Noticia

Así prueba Ford los materiales de su C-Max y Grand C-Max

Ampliar

09 de septiembre, 2015

Como Sherlock Holmes, los probadores de Ford exponen sus vehículos familiares a los posibles daños que pueden recibir durante sus años de vida útil

Sherlock Holmes es un detective que resuelve hasta los crímenes más enrevesados que se puedan imaginar. De ahí, que Ford haya querido convertir a sus probadores en copias del mítico investigador y descubrir si los materiales de los coches familiares de la marca son capaces de resistir conductas familiares como comer dentro del habitáculo o maquillarse.

De ahí, que los probadores hayan arrojado refrescos, café o productos de belleza para ‘torturar’ a los Grand C-Max y C-Max. De este modo, los probadores sabrán como mejorar sus materiales y reducir los desperfectos.

Dejar alisadores del pelo encima de materiales del interior durante cortos periodos de tiempo ha sido otra de las pruebas y se suma a los tests habituales de resistencia al fuego a los que son sometidos todos los vehículos Ford.

Otras pruebas realizadas

  • Rascar superficies 600 veces con una maza de miniatura –parecida al arma medieval- que simula los desgarrones que pueden causar hebillas, joyas y remaches de pantalones vaqueros.
  • Frotar tejidos 60.000 veces en una prueba de desgaste de 17 horas ininterrumpidas en una máquina de alta tecnología.
  • Pasar repetidamente ruedas de abrasión por las alfombrillas.
  • Botar una pelota de goma diez veces más pesada que un balón de fútbol sobre superficies de plástico a temperaturas de hasta -30º C, cuando el plástico es más frágil.

La exposición al sol también estropea los materiales a largo plazo. De ahí, que los probadores hayan expuesto sus coches familiares durante 3.750 horas a luz ultravioleta, lo que equivale a cinco años en el lugar más luminoso de la Tierra.

Los tests se realizan en los laboratorios de pruebas de Ford en Lommel, Bélgica. Allí, 80 unidades de C-Max y Grand C-Max, recorrieron 730.000 kilómetros en superficies sin asfaltar o pistas de gravilla. En Dunton, Reino Unido, los vehículos Ford son sometidos a temperaturas que oscilan entre los -40º y los 55º C.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche