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100 años de publicidad de Citroën

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10 de mayo, 2019

Citroën fue pionera en materia de publicidad. Desde su inmenso rótulo luminoso en la Torre Eiffel hasta las señales de tráfico de París, este visionario dejó claro que la publicidad sería una herramienta fundamental. Este nuevo libro da un repaso a la original forma de publicitarse de esta marca.

André Citroën fue un verdadero visionario, no sólo por haber apostado por la industria del automóvil en sus inicios, sino también por haber sido el primero en tener claro que la publicidad iba a ser una piedra angular para fomentar las ventas de sus coches.

Entre sus campañas pioneras destacan el cartel luminoso con el apellido de Citroën en la Torre Eiffel (que fue durante décadas el rótulo luminoso más grande del mundo), que unos aviones sobrevolasen parís dejando su nombre escrito con humo en el cielo, contratar a la popular cantante Josephine Baker para promocionar sus coches o las espectaculares rutas todo terreno por Asia y África con sus coches con cadena.

100 años de publicidad de Citroën por Jaques Séguéla

El autor Jaques Séguéla (uno de los publicistas más famosos de Francia) da un repaso a las campañas publicitarias más llamativas de Citroën en un nuevo libro. Con muchas ilustraciones y organizado cronológicamente, el libro aborda en 252 páginas numerosas temáticas ligadas a Citroën o a la historia del automóvil: concepción de un modelo, acción publicitaria emblemática, grandes eventos… y dibuja el retrato de Francia a lo largo del siglo XX.

Este libro es un biopic, la novela  de una marca más allá de las marcas y de un hombre más allá de los hombres. André Citroën lo inventó todo, o casi, de la publicidad: la promoción, el crédito, las RP, los eventos, las caravanas, los raids, sin olvidar la primera publicidad del automóvil, la primera publicidad femenina, la primera publicidad aérea. Quería que las tres primeras palabras pronunciadas por los niños fueran “papá, mamá, coche“.

El público cambió su slogan por el de “papá, mamá, Citroën”. ¿Se puede hacer un homenaje más bonito a una marca? Fue como mi primer amor; lo sigue siendo, sesenta años más tarde. La marca de mi vida, mi marca para toda la vida ha escrito a su manera las más bonitas páginas industriales y publicitarias del siglo pasado, aquellas en las que Francia sorprendió a Europa y a todo el mundo por su avidez de progreso y sus ganas de conquista. La aventura continúa con esta misma pasión por la invención y la creatividad.”

Entrevista a Jaques Séguéla

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