Noticia

Alonso estrena motor y De la Rosa, motivado, ante su gran oportunidad

Ampliar

13 de julio, 2006

El R-26 de Alonso recibe un nuevo propulsor con 10 o 12 caballos más que estrenará en un circuito Michelin

El R-26 de Alonso recibe un nuevo propulsor con 10 o 12 caballos más que estrenará en un circuito Michelin

Magny-Cours (Francia), 13 jul (EFE).- Fernando Alonso (Renault) afronta el Gran Premio de Francia, undécima prueba del Mundial de Fórmula Uno, con la intención de recuperar el control del campeonato, perdido momentáneamente en el de Estados Unidos, y volver a entrar primero bajo la bandera a cuadros con su R-26, monoplaza que contará con un motor evolucionado que aumenta su potencia en diez o doce caballos con respecto al propulsor anterior. Pero además de la ocasión que tiene Alonso de cara al mundial, este Gran Premio de Francia es el de la gran oportunidad para otro piloto español, Pedro De la Rosa, que tiene ante sí el reto de convencer a la escudería Mclaren-Mercedes de que no se ha equivocado al transformarlo en piloto titular para lo que queda de mundial y de paso intentar ganarse un volante de primer nivel para la temporada que viene.


Alonso, actual campeón del mundo, llegó a Estados Unidos con 25 puntos de ventaja al frente del campeonato, pero su quinto puesto en Indianápolis, unido al triunfo de Michael Schumacher (Ferrari), le hicieron abandonar Estados Unidos con una renta de 19 puntos. Ahora, con el regreso a Europa del campeonato, Fernando Alonso está convencido de que recuperará el control de un certamen en el que ha logrado seis victorias (Bahrein, Australia, España, Mónaco, Gran Bretaña y Canadá), tres segundos puestos (Malasia, San Marino y Europa) y una quinta plaza (Estados Unidos).
 
En Indianápolis Alonso estuvo en inferioridad de condiciones técnicas frente a los Ferrari, cuyos neumáticos de la marca japonesa Bridgestone se mostraron mucho más efectivos que los de la francesa Michelin. Además, el propulsor del R26 del español no pudo hacer frente a los de la “Scuderia”. Tras el periplo norteamericano el Campeonato del Mundo de Fórmula Uno regresa a Europa. Fernando Alonso ganó hace un año en el circuito de Magny-Cours, y está convencido de que lo sucedido hace dos semanas en Indianápolis no se repetirá en el trazado francés. Antes de Indianápolis Alonso ganó cuatro carreras seguidas. Con 25 puntos de margen nunca dio por decidido el campeonato; y ahora, con 19, tampoco cree que haya que ser pesimistas. «Ahora la diferencia es de 19 puntos y no hay por qué pensar que vaya a desaparecer rápidamente. He terminado primero o segundo en las nueve primeras carreras y en las ocho que faltan pienso que estoy en condiciones de seguir ganando y aumentar mi ventaja», declaró recientemente el asturiano. Fernando Alonso cree que el circuito de Magny-Cours, escenario este fin de semana del Gran Premio de Francia, favorece a las características del R26: «Hay algunas curvas rápidas en las que hace falta tracción. Debe ser un buen circuito para nosotros y para Michelín. Hay también dos variantes que me gustan mucho, que se tomar en quinta o sexta marcha, y son las únicas de este tipo en la temporada y un desafío único».
 
Allí Alonso contará con el motor evolucionado que ya llevó su compañero de equipo, el italiano Giancarlo Fisichella, en Indianápolis. Y espera que los diez o doce caballos de potencia extra que aporta le permitan recuperar el dominio que hasta hace poco exhibía en las pistas. El nuevo motor recorta unas tres décimas por vuelta y es la mejor mejora del año para Renault, marca que tiene un interés especial en brillar en el Gran Premio de Francia. El principal rival de Alonso, Michael Schumacher, está convencido de que en las ocho carreras que faltan hasta el final del Mundial puede anular la ventaja de Alonso. Y para ello el germano, siete veces campeón del mundo, promete luchar «en el sentido exacto del término». «Cada carrera será un oportunidad para nosotros. Una distancia de 19 puntos se puede anular y yo estoy convencido de ello. Queremos ganar y vamos a luchar hasta el final. No hay por qué dejar de hacerlo». «El resultado de Indianápolis fue excelente, pero no hay que exagerar las cosas. La diferencia que allí hubo no fue un reflejo fiel de la situación real», agregó el alemán.


En cuanto al papel de De la Rosa, para él esta undécima carrera del Mundial de Fórmula Uno es la primera de la temporada. Juan Pablo Montoya, despedido de la escudería por su bajo rendimiento y por haber anunciado recientemente que el año que viene participará en el campeonato Nascar estadounidense, le ha dejado su volante al barcelonés, que no disputaba un gran premio como piloto titular desde el de Bahrein del año pasado, en el que acabó quinto y marcó la vuelta rápida en una carrera para enmarcar. En aquella ocasión sustituyó a Montoya, que se había lesionado jugando al tenis.


A sus 35 años y cargado de talento en el manejo de un monoplaza, De la Rosa siempre ha estado buscando su gran oportunidad en un equipo de primera línea, y ahora McLaren-Mercedes se la ha brindado.
Pedro ha sido dos veces piloto titular, con los equipos Arrows y Jaguar, pero nunca pudo brillar en dos equipos de segunda fila. El año que viene McLaren-Mercedes tendrá como primer piloto al actual campeón mundial, el también español Fernando Alonso (Renault). La escudería anglo-germana aún debe decidir quien será el compañero del asturiano en 2007. El gran favorito es el británico Lewis Hamilton, pero Pedro de la Rosa está empeñado en convencerles de que están equivocados y que lo ideal es tener dos pilotos de la misma nacionalidad en sus filas.
En el circuito de Magny-Cours Pedro de la Rosa será el compañero del finlandés Kimi Raikkonen, prácticamente descartado de la lucha por el cetro mundial de la Fórmula Uno. El español conoce mejor que nadie el MP4/21, un monoplaza con el que se ha hartado de hacer kilómetros en su condición de principal piloto de pruebas del equipo.

Comparte este artículo:

Comentarios

* He leído la Política de privacidad

Síguenos en las redes

Aquí está tu coche