Esta campaña no ha llegado a España a pesar de su éxito en el extranjero. Se trata de uno de los anuncios más agresivos que hemos visto, ya que se ve claramente como el conductor en cuestión se baja en marcha de un modelo de la competencia perfectamente reconocible para tratar de conseguir un Audi Q5. Sin embargo, al lograr su objetivo, se encontrará con una desagradable sorpresa.






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