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Avisa a la Guardia Civil de que conduce borracho para poder jubilarse

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11 de septiembre, 2020

Un conductor de transporte de mercancías peligrosas se emborrachó para ser detenido por la Guardia Civil, que le despidieran de su empresa y poderse jubilar.

Los casos de alcoholemia al volante no suelen tener mucho misterio. Normalmente, el conductor ha bebido alcohol y se ha puesto el volante, y su objetivo es que las autoridades no le pillen para evitar la multa, inconsciente del peligro que supone para él mismo y para el resto de conductores que conduzca bajo los efectos del alcohol.

Un plan para jubilarse

Por esto, resulta sorprendente la noticia de la que nos informa la Guardia Civil.  Los agentes de Tráfico de La Rioja detuvieron a un hombre de 56 años que conducía ebrio por la carretera A-68 un vehículo articulado de mercancías peligrosas.

Lo inusual fue que el propio conductor alertó por teléfono a los agentes de su estado para que lo detuvieran: su objetivo, como confesaría más tarde, era conseguir su detención, el despido de la empresa, cobrar el paro y jubilarse.

Según informa la Benemérita, el propio hombre, de 56 años, llamó por teléfono a la Guardia Civil para informar de que se encontraba en el área de descanso del kilómetro 81 de la AP-68, dirección Bilbao.

El conductor les reveló que estaba dentro del camión, borracho tras haber consumido mucho alcohol y advirtió que si no venía una patrulla de la Guardia Civil, continuaría el viaje.

Al llegar los agentes de Tráfico y del Equipo de Atestados, el conductor reiteró que se encontraba ebrio y que debía de ser detenido. De no hacerlo, amenazó con golpearles o lanzarse a la carretera para que lo atropellaran.

Cuando se tranquilizó, confesó a los agentes que todo se trataba de un plan: había decidido emborracharse mientras conducía el camión para conseguir que lo detuvieran, que su empresa lo despidiera, cobrar el paro y jubilarse.

El conductor tuvo una tasa de alcohol de 0,72 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, es decir, que multiplicaba por casi cinco veces la tasa máxima permitida para los conductores profesionales, que es de 0,15.

Estas son las sanciones por conducir bajo los efectos de drogas o alcohol

El delito de conducir bajo los efectos de bebidas con tasas superiores a 0.60 miligramos por litro se encuentra recogido en el artículo 379 del Código Penal y puede ser castigado con penas de prisión de entre tres y seis meses o multa de entre 6 y 12 meses, retirada del permiso entre uno y cuatro años y trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días.

De prosperar los cargos que se han planteado contra el conductor, quizás su plan le salga peor de lo que pensaba.

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