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Prueba del Mini Cabrio Cooper S37

Prueba del Mini Cabrio Cooper S

25 agosto, 2016 por

Mini ha renovado por completo la versión descapotable -Cabrio- de su icónico modelo. El Mini Cooper S mantiene la esencia, la deportividad y las 4 plazas, suma novedades que aumentan la practicidad pero “derrapa” en elementos técnicos que nos parecen poco oportunos en un coche de este precio. No te pierdas nuestra prueba, ¡te lo contamos todo!

Nuestra valoración: 7,5 Notable

Diseño 8

Notable

Motor 8

Notable

Comportamiento 9

Sobresaliente

Interior 7

Bastante bueno

Equipamiento 6

Bueno

Consumos 7

Bastante bueno

Destacable

  • Practicidad del maletero
  • Prestaciones/Deportividad
  • Calidad de acabado

Mejorable

  • Crujidos estructurales
  • Plazas traseras
  • Modos de conducción opcionales

El Mini Cabrio Cooper S reúne, por una parte, la exclusividad y el glamour de la marca; por otra, suma la deportividad intrínseca del modelo junto con el extra que le proporciona el apellido “Cooper S” y sus 192 CV y características deportivas; y, por último, añade mejoras en su capota. Al final, mantiene las 4 plazas –las traseras pequeñas, todo sea dicho- en una envoltura muy especial.

Hay pocos coches que reúnan el encanto y la distinción de un Mini. Además, y sin ser barato, lo hace si recurrir a unas tarifas prohibitivas. Si, además, le quitamos el techo y lo hacemos descapotable, la exclusividad gana muchos enteros y, con 4 plazas, podemos contar con los dedos de una mano a los rivales… y nos sobran dedos.

En esta prueba hemos descubierto cosas muy interesantes. Por un lado, hemos visto que tiene detalles prácticos que nos harán la vida más fácil, también hemos encontrado defectos difícilmente subsanables; pero no es menos cierto que es un coche con carácter bajo su capó, que nos puede hacer quedar bien en un restaurante de lujo y en una carretera de montaña.

Con un precio de 31.250 € seguro que estáis pensando que es caro. Y no os falta razón, pero si echáis un vistazo a los precios del Volkswagen Beetle Cabrio de 220 CV, es decir, 28 CV más potente que el Mini, tal vez os lo penséis dos veces a la hora de elegir uno u otro.

En conjunto, el maletero ofrece mucha practicidad.37
En conjunto, el maletero ofrece mucha practicidad.

Cambiar un icono automovilístico es, si nos permitís, más difícil que cambiar el fresco de la Capilla Sixtina. Sí, porque tú das “pinceladas al azar” a aquella maravilla y se dan cuenta el que lo ha hecho y tres amigos suyos muy estudiosos. Pero como, por ejemplo, se te ocurra cambiar el Porsche 911, el Fiat 500 o el protagonista de esta prueba… se va a dar cuenta hasta la señora del tercero que sólo baja a la calle a comprar verdura. Y, claro, va a opinar –y, posiblemente, a criticar- todo el mundo. Así que, conscientes de ello, los diseñadores hacen aquello tan conocido en tierras de nuestro compañero Rubén Fidalgo: “más vale no meneallo”.

El Mini Cabrio ya va por su tercera generación y, de la misma manera que la versión cerrada, ha evolucionado adaptando su imagen a la modernidad, usando materiales y tecnologías del momento, pero manteniendo su imagen de clásico atemporal.

Pero eso no importa, tiene que seguir pareciendo un Mini. Y eso que este coche es completamente nuevo. Por ejemplo, las dimensiones exteriores del nuevo Mini Cabrio han variado en comparación con el modelo anterior. Concretamente, es 98 milímetros más largo, lo que significa que ahora mide 3.821 milímetros. Aunque, concretamente, los Mini Cooper S Cabrio y SD Cabrio son 3.850 milímetros de longitud -y el Cabrio JCW, 3.874 mm-.

La versión Cooper S tiene diferente ando de vías que del resto de la gama.37
La versión Cooper S tiene diferente ando de vías que del resto de la gama.

Del mismo modo,  es 44 milímetros más ancho, es decir, tiene una anchura de 1.727 milímetros; mientras que la altura es ahora de 1.415 milímetros, lo que corresponde a un aumento de 1 milímetro. La batalla –o distancia entre ejes- creció 28 milímetros y es ahora de 2.495 mm.

La anchura de vías es ahora 42 milímetros mayor en el eje delantero, y 34 milímetros mayor en el eje posterior, y, en ambos casos, son 1.501 milímetros. Pero, curiosamente, es menor en los Cooper S, SD y JCW Cabrio: 1.485 mm.

Este pequeño aumento en las dimensiones no sirve para ganar un gran espacio interior. Dicho de otra manera: si no cabíais en las plazas traseras del anterior Mini Cabrio, no vais a caber en las de éste.

Un poco más beneficiado ha salido el maletero y es, aproximadamente, un 25% mayor. En concreto, son 215 litros de capacidad con la capota puesta y 160 litros con ella quitada. Además, de serie, tiene asientos traseros abatibles por mitades, lo que nos da acceso al habitáculo desde el maletero y nos permite cargar objetos largos.

La capota es de material textil con luneta trasera de cristal calefactada. No es mala pero tampoco le vendría nada mal echar un vistazo a la del Volkswagen Beetle Cabrio.

La capota "reposa" sobre el maletero aunque parte de ella está dentro de él.37
La capota “reposa” sobre el maletero aunque parte de ella está dentro de él.

Pero, en lo que queremos fijarnos es en el nuevo diseño de la capota, concretamente en la parte trasera. Aparentemente, es una capota de lona “normal y corriente” pero hemos de alabar el trabajo de ingenio y diseño que han llevado a cabo con ella. Por una parte, mantiene el modo de “techo corredizo” que ya conocimos en la anterior generación. Antes de descapotar completamente, nos permite correr -40 cm- la parte del techo que esta sobre las cabezas de los pasajeros delanteros. Y cuando la capota está puesta –y aquí viene la novedad- la parte trasera se puede levantar manualmente para meter objetos voluminosos. Llamado “Easy-Load” –del inglés, “carga fácil”-, es un ejemplo de diseño ingenioso porque levantamos la capota como si fuera una tapa, la sujetamos con dos piezas metálicas y podemos cargar los bultos más cómoda y fácilmente. Pero, y sentimos que haya un “pero”, las sujeciones no están bien integradas en el maletero, y sobresalen demasiado cuando no las usamos. Es, no obstante, un mal menor frente al beneficio que supone la buena idea.

Estas barras no son del todo necesarias y molestan en el interior del maletero.37
Estas barras no son del todo necesarias y molestan en el interior del maletero.

Por cierto, el motor eléctrico que acciona la capota es completamente nuevo. Ahora, y por primera vez, toda la cinemática del techo es completamente eléctrica. Tarda 18 segundos en quitar y/o poner la capota y se puede accionar incluso hasta a 30 km/h. No es mucha velocidad pero ayuda lo justo si nos pilla en medio de un semáforo.

Nacho Torres

Nacho Torres

Lo reconozco, estoy enfermo de "cochecitis" desde que tengo dos años de edad. He visitado a médicos y me he puesto en manos de mecánicos de competición pero se ha convertido en crónico… Trabajo como redactor en prensa especializada en motor desde el año 2000 y he compartido asiento con las mejores revistas de España. Además, he sido locutor de radio durante 6 años y, actualmente, compagino mi recuperada faceta como redactor en Autocasión con la inimaginable aventura de dirigir el programa de TV "Pedal a Fondo”. Sin dejar de aprender, intentaré transmitir y compartir con vosotros mi gran pasión y, espero, algunos conocimientos aquí, en Autocasion.com

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