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Prueba Mini John Cooper Works41

Prueba Mini John Cooper Works

14 Diciembre, 2015, modificada el 17 Diciembre, 2015 por

Los 231 caballos que propulsan la variante más radical de la marca lo convierten en el Mini más potente de la historia. Examinamos a fondo el Mini John Cooper Works.

Nuestra valoración: 7,0 Bastante bueno

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Destacable

  • Imagen
  • Cambio automático
  • Sonido

Mejorable

  • Precio
  • Equipamiento de serie
  • Ventanillas sin marco

Mini John Cooper Works. El histórico apellido que acompaña a esta variante del compacto coche británico ya nos da una pista de lo que nos encontraremos tras el volante: potencia y deportividad.

Pero hagamos un poco de historia, ¿quién era John Cooper? Este inglés, nacido en 1923, fue una de las personalidades más destacadas del mundo del motor durante finales de los años 50 y la década de los 60. Su compañía Car Cooper Company, fundada en 1947, revolucionó el mundo de la Fórmula 1 gracias, entre otras cosas, a la obtención del campeonato mundial en 1959, siendo la primera vez que un monoplaza de motor trasero se alzaba con la victoria. ¿Y su relación con Mini? Atraído por la original concepción del coche creado por Sir Alec Issigonis, que le otorgaba gran estabilidad y agilidad, John Cooper decidió potenciar el motor y dotarlo de los elementos necesarios para convertirlo en un coche de rally. De esta forma, logró ganar el mítico Rally de Montecarlo en 1964, 1965 y 1967. En 1966, una decisión de los organizadores le arrebató injustamente la victoria al coche británico. Desde entonces, John Cooper y Mini estarían ligados para siempre, de forma que las versiones más potentes y prestacionales  del Mini llevarían el apellido Cooper.

Pero volvamos al presente. Esta es la segunda generación del Mini John Cooper Works desde que BMW tomó las riendas de la compañía británica y, gracias a los 231 CV y 320 Nm de par que desarrolla su motor de 2 litros, se ha convertido en el Mini más potente fabricado hasta la fecha.

El Mini John Cooper Works cuenta con un precioso diseño, un original interior y un comportamiento a la altura de su motor. ¿Lo malo? Un precio que supera los 30.000 euros y que, en el caso de la unidad de pruebas, se va por encima de los 40.000 euros debido al equipamiento opcional.

Entre los rivales del Mini más radical podemos encontrar el Ford Fiesta ST, Volkswagen Polo R WRC o Audi S1.

Prueba Mini JCW41
El Mini John Cooper Works radicaliza su imagen.

Si a un coche  ya de por si atractivo le añadimos una serie de elementos que radicalizan su imagen, el resultado es perfecto. Este es el caso del Mini JCW, que, gracias al kit exterior que incorpora, subraya su carácter exclusivo y señala que estamos ante un vehículo de altas prestaciones.

En el frontal, el Mini John Cooper Works sustituye la parrilla de lamas horizontales por una de nido de abeja, sin duda mucho más agresiva y atractiva. Además, cambia la línea cromada de las versiones normales por una en color rojo que resalta la deportividad del modelo. Pero lo más impactante de su vista frontal es el prominente paragolpes y las grandes entradas de aire con las que cuenta. No solo estética es lo que mueve a este diseño, ya que las tomas de aire que están situadas en los extremos, ocupando el lugar de los faros antiniebla, responden a la necesidad de una mayor ventilación para el motor y los frenos. Por contra, la abultada parte inferior del paragolpes la hace más propensa a recibir golpes al aparcar. El diseño se completa con una entrada de aire adicional sobre el capó y unos faros de LED bordeados del anillo de luz diurna.

En el lateral, nos encontramos con taloneras y pasos de rueda específicos para este modelo, y unas llantas de 17 pulgadas, que en el caso de la unidad de pruebas son las opcionales y tienen un precio de 100 euros. A diferencia del Mini 5 puertas, el John Cooper Works ha optado por unas ventanillas sin marco, por lo que su habitáculo queda menos aislado del exterior y, además, da la sensación de una peor calidad de construcción.

En la parte posterior, toman el protagonismo un alerón de techo y, de nuevo, un voluminoso paragolpes trasero que integra en el centro la doble salida de escape.

Además, el logo de John Cooper Works se puede encontrar en la parrilla, portón trasero y, de perfil, integrado en las luces intermitentes. Otro de los elementos que contribuyen a aumentar el atractivo del Mini más radical es el color rojo de techo y retrovisores en contraste con el de la carrocería que, por cierto, es exclusivo de esta versión, se denomina “Rebel Green” y tiene un sobrecoste de 880 euros.

El Mini John Cooper Works tiene una longitud de 3,87 metros y un coeficiente aerodinámico de 0,34 Cx. Resulta curioso que la resistencia al aire de la versión más deportiva del Mini sea superior a la de su versión inmediatamente inferior, el Cooper S, que registra 0,31 de Cx. Sin embargo, desde la marca se justifica este incremento por la necesidad de añadir unos elementos que aumenten el caudal de aire y proporcionen una mayor ventilación.

En definitiva, el diseño y detalles con los que cuenta el Mini JCW denotan que estamos ante un vehículo especial. Uno de esos coches que consiguen que las cabezas se giren a su paso para volver a verlo.

Puedes ver todos los detalles del exterior del Mini JCW en la galería de fotos.

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Marcos Diego

Marcos Diego

Creció en un Lancia Delta, su primer coche fue un Alfa Romeo 156 y ahora conduce un Alfa Romeo GT. Hasta que llegue el momento de su inevitable marcha para sustituir a Sergio Marchionne a los mandos del gigante turinés, disfrutamos de él en Autocasión.

1 Comentario

Alfonso 15 Diciembre, 2015

Pepinazo!!!!

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