¿Es de usted este coche?

23 abril, 2007, modificada el 24 enero, 2011 por

Juguemos a quién es quién… o mejor a quién pertence qué, para definir quién es más friki que aquél y por qué. Y después de este trabalenguas, un ejemplo: ¿quién podría conducir un coche rosa, vestido de pies a cabeza de ese mismo color? Personaje alto, estlizado… ¿estás pensando en -opción A -la pantera rosa; -opción B-la barbie?.


Pincha aquí si creiste que la opción correcta era la A: ese personaje con ciertas formas de dandy, que, sin gota de esfuerzo, y de forma elegante, se luce -como si de un diamante se tratara- para dar siempre esquinazo, a veces en su sofisticado automóvil a juego, al esmerado inspector Clouseau… Si por el contrario no dudaste ni por un momento de que hablaba de ese pibón rubio, que llega a dar una tremenda pereza que hasta baja la libido, a pesar de sus piernas perfectas -que ya tiene delito-, haz clic aquí y descubre su “ideal y monísino” Escarabajo rosa edición limitada.


Pero pasemos a la acción, que esto de los bólidos ha estado siempre muy ligado a la imagen que la pequeña y gran pantalla nos han querido dar del concepto: tío bueno, supervaliente y entregado a la causa: héroe. Y aquí encontramos tantos ejemplos, cada uno motorizado de forma distinta, que no sé por dónde empezar. El juego ahora, además de adivinar de quién se trata, consiste en dibujar en la mente el recuerdo y comprobar después si se parece a la realidad. Si hablo de un señor que se peinaba con secador el flequillo rubio capeado, para pilotar con absoluta destreza su moto…  ¿Nada?.


Daré más pistas: conocido en la ficción como Jesse Mach, acepta formar parte de un proyecto secreto de su gobierno para patrullar la ciudad. Se queda impresionado cuando le entregan una máquina “bellísíma”, de color azabache, con motor turbo y un sistema de hiperpresión que puede lanzar la moto a 30 metros por el aire y suspensión hidráulica, que la adapta para circular por cualquier tipo de carretera o camino. Además, ¡flipa qué temazo!, el increible aparato es un arma de ataque con cañón de rayos láser capaz de neutralizar, dejar sin sentido e inmovilizar a cualquier adversario. ¿Ahora ya sí, no?, pues sí, el Halcón Callejero, ¡cómo nos quedamos todos de estupefactos, qué maravilla de serie!.


Y ahora la versión cuatro ruedas, para cuya adivinanza creo que ni pistas se necesitan. ¡Porque este y su compañero motorizado son los más grandes entre los grandes!. Esos rizos naturales y morenos, seductor donde los haya, con el cuero negro, siempre negro, hecho a medida para marcar su obvio cuerpazo de HOMBRE con pelo, como los de antes,  y su inseparable y parlante coche superdotado. ¡Qué de aventuras “fantásticas”!. ¿Coincide tu imagen con la realidad?.


0

Vamos a por aquellos que salvaguardan el bien y la justicia en grupo. Muchos, incluso algún que otro tipo casi-normal, han seguido con fascinación las idas y venidas de ese “equipo” compuesto por  “cuatro de los mejores hombres del ejército estadounidense”, que “fueron encarcelados por un delito de robo que no habían cometido” -así comenzaba cada capítulo televisivo-. Estos cuatro hombres eran el coronel John Smith, (Aníbal) -el cerebro del grupo, con el puro siempre a cuestas-, el sargento Bosco M. A. Barracus -un entrañable armario con peto y collares y un cepillo en la cabeza-, el capitán M.H (Murdock) -un trastornado que iba de graciosillo o al revés-   y el teniente Templeton, (Fénix)-el guaperas seductor no podía faltar-. Pues sí, el Equipo A, y ¿cuál era su medio de transporte habitual, podéis ponerle “cara”?. ¿Coincide con la imagen?.


Si nos centramos en los superhéroes, es Batman quien destaca -ese hombre-muerciélago, de ambigua sexualidad, que no posee superpoderes pero utiliza su intelecto y la tecnología en su lucha contra el crimen. Conduce un bólido futurista negro, que encaja con el universo visual de todo su entorno. Dentro de la ciencia ficción también, cómo olvidar el troncomóvil de los Picapiedra; el coche morado multiusos del inspector Gadget; aquel inmenso Chitty Chitty Bang Bang o los de los Autos Locos, que hicieron volar la imaginación de miles de niños; y como no, el familiar de Hommer Simpson, lleno hasta los lomos, todo glamour… Cars ha sido el éxito más reciente: entrañables personajes parlantes con ruedas.


Y para concluir con esta pandilla de frikis con corazón de hojalata y pies de goma, haré mención de otros tres merecedores de medalla: el Delorean DMC-12 con el que realizaba sus paseos por el tiempo Michael J. Fox en Regreso al Futuro; la tartana de Mad Max,  con la que cruzaba desiertos y huía de la “forever-young” Tina Turner; y para romper el hilo de los neumáticos, la última adivinanza: ¿de dónde no nos moverán?…

0 Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Al suscribirse aceptas las condiciones del Aviso legal y la Política de privacidad de Autocasion.com

Ir arriba