Toyota GT 86, diseño y tradición

El último deportivo de la firma japonesa se inspira en uno de los automóviles más emblemáticos (y paradójicamente desconocidos) de la historia: el Toyota 2000 GT.

Como curiosidad cabe destacar que es el único automóvil japonés que ha sido elegido para protagonizar una película del mítico 007, concretamente acompañando a James Bond en “Sólo se vive dos veces”.

Este deportivo presentado en 1967 es muy exclusivo debido a sus escasas unidades fabricadas, cesó su producción tres años después, en 1970.

En Europa existen muy pocas unidades, llegándose a pagar por uno en perfecto estado casi 400.000 euros.

Se trata de un automóvil excepcional por diseño, con un frontal muy peculiar y una zaga en la que se inspiraron muchos otros modelos, entre ellos el Nissan Z.

Lo que muchos no saben es que su motor de 6 cilindros provenía de un camión de reparto de Toyota. Una planta motriz muy fiable, pero poco prestacional para este precioso deportivo. Por ello Toyota recurrió a Yamaha para desarrollar una culata que mejorase las prestaciones de tan peculiar mecánica.

El resultado fue un automóvil precioso y de prestaciones decentes, con una calidad de fabricación excepcional para la época.

El GT 86 se inspira en sus preciosas líneas maestras para rendir homenaje a la mejor tradición deportiva de la firma nipona.