¿Conducen nuestras emociones?

Son muchas las ocasiones en las que conducen nuestras emociones, aunque esto puede tener incluso un efecto positivo, según un estudio de Attitudes

Son muchas las ocasiones en las que conducen nuestras emociones, aunque esto puede tener incluso un efecto positivo, según un estudio de Attitudes

Como en cualquier otro orden de la vida, al volante, el comportamiento no siempre responde a decisiones racionales. Son muchas las ocasiones en las que conducen nuestras emociones, aunque esto puede tener incluso un efecto positivo, según un estudio de Attitudes. Así, por ejemplo, el miedo es el estado emocional que más afecta al comportamiento de los conductores. Bajo este estado, a los mandos de un coche tendemos a realizar cambios hacia conductas más seguras: prestar más atención (67,2%), arriesgar menos (58,5%), cometer menos errores e infracciones (34,9%), respetar más la distancia de seguridad (41,3%), realizar menos adelantamientos (49,2%) y ser más respetuosos (25,3%). Como dato curioso, los españoles aseguran manifestar más miedo a causa de los demás conductores (81,8%), que de las propias conductas. Por otra parte, no todas las emociones negativas, como el miedo, inciden positivamente en la seguridad vial. Así, bajo el aburrimiento se presta menos atención y bajo la irritación y la indignación nos olvidamos del respeto a los demás conductores y asumimos más riesgos.


Hombres y mujeres
Ante el tópico de los dos géneros y la conducción, el estudio subraya que en términos generales, las mujeres son más inteligentes emocionalmente en el tráfico que los hombres, por lo que forman parte del grupo de riesgo bajo: conducen más despacio, generalmente se ven menos implicadas en accidentes de tráfico y reciben menos multas que los conductores. De todas las variables relacionadas con las emociones, la inteligencia emocional -saber gesitionar las emociones y no dejarnos arrastrar por ellas- es la que más influye en la seguridad vial. En definitiva, el conductor español emocionalmente más inteligente responde al siguiente perfil: mujer, mayor de 46 años, con más de 21 años de experiencia, de conducción lenta y segura, a la que no le gusta ni relaja especialmente la conducción.


También destaca el estudio que el optimismo y la alegría afectan de forma positiva y quienes experimentan esos estados de ánimo, sufren menos accidentes. Los conductores españoles han declarado considerarse personas alegres (95,6%), extrovertidas (76,4%), emocionalmente estables (95,2%) y optimistas (88,4%). Además, los conductores que se consideran personas alegres señalan en mayor medida que conducir les pone de buen humor, les relaja, les agrada, les divierte y les hace sentir orgullosos. Por el contrario, los conductores que se consideran tristes son los que mayoritariamente afirman que la conducción les desagrada y provoca tensión, según este estudio promovido por Attitudes, la iniciativa social de Audi en temas de educación vial y realizado en colaboración con el grupo de investigación DATS del Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia

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