Calidad Audi

4 agosto, 2009, modificada el 11 enero, 2011 por

La firma de los aros maximiza su estándar de calidad a todos los niveles.

La máxima calidad en cada detalle es algo indiscutible en Audi. Esta exigencia impregna la filosofía de una empresa para la que lo esencial es siempre el cliente. Hace mucho tiempo que la calidad de Audi fija estándares en la industria automovilística, y cada día vuelve a concebirse en toda la cadena de producción, desde el desarrollo a la fabricación, los proveedores… Todo para lograr la máxima satisfacción del cliente. El criterio de calidad de Audi y la vanguardia de la técnica son conceptos inseparables.


Ese esmero hasta en los más pequeños detalles ha llevado a la marca a la cima del sector Premium del mundo automovilístico; allí donde las exigencias y expectativas de los clientes son máximas.


Audi comienza a desarrollar la calidad en el mismo momento en que realiza el primer trazo de diseño. Al iniciarse la fase de desarrollo, los empleados de todas las áreas se ven involucrados. En la producción de un Audi intervienen entre 8.000 y 12.000 piezas. Los diversos equipamientos generan varios millones de variantes, no sólo en la berlina de alta gama A8, también en series como los A3 y A4. Es imprescindible dominar esta técnica y complejidad para ofrecer vehículos con la calidad correspondiente.


La calidad “made by Audi” comienza ya en la selección y uso de materiales. Ya sea piel natural, maderas nobles, embellecedores de aluminio o nuevos materiales que repelen la suciedad en el habitáculo, Audi exige siempre lo máximo para satisfacer las expectativas de sus clientes y superarlas. Si no se cuenta aún con las correspondientes tecnologías o procesos de fabricación, a menudo se desarrollan desde cero en colaboración con los proveedores.


En la investigación de componentes concretos, sobre todo en el ámbito de la propulsión y el tren de rodaje, los ingenieros se valen de herramientas de alta tecnología como tomógrafos computerizados y microscopios electrónicos de barrido. Audi aplica en muchos puntos decisivos los criterios más exigentes y la verificación más rigurosa.


Otra virtud es la calidad de superficies, su apariencia y el empeño por la perfección en combinación con todos y cada uno de los componentes. Durante el desarrollo se utilizan como modelos de referencia los llamados “armazones maestros” para todos los componentes del vehículo. Aquí se ensamblan por primera vez las respectivas unidades, bien como módulos o como vehículos al completo, para verificar la precisión del ajuste, las tolerancias y la calidad superficial, y hacer así una rigurosa evaluación. El armazón maestro interior ayuda, por ejemplo, a ajustar con precisión a un máximo de dos décimas de milímetro las molduras decorativas; en el armazón maestro exterior se afina todavía más la hiperprecisa imagen de juntas y líneas, así como el funcionamiento de las piezas móviles. Las herramientas de compresión se han configurado de tal modo que las chapas fabricadas se encuentran dentro de un rango de tolerancia mínimo de entre 20 y 30 milésimas de milímetro; un cabello humano tiene el doble de grosor.


El resultado de tan sofisticado y minucioso trabajo es esa sensación integral de perfección que transmite cada Audi. Los especialistas velan por el perfecto estado de fuerzas y sonidos de funcionamiento, y otro equipo elimina específicamente ruidos molestos. Además de las verificaciones continuas del desarrollo técnico, el departamento de Control de Calidad ejecuta un amplio programa de recorridos diversos por vías de circulación públicas relevantes para los clientes: se garantiza así, después de millones de kilómetros, que la calidad de cada componente cumple siempre con las especificaciones, así como el perfecto manejo, comprobando incluso en condiciones extremas. Y como la satisfacción del cliente también depende de unos bajos costes de mantenimiento, Audi elabora, ya en la fase de desarrollo, soluciones que brinden bajos costes de mantenimiento y reparación, así como un económico baremo de seguro.


En Audi la calidad es lo primero y el Control de Calidad, en el que trabajan más de 2.000 empleados, no se organiza como en otras compañías del sector según las diversas áreas y talleres de la empresa, sino que actúa como unidad central independiente en la empresa directamente vinculado a la Presidencia del Consejo de Dirección. Gracias a esta sólida posición se garantiza que el Control de Calidad Audi desempeñe, sin restricción alguna, su misión como representante del cliente. El departamento goza de amplio margen de maniobra y puede adoptar y poner en práctica con agilidad decisiones de alto presupuesto. Durante las fases de desarrollo y verificación, Control de Calidad asume multitud de tareas de supervisión y asesoramiento, y muy pronto incorpora sus requerimientos al proceso de producción. La concesión final de la autorización integral de vehículo para su producción en serie por parte de Control de Calidad constituye, y eso es también algo único entre la competencia, la coronación definitiva de cada proyecto. Naturalmente, Control de Calidad realiza su misión de inspección durante la producción en serie hasta garantizar una calidad duradera una vez en manos del cliente, algo único en la industria del automóvil.


Una filosofía de la calidad, tal es la virtud de todos los empleados de Audi, desde el Consejo de Dirección hasta los montadores. Cualquiera de ellos toma los obstáculos no como contratiempos, sino como oportunidades: la constatación de una dificultad es el descubrimiento de una tarea, una ocasión para superar el propio listón y para seguir poniéndolo más alto. Con la utilización de múltiples herramientas de alta tecnología, como el tomógrafo computerizado o el microscopio electrónico de barrido, pueden encontrarse pronto soluciones y mejoras.


“La calidad es pasión y el empeño por conseguir la perfección”, afirma Werner Zimmermann, Director de Control de Calidad, encargado de velar por la aplicación de los rigurosos estándares de Audi en toda la cadena de producción, desde el desarrollo a la fabricación, pasando por proveedores hasta llegar al cliente.


La más alta calidad es una de las señas de identidad fundamentales de la marca, y nadie lo sabe mejor que Werner Zimmermann. “El cliente percibe la calidad de nuestros automóviles con todos los sentidos, calidad es todo lo que uno puede ver, oír, tocar y sentir”, dice el Director de Control de Calidad. “La referencia para nuestro trabajo es el cliente. Apostamos por la calidad incluso allí donde el cliente no la ve directamente. Sólo a través de esta máxima exigencia de calidad puede lograrse esa incomparable sensación Audi; la máxima fiabilidad en combinación con esa imagen global de confort y deportividad, precisión y excelencia”.


En Audi la calidad no es un lema abstracto, sino un principio unificador, una vívida y sólida pieza en la filosofía de la empresa y de sus 57.000 empleados. Werner Zimmermann añade: “El equipo de Audi ha interiorizado ese empeño por conseguir la perfección. Calidad Audi significa colocar el listón cada día más alto. Eso es lo que nos distingue. La calidad no evoluciona automáticamente, sino que debe ser concebida desde cero a diario.” En palabras de Zimmermann, “el cliente percibe la calidad con todos los sentidos, en cada trayecto. Ahorrar en calidad es siempre la solución más cara”.

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