
No nos queda otra que hablar de la economía. En este 2012 el pretendido y esperado «cambio de ciclo económico» no sólo no tiene pinta de que vaya a producirse, sino que parece que está aún más lejos que antes.
Estos problemas afectan de forma muy directa a nuestra economía diaria, el desempleo por una parte, los mayores impuestos para los que trabajamos, por otra la inestabilidad de cara al futuro son patentes, y a ello se suman las restricciones de crédito por parte de las entidades bancarias. El resultado ha sido una caída en la demanda de coches nuevos sobre unos datos que ya estaban por los suelos.
Aunque sea contradictorio, esto es una oportunidad más para el coche de ocasión, porque somos muchos los que necesitamos del coche para el día a día y los coches también se rompen, se hacen viejos y hay que cambiarlos.
Debido a la coyuntura, muchos compradores se van a dirigir al mercado de ocasión, pero buscando contrapartidas en cuanto a estado, garantía y servicio lo más parecidas posibles a las del coche nuevo. Por eso siguen creciendo las ventas entre profesionales y también las de los seminuevos de los concesionarios.
Para el sector esta captación de clientes que por primera vez compran un coche usado de forma «oficial» y no entre particulares es una ocasión muy buena para fidelizar al cliente de cara al futuro. Si la situación no mejora a corto plazo la venta de ocasión va a seguir siendo la opción de muchos clientes dentro de unos años, y si mejora, como todos esperamos que lo haga, aunque el cliente termine comprando un coche nuevo sabrá que en el sector de segunda mano siempre va a ser una opción satisfactoria.
Para fidelizar hay que hacer un esfuerzo adicional en atención y garantía. El verdadero servicio no se demuestra cuando uno vende un producto muy bueno, este no se rompe y todos contentos; sino cuando surge una pega y esta se solventa con rapidez, seriedad y satisfacción. Es en ese momento cuando los profesionales deben estar a la altura y dar la tención requerida.
Que nadie se llame a engaño, si la palabra crisis se traduce en algunas lenguas como oportunidad es porque siempre hay quién en una época de cambios puede salir ganando, y el sector del Vehículo de Ocasión es un buen ejemplo. Bien gestionado, un negocio de este tipo permite mantenerse a flote y ganar dinero, como muestran las últimas aperturas realizadas. En resumen, oportunidad, negocio, servicio y futuro son las claves para el coche de ocasión.





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