Noticia

El hijo del dictador Teodoro Obiang ha recomprado su colección (requisada) de coches de lujo

2 fotos

Ampliar

02 de abril, 2020

El hijo del dictador guineano Teodoro Obiang se las ha apañado para recuperar, a través de un testaferro, su colección, requisada, de coches de lujo.

Teodoro Obiang Nguema es el dictador que gobierna en Guinea Ecuatorial, uno de los países más ricos de África y del mundo, por sus reservas petrolíferas, donde la población es una de las más pobres del planeta.

Según datos de Human Rights Watch, ocupa el lugar 135 de 188 países en el Índice de Desarrollo Humano, que mide lo social y lo económico. Más del 40% de los niños en edad escolar no van a la escuela, la mitad de la población carece de acceso a agua potable y un cuarto de la población infantil sufre retraso en el crecimiento a causa de la desnutrición y no recibe vacunas. Al mismo tiempo, tres cuartas partes de la población de Guinea Ecuatorial sobreviven con menos de dos dólares al día.

Amnistía Internacional y de otras asociaciones internacionales acusan a Obiang de torturas y constantes violaciones de los derechos humanos.

Como podréis imaginar, el dinero se lo reparten las altas esferas políticas y, entre ellos, el vicepresidente del país, e hijo del dictador, Teodoro Nguema Obiang, más conocido como Teodorín.

Teodorin fue juzgado y condenado en Francia hace dos años por corrupción y blanqueo de dinero. A pesar de no cumplir los tres años que establecía la condena, la mayoría de sus propiedades en Francia fueron confiscadas, incluyendo una mansión en París y una colección de 25 coches de lujo, entre ellos, Rolls-Royce, Lamborghini, Ferrari, Koenigsegg, McLaren o Aston Martin, que fueron posteriormente subastados.

Teodoro Nguema Obiang, más conocido como Teodorín

2 fotos

Ampliar

No obstante, hace apenas unos días se le ha visto en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, al volante de un Koenigsegg One:1, que había sido de su propiedad hasta que le fue requisado. Se sospecha que de la misma manera que ha recuperado este superdeportivo sueco, su colección de coches ha vuelto a su propiedad.

A través de un testaferro

No os creáis que le pilló algún periodista de investigación, sino que fue el propio Teodorín el que compartió su reencuentro con el  Koenigsegg One:1 en sus redes sociales.

Al parecer, la manera de recuperar este coche y otros de su colección fue a través de un testaferro anónimo que compró todo el lote, en el que destacaban el citado Koenigsegg (4,6 millones de dólares de precio) y un Lamborghini Veneno (8,3 millones de dólares), por más de 25 millones de dólares. Ahora, desgraciadamente, el hijo del dictador sigue disfrutando de ellos.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche