Citroën fabrica un coche para los más pequeños de la familia

Citroën fabrica un coche para los más pequeños de la familia

25 enero, 2018

Si pensabas que la conducción era un placer reservado sólo para los adultos, Citröen demuestra que no. La marca francesa trae a la vida una de las joyas de la automoción de los años 30 adaptada para los más pequeños de la familia. ¿Sabes de qué coche se trata?

Hay niños que aprenden a montar en bici antes que a andar, otros que “dibujan” mejor que Picasso y ni siquiera son capaces de balbucear unas palabras, ahora gracias a Citroën podrán aprender a conducir antes que gatear.

Petite Rosalie, una joya adaptada para los niños

La marca francesa ha fabricado para los más pequeños de la casa una leyenda de la automoción, el “Petite Rosalie”. Este clásico de los coches, que rompió todos los récords de resistencia de los años 30 del pasado siglo, ahora puede ser el carrito con el que se mueva tu hijo.

Este Citroën 8CV de serie (4 cilindros y 1400cc) se hizo un hueco en el Olimpo automovilístico, tanto por sus extraordinarias prestaciones como por su belleza. Su espíritu se ha mantenido con el paso de los años y se presenta hoy en forma de juguete o pieza de decoración, capaz de hacer soñar a los más pequeños y emocionar a los mayores.

Ahora los niños podrán disfrutar del placer de la conducción real, ponerse sobre ruedas, asir el volante y sentir la emoción de emprender la marcha. Una buena forma de evitar que los niños pasen horas y horas detrás de una pantalla de ordenador o televisión jugando a través de un simulador.

Destinado para niños entre 1 y 3 años
Destinado para niños entre 1 y 3 años.
Ampliar

Destinado para niños entre 1 y 3 años

Como el mítico vehículo en el que se inspira, este juguete, ideal para niños entre 1 y 3 años, está realizado con el mayor cuidado y detalle, con miras a repetir la hazaña de su antecesor –recorrer 300.000 km. sin fallos mecánicos-, a pesar de que quienes tienen hijos saben bien que las condiciones que impone la conducción infantil pueden ser incluso más exigentes que las de cualquier circuito de pruebas profesional.

Gracias a la ‘Petite Rosalie’, los niños podrán explorar a su propio ritmo, sentir la perspectiva de quien conduce, abrir ojos y bocas a su paso y, sobre todo, disfrutar de la fantasía de conducir por sí mismos un coche de récord que proporcionó a Citroën tantas alegrías como las de quienes se decidan a regalar este singular juguete.

Comparte este artículo

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás en tu email las últimas noticias, novedades y pruebas del mundo del motor

Te puede interesar...

Comenta este artículo

* He leído la Política de privacidad

Ir arriba