Bosch inventa los frenos que no manchan tus llantas

Bosch inventa los frenos que no manchan tus llantas

22 noviembre, 2017

El polvillo que desprenden las pastillas de freno al rozar contra el disco es el principal causante de las manchas de las llantas y, además, también las deterioran al adherirse a alta temperatura, dañando el esmalte de la llanta. La filial de Bosch, Buderus Guss, presenta un nuevo disco de freno que reduce en un 90% las emisiones de estas molestas partículas.

Pinin Farina decía que las llantas eran como los zapatos del coche; ya puedes llevar el mejor traje del mundo, que como los zapatos estén sucios irás hecho un desastre. Tal vez esto haya servido de inspiración para que Bosch presente unos nuevos discos de freno que no manchan las llantas, o al menos, no tanto como los demás discos.

Los nuevos iDisc diseñados por Buderus Guss, filial de Bosch, anuncian una reducción del 90% de las emisiones de partículas de polvo producidas durante las frenadas y por la fricción que siempre existe entre el disco y la pastilla de freno.

Estas partículas no sólo manchan las llantas, también nuestros pulmones. El rozamiento de los neumáticos contra el asfalto y el polvo de los frenos suponen el 32 % de las emisiones de partículas producidas por el tráfico rodado. Estos discos de freno de Buderus Guss no sólo le sientan bien a las llantas, también al planeta.

Los discos Bosch Buderus Guss reducen en un 90% la emisión de partículas

Esta nueva tecnología reduce en un 90% las emisiones de partículas de los frenos.
Esta nueva tecnología reduce en un 90% las emisiones de partículas de los frenos.
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El iDisc (la “i” significa innovación) está basado en un revestimiento de carburo de tungsteno que, actualmente, solo está disponible en Buderus Guss. La tecnología parte de un disco de freno convencional de hierro fundido. Cada año, la filial de Bosch produce hasta 20 millones de estos discos en sus emplazamientos alemanes de Breidenbach y Ludwigshütte. Para transformarlos en un iDisc, los anillos de fricción se someten a un proceso mecánico, térmico y galvánico antes de recubrirlos.

Todo esto es parte de un proceso desarrollado durante muchos años por investigadores de Buderus Guss y Bosch. En términos económicos, el iDisc es, aproximadamente, tres veces más caro que un disco de freno convencional fabricado en hierro fundido, y tres veces menos costoso que un disco de freno cerámico. Es previsible que el precio continúe disminuyendo a medida que aumente el volumen de producción. “El iDisc tiene todo lo que se necesita para reemplazar el disco convencional y convertirse en el nuevo estándar del mercado de discos de freno“, dice Gerhard Pfeifer, director general de Buderus Guss.

Dado el continuo debate sobre la contaminación por partículas en muchos países y grandes ciudades del mundo, no hay nada que impida su avance“, especialmente debido a que los discos de freno seguirán siendo imprescindibles en los automóviles durante las próximas décadas y los volúmenes de producción continuarán aumentando. Solo en el caso de los automóviles, la demanda de discos de freno se situó en 2016 en más de 330 millones de unidades en todo el mundo.

Sin marcas de rayado ni óxido

Estos discos ni se rayan ni se oxidan.
Estos discos ni se rayan ni se oxidan.
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El iDisc tiene muchas otras ventajas. Además de una reducción drástica en la emisión de polvo de los frenos, su recubrimiento de carburo también garantiza una mayor seguridad de funcionamiento. Su rendimiento de frenado es similar al de un freno cerámico, especialmente cuando empieza a desgastarse ya que, después de varias frenadas repetidas, se percibe una reducción de potencia de frenado. Al igual que un disco cerámico, el iDisc es altamente estable en este aspecto y su rendimiento apenas resulta afectado durante la desaceleración. El desgaste también se reduce significativamente.

Dependiendo de la resistencia del recubrimiento de carburo, la vida útil del iDisc es, aproximadamente, el doble que la de un disco de freno normal y, desde luego, no se producen las habituales marcas en el anillo de fricción. La corrosión tampoco es un problema, lo que supone una gran ventaja, especialmente en los automóviles eléctricos. Debido a que recuperan la energía de la frenada, los coches eléctricos ejercen menos presión sobre los frenos y, a menudo, tienen que lidiar con la formación de óxido en los anillos de fricción. El ligero deterioro temporal que se percibe habitualmente en la capacidad de respuesta de los discos de freno no ocurre con el iDisc.

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