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Un Ford Mondeo híbrido conduce de forma autónoma en la nieve4

Un Ford Mondeo híbrido conduce de forma autónoma en la nieve

11 marzo, 2016 por

El futuro del coche autónomo es posible si éste es capaz de conducir en las situaciones más complicadas. No sirve de nada un sistema que sólo trabaje en las condiciones más favorables. Ford explica 6 claves con las que ha logrado que un Ford Mondeo híbrido conduzca de manera autónoma en plena ventisca de nieve.

Un Ford Mondeo híbrido conduce de forma autónoma en la nieve4

Un Ford Modeo híbrido (el Mondeo se comercializa como Ford Fusion en algunos mercados) ha logrado conducir de manera autónoma en unas condiciones climatológicas absolutamente adversas. Los sistemas de conducción autónoma están, por ahora, bastante limitados. Sus sensores hacen que en condiciones de baja visibilidad no sean operativos. Con esta prueba Ford ha demostrado que los futuros coches sin conductor serán seguros incluso en las peores situaciones posibles. Para lograr este hito, la compañía americana nos desvela las 6 claves con las que han conseguido que su prototipo haya sido capaz de conducir de manera autónoma en plena nevada.

1.- Mapas de alta resolución con tecnología LiDAR: el primer paso es realizar mapas muy precisos y de alta resolución de la ruta que va a seguir el coche. Para ello se emplean varios escáners láser (LiDAR) que son capaces de concretar 2,8 millones de puntos por segundo. De esta manera, además de tener un mapa tridimensional súper preciso del camino, también se puede ubicar el coche a sí mismo y en tiempo real durante la conducción.

2.- Transferir la información: durante la conducción autónoma, el coche de pruebas recibe y emite más datos en una hora que un usuario de un smartphone en 10 años. Para poder conducir de forma autónoma, el Ford de pruebas necesita nada más de 600 Gb por hora de información, tanto del mapa topográfico de su entorno, como de las señales de tráfico, etc. La comunicación debe ser rápida y fluida en todo momento.

3.- Sensores ultra precisos: los sensores LiDAR son tan precisos que son capaces de identificar copos de nieve e incluso gotas de lluvia. Para evitar que el coche interprete estos elementos como obstáculos e intente evitarlos ha sido necesario crear un algoritmo (un código informático) de manera que el sistema identifique ese obstáculo como algo “atravesable” y que no lo intente esquivar, pero que actúe en consecuencia al “saber” que está nevando o lloviendo.

Un Ford Mondeo híbrido conduce de forma autónoma en la nieve4
Los mapas que emplean son de alta resolución.

4.- Un GPS muy especial: la navegación GPS tiene un margen de error de unos 10 metros (es un sistema militar y está “capado” para uso civil para evitar posibles usos malintencionados). El sistema de navegación de los coches autónomos de Ford es de alta precisión y es capaz de determinar la ubicación del coche con un margen de apenas centímetros.

5.- Cuatro ojos ven más que dos: al igual que un conductor necesita la vista para conducir, el coche autónomo necesita saber lo que tiene en su entorno. A diferencia de un conductor humano, que sólo cuenta con dos ojos, los coches autónomos de Ford disponen de varios sistemas diferentes para captar su entorno y enviar esa información a su cerebro electrónico: sensores láser, cámaras de alta resolución y radares, principalmente. Además, el coche debe ser capaz de determinar si estos sensores están funcionando correctamente o están perdiendo rendimiento, ya sea por fallos en el propio sensor o porque algo los está entorpeciendo. La siguiente fase en el desarrollo de estos sensores es que sean capaces de deshacerse por sí solos de la suciedad, el barro, la nieve, el polvo, etc. para mantener constante su rendimiento.

6.- El conductor de pruebas: para esta prueba, Ford contó con la colaboración del astro físico Wayne Williams, quien, antes de entrar en el programa de coches autónomos de Ford, trabajó para el gobierno americano en el desarrollo de sistemas de sensor remoto. Durante la prueba estuvo pendiente de todo lo que sucedía en el coche y preparado para reaccionar si era necesario, pero el ensayo salió a la perfección y el coche superó la difícil prueba. De este modo, el Ford Mondeo HEV ha sido el primer coche autónomo en realizar pruebas en una carretera nevada con situaciones muy similares al tráfico real, simuladas por el circuito MCity de la Universidad de Michigan.

El Ford Mondeo autónomo sobre nieve

Rubén Fidalgo

Vinculado con el mundo del automóvil desde la infancia, ha trabajado como restaurador de coches clásicos, gerente de concesionario oficial, responsable de posventa en servicio multimarca y monitor en escuela de perfeccionamiento de técnicas de conducción. Lo sabe todo en esto del motor... y sigue aprendiendo cada día.

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