Noticia

Así prueban el Tesla Model S sin conductor en Australia

5 fotos

Ampliar

01 de febrero, 2016

Tesla no sólo está sacando delantera a sus rivales en el desarrollo de automóviles 100% eléctricos, también en el campo de la conducción autónoma. Así han probado el Tesla Model S con piloto automático por las carreteras y ciudades de Australia.

Tesla lleva tiempo poniendo contra las cuerdas a fabricantes a los que se les presupone una mayor experiencia y poderío, tanto en tecnología como en diseño. Considerado como una auténtica Compra Maestra para Consumer Reports por su calidad y por su tecnología, el Tesla Model S también destaca por su sistema de conducción autónoma que Gizmag ha podido probar en las carreteras australianas.

Hay multitud de vídeos en los que se puede ver cómo funciona el sistema (también que no siempre funciona de forma correcta), en este caso, a bordo de un Tesla Model S P90D.

El sistema equipado en este Tesla cuenta con un radar frontal y una cámara para controlar las líneas de la carretera y todo lo que sucede por delante del coche. El resto del perímetro está controlado por un total de 12 sensores de ultrasonidos.

Con el fin de tranquilizar al conductor mientras el coche está llevando a cabo su labor, el cuadro de instrumentos muestra un diagrama con todo lo que está «viendo» el coche en cada momento,de manera que el conductor puede comprobar si la percepción que el coche tiene de su entorno es correcta o no.

Tesla saca delantera también en sistemas de asistencia a la conducción.

5 fotos

Ampliar

Por motivos legales (está prohibido soltar las manos del volante mientras se conduce), el sistema obliga a llevar las manos a los mandos, aunque éstos tiene vida propia y realizan todos los movimientos sin intervención del conductor. Más que coger el volante, el piloto posa sus manos sobre él.

Con el «autopilot» conectado, el Tesla mantiene una distancia con los vehículos que le rodean, adapta su velocidad, acelera, frena, traza las curvas, se detiene… siempre de forma completamente autónoma.

Para los probadores de Gizmag, el sistema comete algunos errores en zonas con líneas continuas. Tampoco los cambios de carril para realizar adelantamientos o tomar las salidas se hacen de forma suave, siendo bastante brusco, lo cual puso en algunas situaciones de apuro a los probadores, aunque en ningún momento hubo riesgo alguno de siniestro.

Una de las grandes ventajas del modelo de conducción autónoma de Tesla es su capacidad de aprendizaje y la experiencia que tiene ya adquirida, especialmente en zonas como California, donde se han realizado la mayoría de pruebas y ensayos.

Tesla afirma que sus coches no cometen dos veces el mismo error, lo cual aporta seguridad, pero también cierta incertidumbre, porque, a veces, no hay tiempo para una segunda oportunidad.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche