Carné en los jóvenes: ¿capricho o necesidad?

En Estados Unidos prefieren ahorrar para independizarse

Una de las cosas que, por lo general, mayor ilusión hace al cumplir la mayoría de edad es obtener el carné de conducir. Sus ventajas son múltiples: podemos viajar de forma rápida y cómoda, nos olvidamos del transporte público y contamos con mayor independencia. En un principio no tenemos en cuenta el esfuerzo que requiere aprobar tanto el examen teórico como el de conducción y, de la misma manera, dejamos a un lado los perjuicios económicos que ello pueda acarrear a nuestro bolsillo.

Es curioso como al otro lado del charco, en Estados Unidos en concreto, sucede prácticamente lo contrario. Es muy probable que entre las metas más cercanas de la mayoría de jóvenes que alcanzan la edad mínima para conducir -16 años- no se encuentre la consecución del permiso. Se trata de una realidad visible en gran parte de los 80 millones de personas que residen en norteamérica entre 16 y 34 años.

¿Qué provoca este `rechazo´ a conseguir el carné?

Es sencillo. Basta casi con dar la vuelta a los aspectos positivos que ven los españoles en esta licencia y situarlos en el polo opuesto. Por ejemplo, si desde nuestro punto de vista vemos en el transporte público una alternativa engorrosa y que nos hace perder tiempo, la perspectiva `yankee´ lo ve más como una solución. Además, los avances tecnológicos les permiten conocer de forma sencilla y casi minuto a minuto la situación de trenes y autobuses, lo hace que se decanten por esta forma de viajar.

En Estados Unidos se puede obtener el carné a los 16 años.

En Estados Unidos se puede obtener el carné a los 16 años.

Igualmente, antes de `lanzarse a la piscina´ evalúan mucho más a fondo la cuestión económica. Asuntos como el elevado precio del combustible o el coste de mantenimiento del coche les hace echarse atrás en última instancia. Les preocupa mucho más garantizar unos ahorros para poder independizarse.

Un estudio realizado entre 2001 y 2009 reveló que la distancia anual recorrida en automóvil por ciudadanos norteamericanos incluidos en la franja de edad antes mencionada, de 16 a 34 años, se redujo un 23%, al pasar de 10.300 a 7.900 kilómetros. Con ello se observa como, a diferencia de nuestro país, el carné de conducir no es, ni mucho menos, principal entre los jóvenes estadounidenses.

Y tú, ¿eres de los que se lanzó a por el permiso de conducir nada más cumplir los 18 años? ¿Crees que el carné es imprescindible para los jóvenes? ¿Se puede ir a cualquier lado sin necesidad de ponerse al volante? ¡Danos tu opinión!