Alonso debe acortar 5 puntos en 5 carreras y defender el ataque final de Ferrari

No se puede cometer el menor error en el Mundial más abierto. Alonso deberá librar cinco duras batallas no sólo en el campo. Tiene que estar muy atento dentro del vestuario y tener mucho cuidado con los árbitros.

No se puede cometer el menor error en el Mundial más abierto. Alonso deberá librar cinco duras batallas no sólo en el campo. Tiene que estar muy atento dentro del vestuario y tener mucho cuidado con los árbitros.

Fernando Alonso, que se convirtió en “centenario” este fin de semana en el Gran Premio de Turquía, deberá acortar cinco puntos al británico Lewis Hamilton (también de McLaren) en las últimas cinco carreras del campeonato si quiere firmar su tercer título mundial consecutivo en la máxima categoría del motor. Un título que pasaría también por contener el más que previsible ataque final de los dos pilotos de Ferrari, el brasileño Felipe Massa y el finlandés Kimi Raikkonen, que firmaron un “doblete” para la escudería de Maranello y que ahora están a diez y once puntos del asturiano en la general.

Alonso concluyó tercero en el Istanbul Park, por detrás de los dos monoplazas rojos, pero acortó dos puntos sobre el líder, Hamilton -su rival interno en la “ecuánime” McLaren-Mercedes-, que concluyó quinto en Turquía. El reventón del neumático delantero derecho provocó que Hamilton perdiera un tiempo importante, pero no le impidió (se produjo en la novena de las catorce curvas) llegar a boxes para cambiarlo. En Gran Bretaña entenderán que el líder tuvo mala suerte, pero en España no serán pocos los que interpreten que la fortuna se alió con Hamilton, que salvó cinco puntos cuando a primera vista parecía que se iba a anotar un cero. Lo que es indudable es que si el pinchazo se hubiera producido un poco antes, en la temible curva 8, la consecuencias pudieron haber sido infinitamente peores.

Alonso completó una carrera que no recordará el resto de su vida y salió contento por el resultado, que le mantiene vivo en la disputa por el título. Pudo celebrar su gran premio número cien desde el podio. Y adornó aun más su brillante hoja de servicios. Massa, que repitió en Estambul la “pole” y la victoria del año pasado, logró su tercer triunfo de la campaña en Turquía, de forma que los cuatro pujantes por el título se reparten de forma equitativa los doce triunfos del año, con un trío para cada uno. Alonso ganó los Grandes Premios de Malasia, Mónaco y Europa (en el Nurburgring alemán) y esta temporada lleva dos vueltas rápidas y dos “poles”. En el cómputo global de sus cien carreras, el astro asturiano suma dos campeonatos del mundo, con 18 triunfos, 17 “poles” y diez vueltas rápidas. Ha subido 45 veces al podio -la última, ayer, en Estambul- y suma un total de 460 puntos. De las 5.504 vueltas que ha dado, lideró 1.110 (unos 5.200 kilómetros). Y ha sido primero en carrera en 46 Grandes Premios, la última de ellas, aunque fuera efímera -coincidiendo con un repostaje- también se produjo el domingo en el Istanbul Park. El mejor balance, de lejos, de los 22 pilotos que integran la parrilla. Pero que no basta para afirmar que sea el gran favorito. Fernando Alonso cree que cualquiera de los cuatro puede ganar el Mundial y comentó que lo hará “el que más suerte tenga”.

Fortuna aparte, uno de sus principales problemas lo tiene Alonso en su propio “motorhome”, en el que el “piloto del sistema” es el inglés, algo que se percibe con un par de visitas en las que basta ver quién pasa más tiempo en el entorno de los jefes y quién no. Este fin de semana, en el galáctico habitáculo de Ron Dennis se escenificó un armisticio que muy pocos creyeron. Los responsables del equipo intentaron presentar una imagen amable, pero reaccionaron tarde ante los cien Grandes Premios de Alonso. No hubo festejo. Sólo cuando Fernando sorprendió al retomar el micrófono tras el encuentro sabatino con la prensa para agradecer el apoyo de todos los que le ayudaron cien veces, se apresuraron a entregarle una de las réplicas del “Silberpfeil” de 1954, uno de los regalos con los que habitualmente se agasaja a los invitados ilustres o “vips”.

La siguiente cita será en Monza, “territorio Ferrari”. Después, Fernando se podrá un respiro en Spa; Japón pasa de Suzuka al Monte Fuji, que, sin ser favorable, es una incógnita para aprovechar. Shangai es un circuito rápido, en teoría favorable a los bólidos rojos. Y Sao Paulo, donde espera festejar por tercera vez, no se le da mal a Fernando. No se puede cometer el menor error en el Mundial más abierto. En el que Alonso deberá librar cinco duras batallas. No sólo en el campo. Tiene que estar muy atento dentro del vestuario. Y tener mucho cuidado con los árbitros.


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