Alonso, a un paso de la gloria

Fernando Alonso está a un solo punto de la gloria, el que le basta el próximo domingo en el Gran Premio de Brasil, último de la temporada, para atar por segundo año consecutivo el título de campeón del mundo de Fórmula Uno.

Fernando Alonso está a un solo punto de la gloria, el que le basta el próximo domingo en el Gran Premio de Brasil, último de la temporada, para atar por segundo año consecutivo el título de campeón del mundo de Fórmula Uno.

Sao Paulo (Brasil), 19 oct (EFE).- Fernando Alonso está a un solo punto de la gloria, el que le basta el próximo domingo en el Gran Premio de Brasil, último de la temporada, para atar por segundo año consecutivo el título de campeón del mundo de Fórmula Uno, siempre y cuando el ganador sea su rival por la corona, el alemán Michael Schumacher.


Alonso llega a la última carrera del campeonato con diez puntos de ventaja sobre Schumacher, por lo que la única opción de éste de despedirse de la Fórmula Uno con su octavo título pasa por ganar la carrera y esperar que el español no sume punto alguno. Así, el asturiano tiene la mayor parte de la papeletas para ganar el título, aunque tiene claro que “nada está decidido aún y que todavía pueden pasar muchas cosas en el circuito de Interlagos”, el mismo escenario en el que el año pasado se ciñó su primera corona, entonces con dos grandes premios por delante. Nada más acabar la última carrera disputada, el Gran Premio de Japón, Michael Schumacher declaró que ya no tenía opción alguna de ganar el Mundial de pilotos. Pero nadie, empezando por Alonso, cree que el germano haya renunciado a ganar su octavo título, sobre todo porque se retira una vez acabe el gran premio.


NADIE DABA UN EURO POR ALONSO
Por eso, hasta que el domingo acabe en Sao Paulo el decimoctavo y último gran premio de la temporada no se puede aventurar quién será el ganador. En una carrera de Fórmula Uno todo puede suceder, y ya se ha visto en las últimas carreras del campeonato. Nadie daba un euro por Alonso antes de disputarse el Gran Premio de Japón, que el español y Schumacher comenzaron empatados a puntos, pero con el germano en el liderato.


Pero el piloto de Renault abandonó Suzuka con diez puntos de margen a falta de una carrera tras llevarse la victoria y después de que el germano se viera obligado a abandonar por la rotura del motor, algo que llevaba mucho tiempo sin experimentar. La temporada que está a punto de terminar ha vivido emociones muy fuertes. Después de haber dominado con autoridad la primera mitad del año, con seis victorias y tres segundos puestos, en la segunda parte la ventaja de 25 puntos que Alonso había acumulado sobre Schumacher tras el gran premio de Canadá se deshizo en las carreras siguientes, siempre por causas ajenas al español.


Desde la falta de competitividad de los neumáticos Michelín en el Gran Premio de Estados Unidos, pasando por los abandonos de Hungría e Italia -pérdida de la tuerca de la rueda trasera derecha y rotura del motor, respectivamente-, los vaivenes del reglamento de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y las controvertidas decisiones de ésta… Todo le llevó a perder el liderato en China que ocupaba desde el de Malasia del año pasado. Pese a llegar en clara ventaja a Brasil, Alonso no cree que el campeonato esté terminado. “Hasta el último momento no se sabrá quién será el campeón. Todavía pueden pasar cosas. Nada está decidido”, ha insistido el español. “Sabemos que queda trabajo por hacer. Tenemos que hacer un fin de semana normal, conseguir el máximo rendimiento del coche sin adoptar grandes riesgos y terminar el trabajo”, añadió el campeón del mundo de Fórmula Uno más joven de la historia “Brasil siempre tendrá recuerdos únicos por el hecho de haber ganado allí el campeonato en 2005. El hecho de que volvamos a Brasil a luchar por él otra vez lo hace aún más importante. Es un lugar fantástico donde se puede sentir toda la emoción y la pasión de la Formula Uno”, comentó.


EL GRAN PREMIO DE LAS DESPEDIDAS


El Gran Premio de Brasil supondrá además la despedida de Alonso como piloto de Renault, ya que en 2007 pasará a McLaren-Mercedes. “Esto hace que sea un fin de semana muy especial para mí y me da una motivación extra para hacer el máximo por todos mis amigos y compañeros de equipo”, anunció. “También es la última carrera para Michelín”, prosiguió. “Y tanto Renault como Michelín ha hecho mucho por mí. Pienso que es imposible devolverles todo que ellos me han dado desde 2001. Por eso quiero intentar hacer una carrera fantástica; ganar el título y así poder terminar nuestra relación con una celebración”, comenta.


Michael Schumacher se entrenó intensamente la semana pasada en el circuito de Jerez, pese a haber afirmado que el título de pilotos está perdido y que su principal objetivo es darle a Ferrari el de constructores, que Renault lidera con nueve puntos más. Si Ferrari copara las dos primeras plazas, a Renault le bastaría con acabar a continuación, en los puestos tercero y cuarto, o incluso en las plazas tercera y quinta. El séptuple campeón mundial disputará en Interlagos su último gran premio de Fórmula Uno, en la que ha estado dieciséis años. “Naturalmente, quiero un buen resultado. Una victoria significaría que podría irme con un buen recuerdo”, ha afirmado el alemán.

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