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Prueba: Range Rover Evoque 2.2 SD4 201434

Prueba: Range Rover Evoque 2.2 SD4 2014

2 Junio, 2014, modificada el 3 Junio, 2014 por

Como es muy difícil mejorar su exterior y su cuidado interior, Land Rover opta por perfeccionar “las tripas” del Range Rover Evoque 2014, dotándolo de una caja de cambios automática de 9 relaciones que gestiona con suavidad absoluta los 190 CV de su motor diésel. Pero, ¿qué ocurre con tantas marchas en el día a día? ¿Sirven para algo más que para rebajar consumos?

Nuestra valoración: 7,5 Notable

9

8

9

6

7

6

Destacable

  • Entrega de potencia del motor.
  • Suavidad del cambio en modo automático.
  • Agilidad en carretera.

Mejorable

  • Acceso a las plazas traseras.
  • Visibilidad por la luneta posterior.
  • Espacio maletero.

Tenemos ante nosotros un SUV premium, de diseño llamativo y muy acertado, acabados de calidad, comportamiento ágil y un gran equipamiento. Además, es potente y su nuevo cambio automático de 9 marchas resulta una delicia. Pero seguro que te estás preguntando si vale lo que cuesta.

Con el fin de responder a esta cuestión debes ser honesto contigo mismo y saber para qué vas a utilizarlo. Encaja muy bien con el concepto de coche de lujo, de tipo con clase y espíritu aventurero… Pero lo cierto es que lo hemos visto demasiadas veces en la ciudad, donde se desaprovechan sus 190 CV, su aplomo o la diversión que proporciona. Aun así, es tan bonito que no nos extraña que haya quien quiera lucirlo aunque únicamente sea para recoger a los niños en el colegio.

También debemos tener en cuenta que, dado lo que hay que desembolsar por el Range Rover Evoque, ciertos detalles no son de recibo (como la pestaña que abate los asientos delanteros). Cierto, el diseño y el equipamiento “a la última” se pagan, pero no pueden quedar empañados por nimiedades de fácil solución que ensombrezcan el conjunto.

Range Rover Evoque SD4 201434
El frontal del Range Rover Evoque es muy llamativo; las miradas se concentran en sus "ojos" rasgados.

Vale, basta con mirarlo para saber que estás ante un SUV: es ancho, musculoso. Pero su altura al suelo es limitada, lo que ya apunta que, en realidad, vas a verlo poco en el campo y mucho más en las carreteras y las calles de la ciudad. Se siente especialmente a gusto en estas últimas, donde recibe miradas y más miradas: provoca admiración -por algo es el Land Rover más vendido en España– y su conductor está orgulloso de ello. Su dirección suave casi parece hecha a propósito para que callejear sea un divertido ejercicio y no traiga más problemas que los derivados de sus dimensiones (con 4,37 metros de longitud, encontrarás más problema para encajar su anchura, 1,97 metros, en determinadas plazas de aparcamiento).

¿Hablábamos de modificaciones? Búscalas en los recién estrenados colores de la carrocería y las nuevas llantas; en ellas aparece, además, un logo remozado que también está en la parrilla y el portón del maletero. No son estos cambios mínimos los que provocan que las cabezas se giren a su paso, algo que se acentúa en el caso de la versión con 3 puertas, la que tenemos entre manos. Pero este diseño coupé “se paga” en el interior…

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Autor: Autocasión

1 Comentario

pablo 3 Junio, 2014

me sorprende el dato de los consumos, pensaba q gastaría más

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