ni arbustos. Cuando el camino es angosto, algunos usuarios se toman la libertad de cortar los arbustos que crecen en los márgenes, pero esta medida supone un grave daño para la naturaleza.
Y, por supuesto, cumplir las normas. No ingerir bebidas alcohólicas, adecuar la velocidad a las características de la vía, no invadir el sentido contrario de la circulación o llevar el cinturón de seguridad son algunos principios básicos de seguridad vial que también en este caso deben cumplirse.

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