Historia de los concept cars de Mini

Los concepts de Mini, de la pasarela a la cadena de montaje

4 Sep 2012   |  Por

Los concepts de salón tienen dos misiones que cumplir: llamar la atención hacia el stand que los expone y servir como “globo sonda” de la opinión del público. Mini los ha aprovechado de forma magistral; ¿quieres saber cómo?

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¿Cuál fue el Mini que condujo James Bond?

Pocas veces los modelos exhibidos como prototipos por las marcas en los salones del automóvil llegan a la producción en serie. Normalmente, los concept cars sirven como avanzadilla de las ideas que tienen los departamentos de diseño de las marcas. En función de los comentarios que se escuchen alrededor del concept, deciden sacar una u otra forma de faros, parrillas, llantas… pero rara vez un coche tal cual se ha presentado. De la historia reciente, el caso más sonado fue el del Subaru Alcyone, que salió tal cual (salvo el techo de cristal) al mercado como Subaru SVX.

En ese sentido, Mini es  todo lo contrario. Casi todos sus concepts han llegado a la producción casi tal cual fueron presentados en los distintos salones; vamos a darles un repaso empezando por su precursor, anterior a la “segunda vida” de la marca tras su adquisición por parte de BMW.

1997 y el Mini ACV30

El prototipo ACV30 se presenta en 1997 para celebrar el 30 aniversario (de ahí su nombre) de la victoria de Mini en el Rally Montecarlo. Su diseño es muy vanguardista, pero conserva las señas de identidad del Mini de toda la vida: sus ojos saltones, su calandra hexagonal y sus cuadradas proporciones entre longitud y anchura. Su diseño ya introduce muchos de los rasgos que tendrá el modelo definitivo, sobre todo, la parte trasera y lateral, así como algunos detalles del interior. Lamentablemente, los problemas económicos del grupo Rover impiden su correcto desarrollo y no será hasta la llegada del capital alemán en 2001 cuando, ya bajo el manto de BMW, se relanzase la nueva Mini.

2005-2006, cuatro concepts y un Clubman

Mini Clubman Ginebra

Este concept dio pie al lanzamiento del Mini Clubman.

A lo largo de estos años, Mini, desarrolló cuatro prototipos para los cuatro salones más importantes (Tokyo, Detroit, Frankfurt y Ginebra) del calendario. Cada uno de ellos presentaba un enfoque diferente:

  • Viajar con estilo en el Salón de Frankfurt.
  • Los orígenes británicos en el Salón de Tokyo.
  • Los deportes de invierno en el Salón de Detroit.
  • La hazaña en Montecarlo como coche de asistencia en el Salón de Ginebra.

Pese  a sus enfoques diferenciados, el tema de fondo era común: la versatilidad de sus novedosas puertas: la doble hoja en el portón trasero y la puerta “a contramarcha” en el lateral, similar a las presentadas en el Mazda RX8 en el 2003.

Gracias a la buena aceptación recibida por estos 4 “estudios”, Mini llevó a la cadena de montaje el concepto y lo comercializó como Mini Clubman.

2008 Mini Crossover y Beachcomber

El primero, el Mini Crossover, debió ser especialmente complicado de desarrollar para la marca. Hasta la fecha, todos sus prototipos habían sacado partido de la tradición, de las raíces de la firma. Se trataba de recreaciones de modelos emblemáticos de tiempos pasados. Sin embargo, nunca antes había existido un 4×4 de Mini, por lo que el “filón” de las referencias a la historia no era útil en esta ocasión.

Mini Beachcomber

Basado en el Countryman, se inspira en el Mini Moke.

La marca tuvo que reinventarse y lo hizo con un éxito rotundo, en un momento en el que el mercado de los SUV empezaba a despuntar claramente como uno de los de mayor auge. Las críticas fueron favorables y la decisión se tomó: se llevaría a la producción en serie. De nuevo, un concept de Mini pasaba a la cadena de montaje casi sin variaciones: llegaba el Mini Countryman

En 2010 se lanzaría una versión especial de este concept -denominada “Beachcomber“- cuya fuente de inspiración parecía haber sido el Mini Moke (único Mini empleado por James Bond), sin puertas y con un divertido aire playero.

2009, el año biplaza

Aprovechando la plataforma sin techo del Mini Cabrio, los diseñadores dan rienda suelta a su imaginación y presentan dos modelos con una estilizada carrocería en la que reducen la altura del coche para crear una imagen de roadster con un parabrisas muy bajo. Abierto o cerrado, Roadster o Coupé, su cálida acogida por parte del público los convirtió en modelos reales en un tiempo récord.

2010, el Mini Paceman

A medio camino entre el Countryman y el Coupé, este concept mostró una imagen poderosa. Las prestaciones y el disfrute eran sus premisas; su “look” robusto de todo terreno, junto con su estilizada línea, le dotaron de un aspecto con cierto “aire Range Rover Evoque. Aunque aún no se ha materializado, no descartes que se lleve a la producción en serie.

2011-2012, el Mini Rocketman

Estos dos años han servido para lanzar dos versiones de un mismo prototipo: el Mini Rocketman. De proporciones muy compactas y soluciones vanguardistas, el concept original se presentó en 2011 y hace pocos meses, con motivo de los Juegos Olímpicos, lo hizo la segunda variante. Aún es pronto para asegurarlo, pero fíjate bien en sus líneas porque puede que pronto veas algún detalle suyo en un nuevo Mini.

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Vroom 4 sep 2012·10:51

El de la primera foto se parece al coche del dibujo animado Cars :) … Le falta la sonrisa.

Rubén Fidalgo 4 sep 2012·11:39

Es cierto, la verdad es que el coche parece que está sonriendo. Había un coche clásico al que llamaban cariñosamente “frogeye” (ojos de rana) por sus faros saltones que también me recuerda a este concept original de Mini. El clásico es el Austin Healey Sprite, con una cara muy parecida a algún Triumph contemporáneo, ¿Sabéis cuál?

 







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