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Un colorante podría ser la clave para las baterías del futuro

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19 de diciembre, 2016

Con un consumo energético cada vez mayor en todo el planeta, uno de los grandes retos para multitud de industrias es mejorar el rendimiento de las baterías eléctricas. En la Universidad de Búfalo podrían estar cerca de dar con una solución gracias a un colorante para detectar proteínas.

Aunque por su nombre parece más un tipo de ejercicio para el gimnasio, el bodipy es un colorante fluorescente que se emplea para detectar proteínas que no es peligroso medioambientalmente.

Este compuesto a base de boro, además de sus cualidades fluorescentes, podría ser un producto clave para mejorar la capacidad de las baterías eléctricas. Uno de los problemas que existe con las energías alternativas como la eólica, la solar o la mareomotriz es que los picos de producción no coinciden con los de demanda. En la actualidad la energía eléctrica que se genera debe ser la misma que se consume, pues no se puede almacenar. Poder «guardar» la electricidad que no se consume y aprovechar los momentos de máximo rendimiento de los molinos y plantas solares es el gran reto.

En la Universidad de Búfalo apuestan por el bodipy (nombre popular del dipirrometano de boro) tras haber descubierto dos propiedades importantes de este compuesto: es capaz de almacenar electrones y devolverlos a la red cuando se demande.

Este descubrimiento da alas a un nuevo tipo de acumuladores que se están desarrollando y que, en lugar de ser sólidos como los de ión de litio, son líquidos. Se los conoce como acumuladores REDOX porque se basan en reacciones químicas de oxidación-reducción.

Gracias al bodipy, las baterías REDOX ensayadas han logrado una densidad energética que duplica a las de ión de litio. Es decir, a igualdad de tamaño del acumulador es capaz de almacenar el doble de energía. Además, admite ciclos de carga y descarga bruscos sin degradarse.

Otra de las ventajas de este tipo de baterías es que son mucho menos costosas y más inocuas para el medio ambiente que las de ión de litio, cuyos componentes son escasos, caros de extraer y con un tratamiento como residuo también complejo y caro.

Aunque el desarrollo de estas baterías está todavía en una fase muy temprana, los resultados obtenidos hasta ahora son lo bastante buenos como para poder ser optimistas, según Ted Roberts, profesor de ingeniería química y del petróleo de la Univeridad de Calgary. ¿Llegarán antes las baterías de bodipy que las de grafeno?

Fuente: Newatlas.

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