Noticia

Así se fabrica una sillita para niños segura

Ampliar

15 de abril, 2015

Casualplay, una de las referencias entre las marca españolas en lo que a seguridad infantil en el automóvil se refiere, nos muestra el riguroso control al que son sometidos sus productos antes de ponerse a la venta.

Con casi 50 años de historia en España, Casualplay cuenta con un equipo de expertos encargado de crear los sistemas de retención infantil en los que innovación y calidad se combinan a la perfección para garantizar la máxima seguridad de sus sillas de coche.

Como pionera en nuestro país en la fabricación de sistemas de retención infantil, Casualplay cumple los más estrictos parámetros de seguridad. No sólo los definidos por la regulación vigente a nivel nacional y europeo, sino que somete todos sus productos a pruebas voluntarias más allá de las requeridas. Un claro ejemplo de ello es que además de contar con la homologación ECE R44/04, todas las sillas de coche de Casualplay responden desde 2006 a los estándares de seguridad marcados ahora como obligatorios por la nueva normativa ECE-R129 (más conocida como i-Size), como la realización del test de impacto lateral, el empleo de dummies Q o el control de criterios de lesión en cabeza y cuello.

¿Qué pruebas realizamos para llegar a ser líderes en seguridad?

Los ingenieros de Casualplay diseñan los productos pensando en la protección 360º de los más pequeños cuando realizan viajes en coche. Para ello, la seguridad y el confort son los principales puntos que se tienen en cuenta al desarrollar una nueva silla para automóvil.

Una vez se materializa el diseño, la nueva silla de coche se somete a estrictas pruebas que analizan su nivel de seguridad en distintos aspectos como la resistencia de los materiales ante impactos de distinta fuerza, o la contribución de los sistemas de retención en la reducción de posibles lesiones en los más pequeños. Para realizar estas pruebas, Casualplay cuenta con las tecnologías más avanzadas como los dummies Q, muñecos que reproducen fielmente las características físicas de los niños europeos y que cuentan con sensores localizados en las zonas más susceptibles de sufrir lesiones en caso de accidente; junto con las mejores instalaciones para llevar a cabo los distintos tests de impacto o crash test.

En sus protocolos de diseño y desarrollo se aplican los criterios EUROTEST (en todos sus conceptos de manejo, uso, sustancias  nocivas,…) y someten a sus productos a pruebas de alta exigencia. De esta forma se contemplan las diversas posibilidades de impacto: el impacto frontal a 50 y a 70 km/h, el impacto lateral a 27 Km/h, el impacto posterior a 30 Km/h y el ensayo de vuelco, garantizando así la seguridad y la resistencia total de todos sus productos.

Comparte este artículo:

Artículos similares

Comentarios

* He leído la Política de privacidad.

Guarda mi nombre y correo electrónico en este navegador para la próxima vez que comente.

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche